La Guardia Civil para en una rotonda y multa a un conductor que circulaba en sentido contrario: 500 euros y seis puntos

La Guardia Civil ha interceptado a un conductor que circulaba en dirección contraria en una rotonda que daba acceso a las autopistas AP-9 y AP-53.
Los agentes de la Guardia Civil están más que acostumbrados a multar todo tipo de imprudencias al volante. Entre las más habituales está circular con exceso de velocidad, pero también es habitual infracciones al no circular correctamente en las rotondas.
Una de las últimas multas más surrealistas se ha producido en la carretera N-525 que comunica la localidad zamorana de Benavente con Santiago de Compostela. El tramo a la altura del kilómetro 337,5 tiene una rotonda para regular el acceso a las autopistas AP-9 y AP-53.
Este lugar de la N-525 se ha convertido en uno de los puntos negros con incidencias de conductores que superan el límite de velocidad, otros incluso circulan en la glorieta en sentido contrario.
Una multa por circular en sentido contrario
Los hechos ocurrieron en la tarde del sábado 28 de marzo. Una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico acudió a la llamada de un conductor que había sufrido una avería en la carretera.
La grúa llegó a la zona del incidente y subió a la plataforma al vehículo afectado, era una operación rutinaria sin más complejidad. Los agentes de la Guardia Civil recibieron entonces el aviso de un vehículo que circulaba en sentido contrario en la glorieta de la N-525.
El coche patrulla acudió al lugar de los hechos y ha inmovilizado al infractor para evitar un posible accidente de tráfico. La maniobra transcurrió sin incidentes, según confirma la Guardia Civil, asegurando que el conductor circulaba en dirección contraria de forma no deliberada.
Un error con el GPS con un precio de 500 euros
El conductor no ha opuesto resistencia a la Guardia Civil, el protagonista de este suceso aseguraba que había sufrido una distracción mientras utilizaba el GPS activo en la pantalla de su vehículo.
Los agentes de Tráfico realizaron un test de alcohol y drogas, como suele ser habitual en este tipo de incidentes. El hombre que iba al volante del vehículo dio negativo en todas las pruebas.
El infractor no se libra de la multa por una infracción que se considera muy grave según el Reglamento General de Circulación. El protagonista de este suceso tendrá que pagar 500 euros y perderá seis puntos del carné de conducir.

