Este ese dinero máximo que tienen los españoles para comprar un coche nuevo, el doble que para uno de segunda mano

Comprarse un coche es más caro que nunca, lo que hace que muchos tengan que replanteárselo y hacerse con uno de ocasión.
Comprar un coche es una de las decisiones económicas más importantes para la mayoría de los españoles y, en un contexto en el que cada vez son más caros, inevitablemente el presupuesto que tienen para adquirir un nuevo automóvil tiene que ir al alza. Los últimos datos del estudio “El comportamiento de los conductores españoles en el sector del automóvil”, elaborado por el Observatorio Cetelem, dejan claro cuánto van a gastar (o creen que van a gastar) los conductores españoles para cambiar de coche.
Según los resultados de la encuesta realizada a 1.699 personas, quienes planean adquirir un vehículo durante los próximos doce meses tienen previsto destinar una media de 29.905 euros a esta compra. Es decir, se estima que es necesario gastar 30.000 euros para cambiar de automóvil, una cifra notable. Sin embargo, las diferencias son muy significativas en función de si se trata de un coche nuevo o uno de ocasión.
Según el informe, el presupuesto medio previsto para la compra de un coche nuevo asciende a 34.663 euros, una cifra que además supone un incremento del 13% respecto al año anterior. En cambio, quienes optan por un vehículo de segunda mano contemplan un desembolso medio de 14.371 euros.
La diferencia entre ambas cantidades refleja la realidad actual del mercado, donde adquirir un automóvil nuevo exige una inversión que supera ampliamente el doble de la necesaria para acceder a un coche usado. Eso hace que sea entendible que mucha gente se decante por el mercado de ocasión, lo que hace que la renovación del parque automovilístico sea más lenta.
Los datos también permiten observar cómo han evolucionado las compras realizadas durante los últimos doce meses.
El gasto medio efectuado por los conductores españoles que adquirieron un vehículo se situó en 23.165 euros, pero lo que llama especialmente la atención es el fuerte incremento registrado en el mercado de usados, donde el gasto medio alcanzó los 15.358 euros, un 83% más que en el ejercicio anterior. Por el contrario, quienes compraron un coche nuevo desembolsaron una media de 27.320 euros, una cantidad un 15% inferior a la declarada en 2025.

El estudio también hace bastante énfasis en hasta qué punto el aumento de los precios está condicionando las decisiones de compra.
Desde 2019, el coste de los vehículos nuevos ha experimentado una subida notable, mientras que los precios de los coches usados se han mantenido mucho más estables. Como consecuencia, el 47% de los conductores reconoce que el incremento de precios ha afectado de alguna manera a sus planes de compra, una cifra que supone un crecimiento de doce puntos porcentuales respecto al año anterior.
Entre quienes se han visto afectados por esta situación, seis de cada diez afirman que tenían intención de adquirir un coche nuevo, pero han decidido aplazar la compra a la espera de que los precios se reduzcan. Por su parte, cuatro de cada diez acabaron modificando sus planes iniciales y optaron por un vehículo de segunda mano debido al encarecimiento de los modelos nuevos.
A la hora de elegir un automóvil, el precio sigue siendo uno de los factores más importantes para los consumidores, aunque ya no ocupa la primera posición. Esa responsabilidad recae ahora sobre la duración del vehículo, mencionada por el 66% de los encuestados. El precio pasa al segundo lugar tras perder cinco puntos respecto a años anteriores, lo que indica que los compradores valoran cada vez más la fiabilidad y la vida útil de su inversión.
Otra de las tendencias destacadas del estudio es la creciente importancia del coste total de utilización del vehículo: el 81% de los conductores asegura tener muy en cuenta aspectos como el mantenimiento, el consumo energético o de combustible, los seguros y los impuestos asociados al automóvil.
Esto, además, hace que aumente la percepción positiva hacia los vehículos electrificados: un 60% de los encuestados considera que un coche eléctrico permite reducir los costes de uso y mantenimiento frente a un modelo de combustión tradicional.

Esta percepción también se refleja en las cantidades que los compradores están dispuestos a invertir según el tipo de motorización. El presupuesto medio previsto para la adquisición de un coche eléctrico alcanza los 33.927 euros, un 1% más que el año anterior. En el caso de los híbridos, la cifra asciende a 32.285 euros, lo que representa un incremento del 11%.
A este respecto existen diferencias relevantes según el nivel de electrificación, algo lógico. Los compradores interesados en modelos microhíbridos prevén gastar una media de 28.255 euros, mientras que quienes buscan un híbrido convencional elevan su presupuesto hasta los 30.525 euros. Los híbridos enchufables son los que requieren una mayor inversión, con una previsión media de 34.650 euros.


