La lujosa casa de Alejandro Sanz guarda un tesoro de su infancia: un Seat 600 en homenaje a su padre

El Seat 600 es una de las joyas de la automoción española, pero también uno de los secretos mejor guardados del chalet de lujo de Alejandro Sanz.
Alejandro Sanz, a sus 56 años, ha abierto las puertas de su lujoso chalet en Somosaguas, ubicado en Pozuelo de Alarcón. El cantante ha echado la vista atrás recordando uno de sus primeros contactos con la música y sus viajes en verano en un Seat 600 blanco, un coche histórico que se empezó a producir en 1957.
El ganador de varios Latin Grammy y Premios Ondas tiene, entre otras de sus propiedades, un enorme chalet en Somosaguas en el que guarda un vehículo al que le tiene un cariño especial.
Un Seat 600 blanco fue el inicio de todo
El exterior de la casa de Somosaguas es casi un oasis con jardines a distintos niveles con césped, olivos y palmeras, incluso tiene un lago con peces, piscina interior y exterior y un pequeño huerto.
La casa principal del cantante tiene unos 2.000 metros cuadrados con un estilo moderno con fachada blanca, grandes ventanales, gimnasio completo y sauna, aunque la verdadera joya está en el garaje con un Seat único.
Alejandro Sanz no tiene una colección de coches de lujo ni mucho menos. El cantante guarda un vehículo en honor a su padre que le ha marcado toda su vida, comenta en la serie documental Cuando nadie me ve, una producción original de Movistar Plus+.
"Mi amor por la música comenzó seguramente en los viajes de verano a Cádiz, cuando íbamos en un Seat 600", recuerda el propio Sanz durante el documental. Este vehículo fue el inicio inesperado de su carrera en el mundo de la música.
Un coche en homenaje a su familia
La afición por la música, como el propio cantante asegura, es herencia de su padre, Jesús Sánchez Madero. El músico formó parte de dos grupos musicales y llegó a grabar un disco, Alejandro Sanz creció entre guitarras y flamenco.
Alejando Sanz recuerda los viajes en el viejo Seat 600, con el maletero lleno y el flamenco sonando en la radio. Este coche de coleccionismo sembró la primera semilla de su carrera en la música española.
El ganador de varios Latin Grammy no podía desprenderse del Seat de su padre. “Mis gustos musicales vinieron mucho por la música que mi padre ponía en esos interminables viajes que hacíamos de Madrid a Cádiz en un Seat 600, que era un coche chiquito que se calentaba y había que parar a echarle agua. Y ponía siempre flamenco”, comenta en el documental.
Este Seat 600 no solo tiene un valor especial para el cantante, tiene un enorme valor histórico. Este modelo marcó el inicio de la era de la motorización masiva en España y no tardó en convertirse en uno de los símbolos de movilidad.
El Seat 600 tenía unas cifras modestas, aunque hay que verlo en la perspectiva de la época. La marca española ofrecía 21,5 CV con una velocidad máxima de 95 km/h.
Este pequeño compacto que se fabricó entre 1961 a 1963 subía a los 101 km/h con 25 CV a 4.800 rpm, luego lo haría el 600 D con 108 km/h entre 1969 y 1973 y alcanza su máximo con el 600 L hasta 1973 con 115 km/h y 29 CV.

