La DGT ya vigila los parabrisas de los coches. Si no cumples, multa de hasta 200 euros

Cristales del coche congelados
Cristales del coche congelados

Los parabrisas son el nuevo objetivo de la DGT. Comprobar el estado de este componente del coche puede suponer el ahorro de una multa de hasta 200 euros.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto el foco en un elemento del coche al que muchos conductores no prestan demasiada atención, hasta que llega la multa. La DGT y la Guardia Civil han intensificado la vigilancia sobre el estado del parabrisas, especialmente durante los meses de frío y en episodios de meteorología adversa, y, si consideran que puede afectar a la visibilidad, te expones a una multa de hasta 200 euros.

No se trata de una nueva norma, sino de una aplicación más estricta de la legislación vigente. El Reglamento General de Circulación (RGC) obliga a los conductores a mantener en todo momento una visibilidad clara y suficiente de la vía, lo que incluye el parabrisas y el resto de superficies acristaladas del vehículo. Cuando esa visibilidad se ve comprometida, los agentes pueden considerar que existe un riesgo para la seguridad vial y sancionar al conductor.

La DGT vigila los parabrisas de los coches

Los controles no se centran únicamente en parabrisas rotos o visiblemente dañados. De hecho, muchas de las situaciones sancionables son muy habituales en invierno y, en muchos casos, los conductores no son conscientes de que están cometiendo una infracción.

Entre las conductas más frecuentes que pueden acabar en multa se encuentra circular con hielo, nieve o escarcha sin retirar completamente, algo muy común en las primeras horas de la mañana. También se sanciona conducir con el parabrisas sucio, empañado o con restos de suciedad que dificulten la visión, así como la presencia de grietas, impactos o fisuras situadas en el campo de visión directo del conductor.

A esto se suma otro punto que suele pasar desapercibido. La colocación de pegatinas, soportes de móvil, dispositivos electrónicos u otros objetos que interfieran en la visibilidad a través del parabrisas también son motivo de multa, una sanción económica que puede alcanzar los 200 euros, sin retirada de puntos del carné de conducir.

Multas que no siempre son incuestionables

Aunque la DGT ha intensificado los controles, los expertos recuerdan que no todas las sanciones son automáticamente válidas. Desde Pyramid Consulting, explican que este tipo de multas pueden ser recurribles cuando no están correctamente fundamentadas.

“En la práctica, muchas multas relacionadas con el estado del parabrisas se imponen con descripciones genéricas o sin pruebas objetivas que acrediten una visibilidad realmente comprometida. En estos casos, una revisión jurídica especializada permite valorar la viabilidad de recurso y, en su caso, solicitar la anulación de la sanción”, señalan desde el departamento jurídico del despacho.

Entre los motivos más habituales para recurrir estas multas se encuentran la falta de pruebas gráficas, una incorrecta tipificación de la infracción o defectos de forma en el procedimiento sancionador. Es decir, aunque la DGT puede multar, también debe justificar correctamente que existía un riesgo real para la seguridad vial.

Por qué el frío castiga especialmente al parabrisas

El refuerzo de estos controles viene motivado por la estación invernal. El frío es uno de los grandes enemigos del parabrisas del coche. Las bajas temperaturas provocan contracciones del vidrio, y si el cristal ya tiene un pequeño impacto o microfisura, el cambio térmico puede hacer que se haga aún más grande.

Además, el uso de rasquetas inadecuadas, agua caliente sobre el cristal helado o productos agresivos puede dañar la superficie del parabrisas y empeorar su estado. A ello se suma el contraste entre el frío exterior y el calor del interior del vehículo, que favorece la condensación y el empañamiento, reduciendo la visibilidad justo en los primeros minutos de conducción, cuando más accidentes se producen.

Desde el punto de vista de la seguridad vial, un parabrisas en mal estado dificulta la visión del conductor, y altera la correcta percepción de distancias, luces y señales, especialmente de noche o con lluvia intensa.

Consejos básicos para evitar multas y sustos por culpa del parabrisas

Más allá de la sanción económica, mantener el parabrisas en buen estado es una cuestión de seguridad. Dedicar unos minutos antes de iniciar la marcha para limpiar completamente los cristales, retirar hielo o escarcha y comprobar que no hay daños visibles puede marcar la diferencia.

Conviene evitar soluciones agresivas para eliminar el hielo, usar productos específicos y revisar periódicamente el estado de las escobillas del limpiaparabrisas, ya que unas gomas deterioradas pueden rayar el cristal y empeorar la visibilidad. También es recomendable no accionar la calefacción a máxima potencia de golpe, para reducir el contraste térmico que favorece la aparición de grietas.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España