Pere Navarro, director de la DGT: "Lo de la recaudación lo llevamos con resignación cristiana, pero no es nuestra intención porque vamos a presupuesto cerrado"

Director de la DGT, Pere Navarro, durante la Conferencia Internacional de Seguridad Vial de la Motocicleta.
Director de la DGT, Pere Navarro, durante el International Motorcycle Safe Mobility ConferenceChus Marchador
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El director general de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, afirma que “lo más importante es la vigilancia, el control y la sanción. Y cobrar de forma eficiente. Punto”.

Pere Navarro, director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), ha defendido el papel de los radares como herramienta para reducir los accidentes y controlar la velocidad en las carreteras españolas. En una entrevista concedida a Heraldo con motivo de la segunda edición del International Motorcycle Safe Mobility Conference, celebrada en Zaragoza el 21 y 22 de octubre, el responsable de Tráfico también ha abordado la siniestralidad de los motoristas, las distracciones al volante y la responsabilidad de los conductores en materia de seguridad vial: “Hay que cumplir la ley de tráfico, que es la más infringida de todas”.

Preguntado por las críticas al aumento del número de radares y por quienes consideran que no han conseguido reducir suficientemente los accidentes, Navarro ha defendido su utilidad y ha insistido en que la velocidad sigue siendo uno de los principales factores de riesgo.

“La velocidad es un factor de riesgo que está detrás del 22% de accidentes de tráfico. Cuando la bajamos a 30 km/h en las calles, se redujeron los accidentes un 14%. La única forma de bajar la velocidad aquí o en otro país son los radares”, asegura el director de la DGT.

El máximo responsable del organismo público encargado de la seguridad vial también ha querido responder a quienes acusan a Tráfico de utilizar estos dispositivos con un fin recaudatorio. Para ello, recuerda que la DGT ha publicado en su página web los criterios para instalar radares, con la intención de aportar transparencia y justificar su ubicación.

“Lo de la recaudación lo llevamos con resignación cristiana, pero no es nuestra intención porque vamos a presupuesto cerrado”, afirma. Además, sostiene que España cuenta con algunas de las sanciones más bajas de Europa y resume la estrategia de la DGT en tres elementos: “Lo más importante es la vigilancia, el control y la sanción. Y cobrar de forma eficiente. Punto. Hay que cumplir la ley de tráfico, que es la más infringida de todas”.

Los motoristas, uno de los colectivos más vulnerables

La seguridad de los usuarios de motocicletas ha sido uno de los asuntos centrales de la entrevista, celebrada durante un congreso internacional que reúne a especialistas y representantes de 39 entidades de todo el mundo. Y es que el año pasado fallecieron cerca de 500 motoristas en España, sumando los siniestros ocurridos en vías urbanas e interurbanas.

El director de Tráfico considera que estas cifras justifican la necesidad de buscar soluciones y conocer las medidas que se están aplicando en otros países. “Son 500 razones para organizar este congreso internacional en Zaragoza, conocer las mejores prácticas de otros países e intentar aplicarlas aquí. Vamos avanzando, pero el tema no es fácil”, explica.

Uno de los principales problemas es el desequilibrio entre la presencia de las motocicletas en el parque móvil y su peso en las estadísticas de mortalidad. “Están experimentando un aumento anual de un 4%. Y aunque representan el 16% del parque de vehículos, los motoristas suponen el 26% de los fallecidos. Ahí se encienden las luces rojas”, advierte Navarro.

La motocicleta ofrece ventajas en los desplazamientos, especialmente en entornos urbanos, pero también implica una vulnerabilidad mucho mayor en caso de accidente. Por eso, el responsable de la DGT insiste en que la reducción de la siniestralidad no depende únicamente de las medidas que pueda adoptar la Administración, sino también del comportamiento del resto de usuarios de la vía.

En este sentido, Pere Navarro reclama una mayor implicación de los conductores y cuestiona la tendencia a delegar toda la responsabilidad en las instituciones. “Intentamos cambiar esa actitud que existe en este país de ‘que me lo arregle el Gobierno’. Hace falta un poco de autorresponsabilidad. Todos hemos de poner algo de nuestra parte para hacer frente a un problema que es de todos, que es colectivo. Hablo de la seguridad vial”.

La siniestralidad y las distracciones al volante

Durante la entrevista, Navarro también valoró la evolución de los accidentes de tráfico. En 2025 fallecieron 1.775 personas en siniestros ocurridos tanto en vías urbanas como interurbanas y, aunque el número continúa siendo elevado, el director de la DGT considera que los últimos datos permiten observar un cambio respecto a la tendencia de crecimiento registrada desde 2020.

“La cifra de fallecidos en carretera sigue siendo un disparate, pero los datos del año pasado dan la impresión de que la constante tendencia de aumento de los últimos años se ha frenado”, señala. Navarro destaca que en 2025 hubo un 1% menos de fallecidos en carretera que en 2024 y que también descendió la mortalidad en ciudad. A su juicio, estos resultados indican que el trabajo realizado empieza a dar sus frutos, incluso en un escenario de crecimiento del parque de vehículos.

Otro de los asuntos abordados ha sido el papel de las distracciones, especialmente las provocadas por el teléfono móvil y las pantallas de los vehículos modernos. Preguntado por el riesgo que supone manejar determinadas funciones desde una pantalla táctil, Navarro ha reconocido la importancia de las ayudas avanzadas a la conducción, aunque recuerda que el factor humano continúa siendo determinante.

“Los nuevos coches incorporan ayudas avanzadas a la conducción que son muy importantes. Te avisan si tienes somnolencia, si te sales de tu carril… Son avances que hay que reconocer a los fabricantes”, explica. 

Para ilustrar la evolución de la seguridad de los vehículos, establece una comparación entre los modelos actuales y los de hace una década: “Con un coche nuevo te sales de la vía, das dos vueltas de campana y sales andando. Con uno de 10 años, no sales del vehículo”. No obstante, insiste en que la tecnología no elimina la responsabilidad del conductor: “El factor humano, no obstante, siempre está detrás”.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España