Joaquín Prat (Telecinco), sobre las balizas V16: "A ver qué tejemanejes hay"

Joaquín Prat abre el debate sobre la transparencia de la DGT con las balizas V16
Joaquín Prat abre el debate sobre la transparencia de la DGT con las balizas V16

El presentador del programa El tiempo justo puso en duda la transparencia de la DGT sobre las balizas V16

A escasas semanas de que el año 2026 marque un antes y un después en la seguridad vial en España, el debate sobre la obligatoriedad de la baliza V16 conectada ha saltado de las carreteras a los platós de televisión con una contundencia inusitada. Joaquín Prat, presentador del programa 'El tiempo justo' en Telecinco, ha protagonizado uno de los momentos más comentados de la recta final del año al expresar, sin filtros, sus sospechas sobre el trasfondo de esta medida.

Con la fecha límite del 1 de enero de 2026 en el horizonte, el periodista ha puesto en duda la verdadera intención de una normativa que obligará a millones de conductores a sustituir sus actuales sistemas de señalización.

"Aquí hay trinque seguro"

Durante la emisión del magacín de Mediaset, Prat no ocultó su indignación ante lo que considera una carga económica injustificada y sospechosa para los ciudadanos. "A ver qué tejemanejes hay detrás de las balizas que nos han colado, porque baratas no son", señalaba el comunicador mientras sostenía uno de los dispositivos en directo.

Joaquín Prat, durante el programa 'El Tiempo Justo', debatiendo sobre la baliza v16
Joaquín Prat, durante el programa 'El Tiempo Justo', debatiendo sobre la baliza v16El Tiempo Justo

Para el presentador, la obligatoriedad de adquirir un producto tecnológico que sustituye a los triángulos, un elemento sencillo, duradero y tradicionalmente gratuito con la compra del coche, parece responder a intereses que van más allá de la prevención de accidentes.

No obstante, la frase más demoledora de su intervención, y la que más ha resonado en redes sociales, fue su alusión directa a un posible beneficio económico para terceros: "Hay quien trinca de esto, porque aquí hay trinque seguro".

Estas declaraciones reflejan el malestar de una parte de la sociedad que percibe la medida como un "impuesto indirecto" disfrazado de avance tecnológico, especialmente cuando el coste de las versiones conectadas es significativamente superior al de las luces LED básicas que se comercializaron inicialmente.

La anomalía de la exclusividad española

Uno de los puntos en los que Joaquín Prat hizo mayor hincapié fue en la soledad de España en esta decisión regulatoria. "Esta obligatoriedad sólo está en España", recordaba el presentador, subrayando que ningún otro país de la Unión Europea ha impuesto por el momento el uso exclusivo de balizas geolocalizadas, manteniendo el triángulo como sistema válido de preseñalización.

Esta excepcionalidad española es, para Prat, la prueba de que el proceso de implantación podría estar viciado por acuerdos que "algún día se sabrán". Junto a ello, el periodista cuestionó por qué los conductores españoles deben ser los únicos en financiar el despliegue de la plataforma DGT 3.0 a través de la compra obligatoria de estos dispositivos. 

Tras estas palabras, el periodista pone en evidencia que la seguridad vial podría estar siendo utilizada como un caballo de Troya para otros fines comerciales o de control de datos.

En el magacín se debatió sobre la diversidad de perspectivas de la V16
En el magacín se debatió sobre la diversidad de perspectivas de la V16El tiempo justo

Críticas a la viabilidad y el coste

Por otro lado, en el plató de El tiempo justo, mientras se realizaban pruebas de visibilidad que demostraban que estos artefactos pierden eficacia a plena luz del día en comparación con la noche, Prat insistió en el "rejonazo" económico que supone para las familias. "Tenemos que tener todos una en el coche porque, si no, nos meten una multa", denunciaba, poniendo el foco en la presión sancionadora que acompañará a la entrada en vigor de la norma en 2026.

El comunicador lamentó que se haya "colado" esta necesidad tecnológica sin un debate público suficiente sobre quién fabrica estos dispositivos, quién gestiona los datos de conectividad y, sobre todo, por qué se ha optado por un sistema que requiere una suscripción implícita de conectividad (incluida en el precio de compra por un periodo determinado) en lugar de soluciones más analógicas y universales.

Una advertencia sobre el futuro

La intervención de Joaquín Prat termina con un vaticinio sombrío sobre la transparencia del proceso. Al afirmar que "algún día se sabrá" quién salió realmente beneficiado de esta imposición, el presentador de Telecinco ha elevado el tono contra la Dirección General de Tráfico, situando la sospecha de la corrupción o el amiguismo en el centro del tablero mediático justo cuando la Guardia Civil se prepara para empezar a buscar estas balizas en las guanteras de todo el país.

De esta manera, las palabras del resonado periodista han servido de catalizador para una controversia que combina la seguridad en carretera con la desconfianza institucional, dejando claro que, para Joaquín Prat, la baliza V16 es más un "negocio redondo" que una revolución para la seguridad vial.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España