Le roban un Bugatti Chiron de 3.000.000 euros a Mate Rimac, CEO de Bugatti, porque se deja las llaves dentro

Mate Rimac y el Bugatti Chiron robado
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Al CEO de Bugatti, Mate Rimac, le robaron en Croacia el Bugatti Chiron que conduce a diario, un hiperdeportivo valorado en 3 millones de euros que logró recuperar en Austria tras perseguirlo con un Porsche 911.

Mate Rimac, el flamante nuevo CEO de Bugatti, ha vivido la que seguro que se convertirá en una de sus mejores anécdotas. Sobre todo, porque tiene un gran desenlace, un robo y una persecución con superdeportivos. ¿Qué más se puede pedir a una buena historia? “Sí, el coche fue robado ayer, pero ya lo tengo de vuelta, y aquí está la historia”, explicó el propio Rimac a través de las redes sociales después de saberse que le habían robado un Bugatti Chiron de 3 millones de euros porque se había dejado las llaves dentro.

La historia de cómo le robaron un Bugatti Chiron a Mate Rimac

“Se ha armado un buen revuelo en los medios con la noticia de que habían robado mi Chiron, y todo el mundo me está llamando para preguntarme: “¿Es verdad? ¿Es verdad? ¿Es verdad?”, comienza explicando Mate, y añade que en Croacia hay tanta seguridad que lleva años dejando las llaves dentro de sus coches, incluso en sus hiperdeportivos, y nunca antes había pasado nada.

“Estamos en Croacia, un país muy, muy seguro”, señala Mate, y asegura que “siempre he vivido con mucha tranquilidad. Tanto es así que suelo dejar las llaves dentro de mis coches, incluido el Chiron, el Agera y muchos otros. Llevo años haciéndolo y nunca había pasado nada. Claro que, tarde o temprano, tenía que pasar. No volveré a hacerlo y no recomiendo que nadie lo haga tampoco. No volverá a ocurrir”.

Y es entonces cuando el máximo responsable de la compañía explica lo que sucedió: “Aquí, en los alrededores de la fábrica, los chicos necesitan utilizar mi coche de vez en cuando. Tienen que moverlo o quieren probar alguna cosa y, como estoy siempre ocupado o reunido, en lugar de tener que venir a buscarme, simplemente dejo las llaves dentro. Hasta ahora había funcionado perfectamente”.

“Además, estamos en el campus de la empresa, que es un espacio muy abierto, como podéis ver. No hay vallas ni nada parecido porque queremos que sea un lugar acogedor al que la gente pueda venir libremente. Así que el coche estaba aparcado fuera y un tipo entró y se lo llevó. Lo más curioso es que ni siquiera nos dimos cuenta al principio”, señala Rimac.

“Muchos de mis amigos y compañeros de la empresa utilizan el coche, así que la mayor parte del tiempo ni siquiera sé quién lo tiene. Pensamos que probablemente lo tendría uno u otro, y cada uno suponía que lo estaba utilizando alguien diferente”, explica.

“Nos enteramos porque alguien entró y nos dijo: ‘Oye, he visto a una persona conduciendo vuestro coche. Probablemente lo ha robado’. Se lo comentó así, de manera casual, a varias personas de la empresa. Después, en el grupo de chat que tengo con algunos amigos, empezaron a aparecer mensajes como: ‘¿Has visto el Chiron?’. ‘No’. Hasta que vi uno que decía: ‘Han robado el coche’. Llamé inmediatamente a la policía, que llegó enseguida. Todo esto ocurrió mientras nosotros mismos estábamos consultando la telemetría del vehículo”.

Rimac salió a perseguir al ladrón con un Porsche 911

“El coche envía información de todo tipo: su ubicación, el nivel de combustible, la velocidad... absolutamente todo. Y vi que se dirigía hacia Eslovenia. Cuando llegó la policía, algunos de mis amigos se quedaron con los agentes. Mientras tanto, abrimos el grupo de chat y empezamos a compartir toda la información que teníamos. Yo estaba justo al lado de mi Porsche 911, que tenía el depósito lleno, así que me subí y salí a toda velocidad para intentar alcanzarlo, aunque el ladrón ya llevaba una hora de ventaja”, explica Mate.

“Esperaba que lo interceptaran antes de que cruzase la frontera con el siguiente país, pero consiguió llegar hasta Austria. Como el coche se estaba quedando sin combustible, confiábamos en que tuviera que parar en una gasolinera. Pero consiguió seguir adelante. Supongo que no pagó el combustible y que simplemente llenó medio depósito antes de continuar. Aun así, la policía austriaca hizo un trabajo fantástico. Uno de los agentes estaba en nuestro grupo de chat y podía consultar en todo momento las actualizaciones de la ubicación del coche. Finalmente, consiguieron detenerlo”.

“Mientras tanto, me contaron que el hombre que había robado el coche era croata y que tenía antecedentes, aunque probablemente también atravesaba dificultades familiares o tenía otros problemas. No sé”, señala.

“Entonces pensé que podía acercarme hasta allí, parar el coche en el arcén, recuperar el Chiron y, quizá, llevar al hombre de vuelta a casa con su familia para que todos pudiéramos regresar a nuestras casas. Pero, como el valor del coche es tan elevado, aquello se convirtió en un despliegue enorme: había unos diez coches de policía y alrededor de veinte agentes. No podía limitarme a subir al coche y marcharme. De hecho, lo estaban cargando en una grúa porque necesitaban comprobar que yo era realmente el propietario. Llevaba mi identificación y toda la documentación del vehículo, pero querían más pruebas”.

Recuperó el hiperdeportivo con algunos daños en el parachoques

“Después me llevaron a comisaría, donde también estaba el ladrón. Me preguntaron si quería verlo y, por supuesto, dije que sí. Así que pude hablar con él. Era un hombre de unos treinta y tantos años y se le notaba que estaba nervioso o que atravesaba algún tipo de dificultad. Me contó que había ido a la empresa para pedir trabajo y que, después, vio el coche con las llaves dentro. Lo explicó como si la culpa hubiera sido mía”, apunta.

“Simplemente cogió el coche y se marchó con la intención de llegar hasta Alemania, por algún motivo. ¿Por qué robarías un Bugatti? Quiero decir, el simple hecho de que alguien robe un Bugatti, y precisamente este, ya me hizo pensar que ese hombre tenía problemas. Así que, por supuesto, no voy a presentar cargos contra él. Sin embargo, al tratarse de un delito que implica un vehículo de tanto valor, tendrá que responder ante la justicia croata y austriaca”, aclaró Mate Rimac.

Aunque finalmente pudo recuperar el Bugatti Chiron robado, el CEO de la compañía tendrá que encargar a sus empleados que trabajen en él para reparar algunos desperfectos que presenta en el parachoques delantero, donde el ladrón parece que lo golpeó después de huir de las instalaciones de la compañía con el hiperdeportivo valorado en 3 millones de euros.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA8,5

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Este es la prueba del Bugatti Chiron Super Sport, del deportivo de calle más veloz con 1.600 CV y más de 400 km/h de punta: !!!te contamos las sensaciopnes!!!!!!