La Policía Nacional ya custodia los dos papamóviles con los que el Papa circulará por España

El papa necesita de su papamóvil para moverse por España. Para ello, estos vehículos ya han llegado al país y se encuentran bajo la custodia de la Policía Nacional en Madrid y Barcelona.
Ya se están contando los días para que el papa aterrice en España el próximo 6 de junio. Sin embargo, lo que ya han llegado son sus dos vehículos oficiales o, como son más conocidos, papamóviles. Tanto el Mercedes-Benz Clase G que está en Madrid como el Isuzu D-Max de Barcelona están custodiados día y noche por la Policía Nacional, esperando que León XIV lo utilice.
El pasado 31 de mayo, el Ejército del Aire y del Espacio trajo en su avión Airbus A400M el papamóvil Mercedes-Benz Clase G que el pontífice va a utilizar en su periplo por Madrid y Canarias. Este viaje duró dos horas y aterrizó en el aeropuerto militar de Torrejón de Ardoz.
Desde allí, y escoltado por ocho vehículos oficiales, la Policía Nacional lo trasladó hasta la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, situada en la calle Francos Rodríguez, en el distrito de Moncloa-Aravaca de la capital, subido a un camión y protegido por una lona de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Aquí estará vigilado las 24 horas del día hasta que el papa lo utilice el próximo sábado.
Este mismo día, desde Roma también viajó el segundo papamóvil que León XIV va a utilizar en su estancia en Barcelona. En este caso se trata de un Isuzu D-Max que cuenta con una transformación específica para dar cabida a una estructura en la que alojar con total seguridad a León XIV.
Así vigila la Policía Nacional el papamóvil
La Policía Nacional ha confirmado públicamente que ambos vehículos ya están en territorio español y bajo protección. La visita del papa tendrá lugar del 6 al 12 de junio y le llevará a recorrer Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria.
En total, el pontífice cubrirá más de 2.500 kilómetros y pronunciará una docena de discursos, además de varias homilías y saludos institucionales, según el programa oficial.
Esta vigilancia es crucial, ya que el papamóvil tiene un papel crucial en la movilidad del papa, sobre todo en este tipo de viajes. León XIV busca poder tener contacto visual con los ciudadanos que se desplacen a verle, pero desde un punto seguro.
Lógicamente, estos viajes no se planifican de un día para otro, sino que llevan un largo proceso. En este tiempo, su transporte y custodia se planifican con meses de antelación y con medidas de seguridad reforzadas.
"No es complicado conducirlo. Es muy fácil porque es un vehículo automático", explica Fernando, un inspector de la Policía Nacional que formó parte de la comitiva de Benedicto XVI, en un podcast de la Archidiócesis de Madrid.
La dificultad aparece cuando se conocen sus dimensiones: "Son cerca de 4.500 kilos lo que pesa". El motivo es el blindaje. La cabina donde viaja el Papa está rodeada por cristales de seguridad y una estructura reforzada diseñada para resistir ataques. Todo ese peso altera el comportamiento del vehículo y obliga a extremar las precauciones.
"Tiene la parte de atrás que es todo cristal blindado y muy elevado", explica. Por eso incorpora un limitador de velocidad: "Tiene un limitador que no pasa de 70". La razón es sencilla: la seguridad. "En alguna curva incluso podría volcar", dijo.
Según explicó en la entrevista, las normas cambiaron con los años y actualmente son conductores del Vaticano quienes manejan el vehículo. "Ahora el conductor lo pone el Vaticano", detalla.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.

