Qué es la hipnosis de la carretera y cómo puede solucionarse

También conocida como ‘fiebre de la línea blanca’, la hipnosis de la carretera está relacionado con la aparición de sueño, fatiga y pérdida de atención.
Hay muchos elementos que pueden afectar a la conducción. Por ejemplo, las pantallas son uno de los males de los coches de hoy en día, como demuestra un estudio. O la aparición de cansancio y fatiga, después de varias horas al volante. Relacionado con esto último, existe un fenómeno poco conocido, pero que puede ser muy peligroso: la hipnosis de la carretera.
¿Qué significa hipnosis de la carretera? Imagina que conduces durante horas por una carretera completamente recta, sin una curva en decenas y decenas de kilómetros, sin que aparezcan elementos visuales y sin estímulos que te obliguen a reaccionar.
Conducir por una carretera así lleva al conductor a un estado que la neurociencia reconoce como real y peligroso. ¿Por qué? Pues porque la estimulación visual repetitiva y la ausencia de inputs cognitivos provocan en el cerebro una especie de modo piloto automático y la reducción drástica de la atención.
Esto es lo que se conoce como hipnosis de la carretera, un fenómeno que aumenta el riesgo de somnolencia o pérdida de control del vehículo, debido a una conducción monótona y la falta de estímulos.
Qué es la hipnosis de la carretera

Este efecto puede aparecer cuando se circula durante mucho tiempo por una línea recta, de ahí que se conozca también como ‘fiebre de la línea blanca’. Quizá, en España es más complicado que se produzca, ya que no tenemos vías rectas tan largas.
Hay tramos rectos considerables, como un tramo de la E5 (Autovía del Sur) de unos 30 kilómetros en línea recta al paso entre las localidades de Valdepeñas y Manzanares, en Ciudad Real.
Pero nada comparado con algunas autopistas de Australia, como la Eyre Highway, que conecta el sur y el oeste del país, atravesando el vasto desierto de Nullarbor, y que cuenta con un tramo de más de 120 kilómetros completamente recto, sin una sola curva. Es un claro ejemplo de carretera hipnótica que provoca una monotonía extrema.
Preguntas de trivia: la solución ingeniosa a la hipnosis de la carretera

La pregunta ahora es: ¿Cuál es la mejor manera de evitar la hipnosis de la carretera? Pues no sabemos si la mejor, pero, desde luego, una solución ingeniosa es. Precisamente, en Australia han instalado señales de tráfico con preguntas de trivia a lo largo de los tramos más monótonos, conocidos como ‘Zona de fatiga’.
Las autoridades colocan una señal con una pregunta y varios kilómetros después aparece otro panel con la respuesta. De esta forma, se genera en el conductor un estado de curiosidad y un deseo de intentar responder la cuestión, manteniendo activo el procesamiento cognitivo.
Las preguntas que se formulan a lo largo de la carretera están relacionadas con curiosidades de Australia, su geografía, fauna y cultura, por lo que, además de reforzar la atención del conductor en esos segmentos más monótonos genera una pequeña dimensión educativa.
El mensaje es directo: 'Juega al Trivial: podría salvarte la vida'. No se trata de una mera forma de entretenimiento, sino de una intervención deliberada sobre el estado mental del conductor para evitar que caiga en ese trance automático que eleva exponencialmente el riesgo de accidente.
Una solución no exenta de limitaciones
La lectura de la cuestión, la búsqueda en la memoria y la anticipación de la respuesta configuran un ciclo cognitivo breve, pero efectivo. No reemplaza las paradas obligatorias ni elimina la fatiga física, pero sí puede romper la monotonía perceptual en momentos críticos.
Desde un punto de vista científico, la idea de instalar preguntar no es mala. De hecho, expertos en seguridad vial y neurociencia avalan la medida. Sin embargo, avisan de que aún no existen estudios rigurosos que midan su impacto real en tasas de siniestralidad.
Del mismo modo, advierten de que esta solución, si bien es ingeniosa y puede ayudar a reducir la hipnosis de la carretera, también tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, ¿qué ocurre si un conductor realiza habitualmente el mismo trayecto, viendo las mismas preguntas? La idea perdería su efecto sorpresa y el estímulo cognitivo.
Otro peligro real e importante es que, ante una pregunta que no sepa responder, el conductor tenga la tentación de buscar la respuesta en el móvil, lo que introduciría un nuevo peligro.
Por otro lado, conviene tener claro que esta medida no sirve para combatir el cansancio o la fatiga acumulada, sino que sirve de complemento. Por lo que se mantiene la recomendación de parar cada dos horas de viaje.


