El Toro de Osborne cumple 70 años. Hubo un día en el que Suzuki lanzó una edición especial del Vitara, solo a la venta en España, denominada Toro por su colaboración con la bodega

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El Suzuki Vitara Toro se puso a la venta en exclusiva en España en 2017 y era fruto de una colaboración entre el fabricante japonés y la mítica bodega Osborne.
El Toro de Osborne celebra en 2026 su 70º cumpleaños, aunque su historia comenzó como algo muy diferente a lo que representa actualmente. En 1956, la compañía Osborne encargó a la agencia de publicidad Azor una imagen para promocionar su brandy Veterano con vallas situadas junto a las carreteras españolas. El encargado de convertir aquella idea en una imagen reconocible fue el diseñador gráfico Manolo Prieto, que creó la característica silueta de un toro de lidia. Medio siglo después, una colaboración entre Suzuki y la famosa bodega dio como resultado la edición especial Vitara Toro.
La primera de aquellas míticas vallas que todos hemos visto alguna vez cerca de una carretera se instaló en 1957 en Cabanillas de la Sierra, en la carretera Madrid-Burgos. Aquellos primeros ejemplares estaban fabricados en madera y medían unos 4 metros de altura. Sin embargo, las condiciones meteorológicas hicieron mella sobre este material y obligaron a buscar una solución más resistente.
La evolución del Toro de Osborne

En 1961 comenzaron a construirse en chapa metálica y aumentaron de tamaño. También desaparecieron los cuernos blancos y las referencias directas al brandy Veterano que originalmente aparecían sobre la emblemática silueta.
El Toro de Osborne se extendió con el paso de los años por toda España hasta superar los 500 ejemplares en su época de mayor expansión. Su presencia junto a las carreteras hizo que dejara de ser solo una valla publicitaria y pasara a formar parte del paisaje que acompañaba a millones de conductores durante sus viajes. Esa familiaridad terminó convirtiéndolo en una de las imágenes más reconocibles del país.
Uno de los momentos clave en la historia del Toro de Osborne tuvo lugar en 1988, cuando la nueva legislación de carreteras prohibió la publicidad visible desde las vías. Osborne eliminó de los toros cualquier referencia comercial al brandy, pero las siluetas permanecieron. Con el tiempo, los tribunales reconocieron el valor cultural y artístico de la figura y permitieron su conservación, pese a que había nacido como un elemento publicitario y, con la normativa en la mano, incumplía las leyes.
Así, el toro negro que originalmente servía para vender una botella de Veterano terminó adquiriendo un significado mucho mayor. Hoy representa una parte del paisaje y de la cultura española y se ha convertido en una imagen asociada al país. Siete décadas después de su creación, su número se ha reducido un 80%, con tan solo 92 ejemplares repartidos por la geografía española.
El peculiar Suzuki Vitara Toro

El toro de la famosa bodega no solo representa la imagen de España. También ha servido de inspiración, incluyendo una marca de coches que a finales de 2017 lanzó una edición especial de uno de sus coches más famosos con el apellido Toro que solo estuvo a la venta en nuestro país.
Ese coche fue el Suzuki Vitara Toro, un modelo que fue fruto de la colaboración entre ambas empresas y que estuvo disponible en los concesionarios del fabricante japonés entre 2017 y 2019.
“Esta colaboración supone un paso adelante en la difusión de los valores de marca Suzuki, a través de nuestro emblemático modelo Vitara y contando con el respaldo de una gran marca como es Osborne”, aseguraba Juan López Frade, presidente de Suzuki Ibérica que había asumido el cargo en noviembre de ese mismo año, siendo el Vitara Toro uno de sus primeros lanzamientos como máximo responsable de la división española de la marca.
El coche se caracterizaba por contar con elementos distintivos de la marca Osborne tanto en el exterior como en el interior, los cuales eran visibles directamente a través de la marca registrada Toro.

Además de un nombre único y detalles especiales, el Vitara Toro venía bastante bien equipado de serie. Entre los elementos que estaban ligados a esta edición especial destacaban las llantas de aleación pulidas en acabado cobre de 17 pulgadas, una parrilla frontal cromada con cinco ranuras, proyectores LED y pintura metalizada para la carrocería.
En el interior, los compradores podían disfrutar de un coche que incluía entre su equipamiento de serie un sistema de información y entretenimiento con pantalla táctil de 7 pulgadas y conectividad Apple CarPlay, un sistema de navegación y cámara de visión trasera para ayudar en las maniobras de aparcamiento. También había un techo solar panorámico.
Y a nivel mecánico, el Suzuki Vitara Toro estaba disponible con dos propulsores diferentes, una unidad de gasolina 1.6 VVT y un diésel DDiS de 1.6 litros, ambos con una potencia de 120 CV. Además, la versión de gasóleo se podía equipar con un sistema de tracción 4WD Allgrip que incluía, además, cuatro modos de conducción seleccionables.
