La Guardia Civil advierte que avisar de controles en WhatsApp o Telegram puede salir muy caro. Y si no que se lo pregunten a esta mujer de Ibiza: de 601 a 30.000 €

Es una práctica bastante extendida avisar a otros conductores de la presencia de controles policiales, pero es peligroso y, además, conlleva sanciones muy elevadas.
Los controles de tráfico en carretera son habituales para interceptar a conductores que circulan bajo los efectos del alcohol y/o sustancias estupefacientes. Pero también proliferan los grupos de WhatsApp o Telegram que avisan de estas actuaciones policiales a otros conductores, una práctica que puede salir muy cara, con multas de 601 a 30.000 euros.
Se trata de una acción que se ha vuelto cada vez más frecuente en los últimos años, gracias a las redes sociales, y que, incluso, muchos la hacen de buena fe, creyendo que ayudan a otros conductores, sin ser conscientes del peligro que entraña.
Esto ha llevado a los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil a tomar medidas, como hacer controles dinámicos, es decir, se colocan en un punto y permanecen un tiempo, hasta que se cambian de posición. Y así todo el tiempo del servicio.
¿Por qué es peligroso advertir a otros conductores de la presencia de controles policiales? Pues, como han explicado reiteradamente tanto las fuerzas y cuerpos de seguridad como la DGT, si un conductor conduce bajo los efectos del alcohol o las drogas y, gracias al aviso de otro usuario, no se le intercepta, pone en peligro su vida y la del resto que circulan por la carretera.
De 601 a 30.000 euros la multa por avisar de controles policiales
De hecho, el consumo de alcohol suele ser una de las principales causas de accidente de tráfico. Ante los avisos en redes sociales como WhatsApp y Telegram, la Guardia Civil es contundente: compartir la ubicación de un control puede facilitar que conductores que han bebido o consumido drogas eviten ser interceptados y continúen circulando, aumentando el riesgo de accidentes graves.
Hay que tener clara una cosa: la ley no persigue a alguien por estar dentro de un grupo de mensajería. La clave está en si participa de manera activa. Si formas parte de un grupo de WhatsApp o Telegram que manda avisos de controles, pero no eres tú quien los hace, no tienes que preocuparte. Tampoco implica una multa leer el chat.
Las investigaciones se centran en las personas que gestionan o utilizan estos grupos de forma reiterada para alertar de controles de alcoholemia y drogas, dificultando la labor policial.
En los supuestos más graves, estas conductas pueden suponer infracciones recogidas en la Ley de Seguridad Ciudadana y acarrear sanciones que pueden llegar hasta los 30.000 euros.
Este tipo de grupos en redes sociales suponen un riesgo evidente para la seguridad vial, tal y como insisten desde la Dirección General de Tráfico. Por ello, recomienda salir de ellos para evitar problemas y contribuir a unas carreteras más seguras.
Multa a una mujer en Ibiza
El pasado 4 de enero, la Guardia Civil multó a una mujer en Ibiza por alertar de la presencia de un control de tráfico a través de Telegram. La acusada se enfrenta ahora a una denuncia con una sanción económica que va desde los 601 a los 30.000 euros por uso no autorizado de datos de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Ocurrió durante un control en la carretera EI200, cuando agentes de la Guardia Civil de Santa Eulalia del Río dieron el alto a un turismo en el que viajaban dos mujeres a las que identificaron y, posteriormente, continuaron la marcha sin consecuencias.
Pronto, los agentes notaron que el flujo de vehículos que hasta ese momento era habitual comenzó a disminuir claramente. Muchos estaban tomando un desvío por un camino vecinal paralelo a la carretera donde se estaba realizando el control.
Fue entonces cuando los agentes detectaron un grupo de Telegram en el que supuestamente se estaba dando aviso de la presencia del control de carretera. En uno de los mensajes recientes se especificaba la ubicación exacta del control de la Guardia Civil, en la rotonda de Santa Eulalia.
Tras hacer la pertinente investigación para identificar a la persona que dio el aviso, comprobaron que se trataba, efectivamente, de una de las mujeres que habían interceptado minutos antes de que disminuyera el tráfico.
Amparados por el artículo 36.23 de la Ley Orgánica 4/2015, la Guardia Civil levantó acta a la conductora del turismo, que ahora se enfrenta a una multa que podría ir desde los 601 a los 30.000 euros por la difusión de datos relativos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, datos en los que se encuentra la ubicación de controles de carretera en uso.
