Mansory tiene una nueva víctima: es este Mercedes Clase G al que le han metido más oro que el que tiene el Banco de España

Mansory lo ha vuelto a hacer y esta vez ha pintado de dorado un Mercedes G 63. Aunque estéticamente es peculiar, lo cierto es que los nuevos 720 CV le añaden atractivo.
Mercedes vuelve a ser la víctima perfecta para los diseños locos de Mansory. Si hace unas semanas la empresa de tuning nos dejaba un Clase G emulando el fondo marino, ahora le ha llegado el turno a un AMG G 63. Mansory ha creado un vehículo completamente dorado, lo que, lejos de parecer un coche lujoso, da la sensación de hortera.
¿Te imaginas un coche completamente hecho de oro? Pues, salvo que nada es oro, no hace falta que te imagines nada, ya que esta Mansory es su última creación.
En concreto, Mansory ha recubierto el Mercedes AMG G 63 de pintura dorada mate, aplicada a todos los paneles a los que el preparador ha podido llegar. Eso incluye la parrilla delantera rediseñada, las nuevas tomas de aire, el spoiler delantero y un capó con un aspecto adecuadamente agresivo.
Esta misma línea de ostentación y horterismo la vemos en los laterales de este Mercedes. Para ello, Mansory ha creado un llamativo kit de carrocería que incluye pasos de rueda ensanchados tanto delante como detrás, nuevos estribos laterales, tubos de escape exclusivos y un juego de llantas de recambio, también con acabado en oro mate, al igual que la carrocería.
Como no podía ser de otra manera, la parte trasera sigue la misma estética y luce un alerón montado en el techo, una nueva cubierta para la rueda de repuesto y un parachoques distintivo, con dos luces traseras LED adicionales.
Mansory le añade un extra de potencia
Si el exterior peca de exceso de información, el interior no se queda atrás. Sin embargo, es cierto que este diseño es mucho más minimalista y sobrio que otros diseños que hemos visto últimamente de la compañía de personalización.
A diferencia de otros modelos, en este Mercedes AMG G 63 no vemos cuero con colores vivos, sino que el habitáculo se ha redecorado en un sutil tono beige, lo que, de hecho, le da un aire bastante elegante.
Aunque, como cabe pensar, esto no será el diseño definitivo, ya que está claro que Mansory le añadirá algunos elementos que le quitarán ese aire más minimalista para sobrecargarlo, como nos tiene acostumbrados la empresa.
Por ejemplo, hay un techo interior con efecto starlight que parece diseñado por un niño pequeño, además de zonas iluminadas y cosidas en los paneles de las puertas, también con retroiluminación LED. Por alguna extraña razón, el botón de arranque/parada del motor también se ha reubicado en el techo interior.
Mansory también ha querido modificar lo que encontramos debajo del motor. Si hay algo que no se me puede negar al Mercedes AMG G 63 es su potencia. Sin embargo, la compañía ha querido darle un punto extra de todas maneras.
De esta manera, el motor V8 biturbo de 4 litros ahora ofrece hasta 720 CV y 1.000 Nm de par motor; esto es justo lo que da sentido a su insignia P720.
Con esta potencia extra a su disposición, el propietario puede acelerar hasta desaparecer de la vista antes de que los transeúntes tengan la oportunidad de darse cuenta de lo espantoso que es el coche.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.

