Scania y Gruber Logistics prueban en Europa el primer camión de hidrógeno

Scania 40 R de hidrógeno
Scania 40 R de hidrógeno

El primer camión de hidrógeno de Europa ya circula por las carreteras de Italia en proyecto piloto en el que se probará esta tecnología en condiciones reales de transporte.

La electrificación del transporte pesado por carretera continúa avanzando en Europa, aunque todavía existen importantes dudas relacionadas con la autonomía, los tiempos de recarga y la infraestructura necesaria para operar grandes flotas de camiones eléctricos. En ese contexto, el hidrógeno aparece como una de las alternativas que más interés está despertando dentro del sector logístico, especialmente para aplicaciones de larga distancia. Y precisamente ahí es donde entra en juego el nuevo proyecto que Scania y Gruber Logistics han puesto en marcha en Italia con las pruebas del primer camión de hidrógeno en el Viejo Continente.

Ambas compañías han comenzado las pruebas reales del primer camión de hidrógeno utilizado en operaciones comerciales dentro de Italia. Se trata de un proyecto piloto integrado dentro del programa europeo ZEFES, una iniciativa cuyo objetivo es acelerar la descarbonización del transporte de mercancías en Europa mediante ensayos en carretera con vehículos pesados eléctricos de batería y de pila de combustible de hidrógeno.

Pruebas de transporte real con un camión de hidrógeno

Las pruebas arrancan oficialmente este mes de mayo y utilizarán un Scania 40 R equipado con tecnología Fuel Cell Electric Vehicle (FCEV), es decir, propulsión eléctrica alimentada mediante pila de combustible de hidrógeno.

Aunque Scania continúa centrando gran parte de su estrategia en los camiones eléctricos de batería, la compañía reconoce que sigue trabajando para comprender y desarrollar todas las posibles soluciones de transporte sostenible. De hecho, este tipo de tecnologías todavía se encuentran en una fase muy temprana de desarrollo y actualmente se limitan prácticamente a proyectos piloto distribuidos por distintos países europeos.

La colaboración entre Scania y Gruber Logistics sitúa ahora a Italia entre los países que están participando activamente en el desarrollo y evaluación de soluciones de hidrógeno para transporte pesado.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que el vehículo no se utilizará únicamente para pruebas técnicas cerradas o demostraciones controladas. El camión operará en condiciones reales realizando transporte comercial junto a diferentes empresas colaboradoras como Nestlé, P&G, Verallia Italy, ABB o Birra Forst.

Un camión eléctrico adaptado a una pila de hidrógeno

A nivel técnico, el vehículo utilizado parte de una arquitectura ya conocida dentro de Scania. El tractor de tres ejes utiliza una plataforma originalmente desarrollada para camiones eléctricos de batería, sobre la que se han integrado depósitos de hidrógeno y un sistema de pila de combustible.

La clave de este sistema está en que el hidrógeno no se quema directamente como combustible, sino que actúa como portador energético. La pila de combustible transforma el hidrógeno en electricidad, alimentando posteriormente el sistema eléctrico de propulsión del camión.

Scania explica que esta solución permite aprovechar buena parte del desarrollo ya realizado en sus plataformas eléctricas, aunque todavía se trata de una configuración transitoria y no optimizada para producción definitiva.

Simone Martinelli, responsable de E-mobility, Urban & Construction Sales de Scania Italia, reconoce que el siguiente paso será precisamente optimizar el diseño para reducir espacio ocupado y disminuir el tamaño de los paquetes de baterías, que actualmente consideran sobredimensionados.

Las cifras técnicas del Scania 40 R FCEV dejan claro el tipo de enfoque que persigue este proyecto. El camión ofrece una autonomía total de hasta 1.000 kilómetros. De esa cifra, aproximadamente 690 kilómetros corresponden al funcionamiento mediante hidrógeno, mientras que otros 310 kilómetros proceden de la batería eléctrica integrada en el vehículo.

La batería cuenta con una capacidad instalada de 416 kWh, aunque la capacidad utilizable real es de 345 kWh. Además, admite carga rápida mediante sistema CCS2 de hasta 350 kW. La potencia del motor eléctrico es de 400 kW (544 CV).

En cuanto al sistema de hidrógeno, el vehículo incorpora cuatro depósitos capaces de almacenar un total de 56 kilos de hidrógeno a 700 bares de presión. El repostaje completo puede realizarse en apenas 20 minutos utilizando sistemas de carga de alto caudal y combustible preenfriado.

También resulta interesante el dato de consumo homologado comunicado por la compañía. El vehículo consume aproximadamente 0,1 kg de hidrógeno por kilómetro recorrido, además de 1,1 kWh/km de energía eléctrica.

Una de las principales ventajas que Scania destaca frente a los camiones eléctricos convencionales está relacionada con la autonomía y los tiempos de repostaje. Según explica la marca, los vehículos de pila de combustible permiten recorrer mayores distancias que un eléctrico de batería equivalente y, además, reducen drásticamente el tiempo necesario para recuperar autonomía.

A esto se suma otro factor importante para determinadas operaciones logísticas, la posibilidad de descentralizar más fácilmente las infraestructuras de repostaje de hidrógeno en aplicaciones complejas o alejadas de grandes núcleos urbanos.

Durante los próximos meses también se realizarán ensayos de repostaje, demostraciones dinámicas y estáticas, además de participación en ferias y conferencias técnicas para compartir resultados con el resto del sector. La primera aparición pública del camión tendrá lugar durante la feria Transpotec 2026, donde Scania y Gruber Logistics presentarán oficialmente la iniciativa.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España