La DGT vigila el cumplimiento de los límites de velocidad con una nueva campaña especial que finalizará el 19 de abril

La Dirección General de Tráfico (DGT) quiere atajar una de las principales causas de accidentes en las carreteras españolas.
La Dirección General de Tráfico (DGT) vuelve a poner el foco de atención en los excesos de velocidad al volante: ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control de la velocidad que estará activa hasta el próximo 19 de abril. Esta iniciativa, que va a abarcar una semana completa en las carreteras españolas, tiene como objetivo reforzar el cumplimiento de los límites de velocidad en todo el territorio para reducir uno de los principales factores de riesgo en la siniestralidad vial.
Durante esta campaña, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con las policías locales que decidan sumarse, intensificarán los controles tanto en carreteras interurbanas como en vías urbanas. La vigilancia se centrará especialmente en aquellos tramos considerados de riesgo, así como en puntos donde se ha detectado una mayor concentración de accidentes.
Anticipándose a quienes la van a acusar de llevarla a cabo con fines recaudatorios, la DGT recuerda que este tipo de acciones no solo tienen un carácter sancionador, sino también preventivo, ya que la presencia visible de controles actúa como elemento disuasorio y favorece una conducción más prudente.
La campaña se enmarca dentro de la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030 y del Plan Mundial del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030, ambos con el objetivo común de reducir a la mitad el número de fallecidos en carretera al final de la presente década. Además, esta operación no se limita al ámbito nacional, sino que forma parte de una acción coordinada a nivel europeo impulsada por RoadPol, lo que implica que los controles se llevarán a cabo simultáneamente en distintos países del entorno europeo.
La velocidad inadecuada sigue siendo uno de los factores más determinantes en los accidentes de tráfico. En España es el tercer factor más habitual en los siniestros y está presente en más del 20 % de los casos con víctimas mortales. Los datos más recientes disponibles, correspondientes a 2024, reflejan que se registraron 307 accidentes mortales en los que el exceso de velocidad tuvo una incidencia directa, lo que supone un incremento del 5,5 % respecto a los 291 casos contabilizados en 2023. La DGT busca invertir esta tendencia negativa.
La relación entre velocidad y siniestralidad es algo de lo que se tiene constancia desde hace mucho, por una cuestión lógica: a mayor velocidad, menor es el tiempo de reacción del conductor ante cualquier imprevisto, tiene un campo de visión menor y se necesita una mayor distancia para poder detener el coche.

¿En qué se traduce esto a efectos prácticos? Según el Observatorio Europeo de Seguridad Vial, un aumento de apenas 10 km/h e la velocidad puede duplicar la probabilidad de sufrir un accidente mortal. Por el contrario, se calcula que una reducción media de 1 km/h podría evitar miles de muertes al año en Europa.
Además del riesgo de sufrir un accidente, la velocidad también influye en la gravedad de las consecuencias de los mismos. En caso de atropello, las probabilidades de supervivencia de un peatón disminuyen drásticamente a medida que aumenta la velocidad del vehículo: a partir de 80 km/h, las posibilidades de sobrevivir son prácticamente nulas, mientras que a 30 km/h el riesgo de fallecimiento se reduce a alrededor del 5 %.
Pese a la evidencia, el exceso de velocidad sigue siendo una conducta muy extendida entre los conductores. Según estudios, en condiciones de circulación fluida, en las que pueden elegir libremente su velocidad, alrededor del 60 % supera los límites en carreteras convencionales. En zonas urbanas, el porcentaje se aproxima al 50 %, mientras que en autovías se sitúa ligeramente por debajo del 40 %.
Los resultados de la última campaña especial de vigilancia de velocidad refuerzan no hace más que reforzar esta conclusión. Durante la operación llevada a cabo en agosto del año pasado, se controlaron más de un millón de vehículos por parte de la Guardia Civil, de los cuales 68.662 fueron denunciados, lo que representa un 6,7 %, el porcentaje más alto registrado en las últimas siete campañas. Por su parte, las policías locales controlaron cerca de 312.000 vehículos, con 14.336 denuncias, equivalentes al 4,5 %.
La DGT subraya que estos datos demuestran que siguen manteniéndose comportamientos de riesgo al volante a pesar de todas las medidas que se aplican para evitarlo, como son los radares fijos, los radares móviles y los sistemas de control aéreo mediante helicópteros. Es por eso que va a seguir realizando campañas similares con el afán de reducir el número de accidentes mortales y de heridos graves en las carreteras españolas.

