La 'rotonda medusa' no es IA, es la rotonda más profunda del mundo y se encuentra sumergida a 187 metros de profundidad. A ella llegan más de 2.000.000 de vehículos al año

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Se llama así a la única glorieta submarina del mundo, ubicada a 72 metros de profundidad, en el túnel que conecta varias ciudades de las Islas Feroe.
Mientras en algunos países estudian sustituir las rotondas por otro tipo de intersecciones más seguras o se utilizan las llamadas rotondas holandesas, hay un lugar del mundo, bajo las aguas del Océano Atlántico, donde se esconde una de las infraestructuras viales más espectaculares que existen: el Eysturoyartunnilin, un túnel submarino que acoge la ‘rotonda medusa’.
Probablemente, las Islas Feroe te suenen a algún partido amistoso o de clasificación para una Eurocopa o Mundial de la Selección española, pero este territorio autónomo, perteneciente al Reino de Dinamarca, es un archipiélago que se encuentra en el Atlántico Norte, entre Islandia y Escocia.
En los últimos años, una red de túneles bajo el agua ha transformado la movilidad en las 18 islas que confirman la región, permitiendo mejores conexiones entre las distintas localidades.
En realidad, la construcción de túneles submarinos para superar la complicada geografía de las Islas Feroe empezó en los años 60, aunque no fue hasta iniciado el siglo XXI cuando se dio el avance definitivo.
Eysturoyartunnilin, el túnel bajo el Atlántico que facilita la movilidad en las Islas Feore

En 2006 se construyó el túnel Norðoyatunnilin, que conecta las islas del norte con Eysturoy; y en 2020 se inauguró el Eysturoyartunnilin, que enlaza esta última con Streymoy y la capital, Tórshavn.
En el otro extremo del túnel submarino se encuentran las ciudades de Runavík y Strendur. Gracias a esta infraestructura bajo el Atlántico, el trayecto desde Tórshavn por carretera pasó de 55 kilómetros a solo 17, y la duración de 64 a 16 minutos.
Más allá del ahorro de tiempo, el Eysturoyartunnilin facilita el acceso a los centros de trabajo, estudio, comercio y diferentes servicios a quienes residen y trabajan en estas localidades.
El túnel tiene una longitud de 11.240 metros, es decir, más de 11 kilómetros sumergidos bajo el agua, y la carretera cuenta con dos carriles, siete metros de anchura y una pendiente máxima del 5%.
La ‘rotonda medusa’, la única intersección submarina del mundo
La ‘rotonda medusa’ es una glorieta que se la conoce así por la forma de la escultura que rodea su pilar central. Esta intersección se encuentra a 72 metros de profundidad y en ella confluyen tres ramales, además del mencionado Eysturoyartunnilin: uno llega desde Tórshavn, en Streymoy, y los otros dos continúan hacia Runavík y Strendur, en Eysturoy.
La ‘rotonda medusa’ permite distribuir el tráfico entre las tres conexiones, pero el punto más profundo está a 187 metros bajo el nivel del mar. El proyecto costó 1.300 millones de coronas danesas, unos 174 millones de euros al cambio, mediante una financiación público-privada, en la que el gobierno feroés aportó 400 millones de coronas, unos 53,5 millones de euros.
El coste total de los dos túneles ascendió a 2.580 millones de coronas, algo más de 345 millones de euros, sin contar con los intereses generados durante la construcción. Curiosamente, la estimación inicial era superior: 2.640 millones de coronas. En España suele ocurrir al contrario: el coste final es muy superior al estimado al principio.
Una rotonda submarina convertida en obra de arte
La rotonda submarina de las Islas Feroe es hoy un atractivo turístico, debido al gran pilar de roca natural que se conserva en el centro de la intersección y que el artista feroés, Tróndur Patursson, convirtió en toda una obra de arte.
Consta de una instalación de acero de 80 metros, formada por figuras humanas que se dan la mano, inspiradas en una danza tradicional del archipiélago, y que representa la unión de la comunidad, después de siglos separados.
La instalación cuenta con un sistema de iluminación que cambia de color. Además, tiene su propia banda sonora, ya que en la frecuencia FM 97.0 puede escucharse una pieza del músico Jens L. Thomsen creada específicamente para el túnel.
¿Cuánto cuesta circular por el Eysturoyartunnilin?
Actualmente, pasar por el túnel submarino Eysturoyartunnilin cuesta 175 coronas danesas, unos 23,42 euros al cambio, aunque también existe un bono por 75 coronas (10 euros).
Según datos oficiales, el año pasado pasaron por la carretera submarina un total de 2.365.349 vehículos, un 8,6% más que en 2024, con una media de 6.480 al día.
Eso equivale a unos ingresos de 181 millones de coronas, unos 24 millones de euros. Por su parte, los Eysturoy y Sandoy ingresaron conjuntamente 215 millones, casi 29 millones de euros.


