Bugatti ha fabricado su último Bolide, el hiperdeportivo de 1.600 CV con el que 40 multimillonarios juegan en los circuitos

El último Bugatti Bolide
El último Bugatti Bolide

El último Bugatti Bolide de los 40 ejemplares prometidos acaba de salir de la fábrica para formar parte del garaje de un coleccionista y entusiasta de la marca.

Bugatti ha puesto punto final a uno de los proyectos más ambiciosos, extremos y exclusivos de su historia reciente: el Bugatti Bolide. El hiperdeportivo de circuito limitado a solo 40 unidades es un coche que ha sido concebido desde el inicio con un único propósito, ser la máxima expresión de rendimiento; y ahora se despide como una pieza de colección destinada a multimillonarios que utilizan el circuito como patio de recreo.

La historia del Bolide comienza en 2021, cuando Bugatti decidió transformar un concept car en un vehículo real. El desafío radicaba en el hecho de crear un coche de circuito que mantuviera la esencia de la marca, una mezcla de rendimiento extremo, ingeniería milimétrica y refinamiento absoluto.

Desde el principio, Bugatti trabajó con una visión muy clara. El Bolide debía honrar el legado de la marca y, al mismo tiempo, redefinir los límites de lo que puede ser un coche de pista. Y tenía que hacerlo sin renunciar a dos variables que para Bugatti son innegociables: la accesibilidad para un gentleman driver y la capacidad de entregar una experiencia memorable incluso a un piloto profesional.

Un proyecto que exigió cuatro años de ingeniería extrema

El último Bugatti Bolide
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Emilio Scervo, director de Tecnología de Bugatti, fue uno de los primeros en involucrarse en el proyecto: “Mi primer contacto con el Bolide fue en agosto de 2021, cuando todavía era un concepto en fase muy inicial. Era emocionante porque teníamos que construirlo todo desde cero”, explica.

Durante 2021 y 2022, el equipo se centró en resolver los elementos fundamentales: arquitectura, aerodinámica, rigidez, seguridad y cada detalle relacionado con la dinámica del vehículo.

El diseño final se cerró en 2022 y la ingeniería se completó a comienzos de 2023, tras miles de horas de simulación, análisis y refinamientos estéticos y técnicos. Con ello, Bugatti pudo fabricar los primeros prototipos y comenzar la fase de pruebas.

El primer gran examen del Bugatti Bolide fue en las 24 Horas de Le Mans de 2023, año en el que se celebraba 100º aniversario de la carrera de resistencia. Allí, en la recta de la pista más emblemática del automovilismo europeo, el piloto oficial de la marca, Andy Wallace, logró alcanzar 350 km/h.

El último Bugatti Bolide
El último Bugatti Bolide

“Lograr un coche perfecto para pilotos expertos y, al mismo tiempo, accesible para clientes no profesionales no es fácil, pero es esencial para que sea un Bugatti”, asegura Scervo.

Para la marca, el Bolide debía ser mucho más que un monstruo de circuito. Tenía que llevar inscrito el ADN de Molsheim, con unas proporciones elegantes, un habitáculo refinado, detalles artesanales y alta calidad constructiva.

El reto fue especialmente complejo porque el Bolide es un coche de carreras, y la filosofía habitual del motorsport apuesta por piezas que se reemplazan rápido, no por materiales pensados para durar décadas. Integrar ambas mentalidades fue uno de los mayores desafíos de la producción.

El último Bolide es una despedida bañada en azul Bugatti

El último Bugatti Bolide
El último Bugatti Bolide

La última unidad del Bolide fabricada en la planta de producción de Bugatti es, además, un homenaje profundo a la historia de la marca. Ha sido encargada por un coleccionista de coches que mantiene una relación estrecha con la compañía y cuyo garaje ya alberga piezas icónicas de la marca.

El último Bolide se inspira directamente en su Bugatti Type 35, uno de los coches de competición más importantes de la marca y un icono de las carreras de los años 30. También comparte la misma paleta de colores que su Bugatti Veyron Grand Sport, que casualmente también fue la última unidad producida de su serie.

El coche, que conserva el motor W16 con cuatro turbocompresores, 8.0 litros de cilindrada y 1.600 CV de potencia, se presenta en una combinación exclusiva de tonos que incluye Black Blue y Special Blue Lyonnais en el exterior, un interior tapizado en Alcantara Lake Blue con costuras Light Blue Sport y la bandera francesa integrada en el lateral.

El último Bugatti Bolide
El último Bugatti Bolide

La entrega, en Molsheim, fue un acto íntimo en el que Bugatti celebró no solo el final de la producción, sino la relación de confianza con uno de sus coleccionistas más fieles de la marca.

El Bolide se despide así como lo que ha sido desde el primer día: un ejercicio radical de ingeniería y artesanía, un coche nacido para los circuitos y para los museos, y una demostración de cómo Bugatti interpreta la velocidad, la técnica y la herencia; además de una prueba de cuál es el verdadero potencial que puede alcanzar la compañía propiedad del Grupo Volkswagen.

Ahora, la marca se centra en una nueva generación de hiperdeportivos donde el Bugatti Tourbillon pasa a ser la joya de la corona. La presencia de Rimac hace pensar en el que el futuro de Bugatti será eléctrico más pronto que tarde y que proyectos tan extremos como lo fue el del Bolide solo serán una realidad si se prescinde de cualquier tipo de motorización de combustión interna.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España