En Suecia dijeron basta a los abusos de Tesla y comenzaron una huelga. Dos años después, sigue activa

Elon Musk tiene una guerra abierta contra los trabajadores de su planta de Tesla en Suecia. El CEO se niega a mejorar las condiciones laborales, y los sindicatos siguen en huelga.
Fuera de EEUU, los trabajadores de Tesla no están muy contentos con las condiciones laborales de la empresa. Esto es algo notorio en Suecia, que llevan dos años en paro. Este ya es el conflicto laboral del país en más de 100 años y los sindicatos no piensan dar su brazo a torcer.
La peor pesadilla de Elon Musk siempre han sido los sindicatos. De hecho, aunque en EEUU, sí ha trabajado mucho para que sus trabajadores no se organicen.
Esto se reflejó cuando United Auto Workers, el gran sindicato del sector del automóvil en Estados Unidos, quiso entrar en las fábricas de Tesla, su CEO dijo que no creía que en sus trabajadores votasen para crear una sección sindical.
Sin embargo, la situación en Europa es muy diferente. Aquí los trabajadores son mucho más conscientes de sus derechos y deberes y, sobre todo, cómo protegerlos. Aunque Tesla ha querido prohibir estos sindicatos en varios países, nunca ha podido, entre otros motivos porque va contra la ley. Esta rebelión se está viendo en Suecia.
Huelga con efecto contagioso
Desde hace dos años, la planta de Tesla en Suecia se encuentra sumergida en una huelga sindical. En concreto, desde el 27 de octubre de 2023, cuando el sindicato IF Metall iniciase un paro laboral en protesta contra el fabricante de coches eléctricos del hombre más rico del mundo, Elon Musk.
Además, Suecia no está sola. En estos más de 600 días de huelga se han sumado otros 14 sindicatos de Noruega, Dinamarca y Finlandia, que se suman a los suecos, en las movilizaciones contra el grupo automovilístico estadounidense a través de distintas acciones de solidaridad.
Esta huelga se ha convertido en la más longeva de Suecia en los últimos 100 años. No hay que olvidar que es la primera y única que sufre el fabricante en todo el mundo.
El motivo es precisamente la falta de voluntad de Tesla de firmar un convenio colectivo para los 130 mecánicos que trabajan en sus talleres del país nórdico. De hecho, los sindicatos y los analistas consideran que este rechazo se basa en que la compañía no comparte el modelo laboral sueco, basado en la negociación colectiva de convenios.
También apuntan al miedo que tiene la empresa a que las demandas sindicales se expandan por otros países en el mundo, en los que la compañía tiene miles de trabajadores.
Tras 24 meses de inactividad, los 65 mecánicos de Tesla en Suecia que secundan la huelga "mantienen una determinación alta de seguir adelante", afirma a elDiario.es el portavoz del sindicato IF Metall, Jesper Pettersson. Sin embargo, "también es importante decir que la protesta supone un desgaste psicológico importante, no es fácil para ellos", admite.
Aunque IF Metall compensa con un 130% del sueldo a los huelguistas, afirman que sacar del mercado a 65 profesionales con una alta cualificación y acostumbrados a trabajar con la tecnología automovilística más avanzada supone un coste de personal muy alto.
"Económicamente no es un problema para nosotros seguir con la huelga", explica Petersson, que representa a una unión con más de 300.000 afiliados y un amplio fondo para huelgas. "Tenemos suficientes recursos para continuar con la protesta durante mucho tiempo, tanto como los huelguistas estén dispuestos a seguir", sentencia.
Musk sigue negándose a la agrupación sindical
Si la situación hasta ahora ha sido difícil, en las últimas semanas se ha enrocado aún más. Sobre todo después de que el Instituto Sueco de Mediación tirara la toalla y abandonara los intentos de llegar a un acuerdo entre las dos partes.
Su directora, Irene Wennemo, afirma que Tesla no quiere firmar el convenio por miedo a que el resto de países tomen ejemplo, a pesar de que ya han mejorado las condiciones laborales de los empleados suecos.
"Es triste a la vez que muy inusual que una acción sindical dure tanto tiempo en Suecia. Hay una fuerte necesidad de llegar a un acuerdo porque nuestros convenios colectivos son razonables y sensatos", explicó Wennemo.
Sin embargo, tras el rechazo por parte de la empresa de Musk de todos los posibles acuerdos con los sindicatos, estos han tensado aún más la cuerda con otras diez nuevas acciones de presión. Entre ellas, se ha dejado de reparar la red de fibra óptica y telefónica en los locales de Tesla, y también los aparatos climáticos instalados en sus tiendas.
A pesar del esfuerzo realizado por los sindicatos para boicotear a Tesla, analistas como German Bender, de Think Tank Arena Idé, considera que los problemas ocasionados no son lo suficientemente graves como para bloquear la actividad de la empresa por completo.
"Es verdad que en los talleres es más difícil reparar los coches, y también tienen problemas en expandir la red de cargadores, eso es bastante grave porque es una parte muy importante para el modelo de negocio de Tesla", señala.
Bender señala que en una perspectiva global no sería económicamente significativo para Tesla aceptar un convenio colectivo en Suecia para 130 trabajadores, teniendo en cuenta los enormes recursos que tiene la empresa, con más de 125.000 empleados en todo el mundo.
Sin embargo, "Musk actúa ideológicamente contra la idea de los sindicatos, por este motivo los costes económicos y de imagen que está dispuesto a pagar con esta huelga son mucho más elevados que los que afrontaría cualquier otra empresa", asegura Bender.
Con todo, "Tesla también percibe el riesgo de que si firman un convenio colectivo en Suecia se podría usar en las negociaciones en otros países, por ejemplo, en Alemania, donde tienen una fábrica con 11.000 empleados, o en EEUU", concluye.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.