Ahora cada Porsche 911 con hibridación tiene la firma de Rimac dentro de él

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Porsche acaba de vender sus participaciones en Bugatti Rimac y Rimac Group, pero el 911 Carrera GTS T-Hybrid sigue teniendo parte de Rimac dentro.
Hay una curiosa conexión entre el Porsche 911 híbrido y Rimac que ha cobrado especial interés justo ahora que Porsche acaba de cerrar su salida del accionariado de la compañía croata. El fabricante alemán ha vendido sus participaciones en Bugatti Rimac y Rimac Group por unos 1.000 millones de euros, poniendo fin a una relación empresarial que comenzó hace años, pero, a pesar de ello, algunos Porsche 911 van a seguir teniendo la firma de Rimac en su interior.
Se trata de todos los 911 con tecnología T-Hybrid, porque entre sus componentes cuentan con una batería de alta tensión que precisamente procede de Rimac Technology.
Es algo que lleva pasando un tiempo, pero que ha salido a la luz para el público general debido a un vídeo publicado en Instagram por Mate Rimac. En él se muestra el paquete de batería del 911 Carrera GTS T-Hybrid, en la que claramente se puede identificar la marca Rimac.
El detalle puede pasar desapercibido cuando se observa el coche completo, ya que está oculto a simple vista, pero resulta significativo porque esa batería es uno de los elementos fundamentales del nuevo sistema híbrido del 911. Rimac Technology actúa en este caso como proveedor del paquete de baterías, mientras Porsche se encarga de integrar el sistema en el deportivo.
El 911 Carrera GTS T-Hybrid estrenó en 2024 la primera hibridación de la saga 911 y lo hizo con una solución bastante diferente a la de un híbrido convencional. El sistema emplea una batería compacta de alta tensión que trabaja a 400 voltios y tiene una capacidad bruta de 1,9 kWh, por lo que su función no es proporcionar una gran autonomía eléctrica, sino entregar y recuperar energía rápidamente para mejorar las prestaciones y la respuesta del conjunto.
La batería alimenta un motor eléctrico integrado en la transmisión y también participa en el funcionamiento del turbocompresor eléctrico. El sistema permite que el 911 utilice la energía eléctrica para reducir el retraso del turbo y aumentar la respuesta del motor de seis cilindros. Al mismo tiempo, el turbocompresor puede recuperar energía de los gases de escape y enviarla de vuelta al sistema eléctrico.
El resultado es una arquitectura híbrida concebida ante todo para mejorar el rendimiento, no para convertir al 911 en un automóvil más eficiente.
Aquí es donde la conexión con Rimac adquiere una dimensión especial, porque la compañía croata se ha especializado precisamente en el desarrollo de sistemas eléctricos de altas prestaciones y baterías de alta tensión, una tecnología que durante años interesó especialmente a Porsche.
Pero la relación empresarial entre ambas compañías fue mucho más profunda que la de un simple proveedor y fabricante, hasta el punto de que en 2021, Porsche y Rimac crearon una joint venture, una empresa conjunta en la que Porsche controlaba el 45 %, mientras Rimac Group mantenía el 55 %.

Aquella alianza permitió a Porsche acercarse a una compañía que había convertido las baterías, los motores eléctricos y la electrónica de potencia en uno de sus principales campos de especialización, siendo el 911 T-Hybrid una de las consecuencias más claras de aquella relación.
Lo paradójico es que esta conexión tecnológica va a permanecer… incluso cuando la conexión empresarial acaba de desaparecer.
El pasado 9 de septiembre, Porsche completó oficialmente la venta de sus participaciones en Bugatti Rimac y Rimac Group. La operación le reportará aproximadamente 1.000 millones de euros y supone la salida completa del fabricante alemán de las estructuras empresariales vinculadas a Rimac.
Porsche poseía el 45 % de Bugatti Rimac y aproximadamente un 21 % de Rimac Group, pero, con la operación, esas participaciones han pasado a un consorcio de inversores, mientras Rimac Group continúa como accionista mayoritario de Bugatti Rimac. Además, Mate Rimac, fundador de la compañía croata, asumirá además la presidencia de Bugatti Automobiles.
Porsche, por su parte, obtiene así liquidez en un momento en el que ha decidido simplificar su gama y continuar trabajando simultáneamente con tecnologías de combustión, híbridas y eléctricas. La compañía ha anunciado además que, de los aproximadamente 1.000 millones de euros obtenidos, unos 250 millones se destinarán a obligaciones relacionadas con las pensiones de sus empleados.
Lo que resulta especialmente llamativo es que, aunque Porsche acaba de romper sus vínculos accionariales con Rimac, la huella de aquella colaboración permanece en los 911 híbridos que salen de fábrica. Cada vez que un 911 Carrera GTS T-Hybrid acelera, una pequeña parte de la tecnología desarrollada alrededor de aquella alianza empresarial está trabajando entre bastidores y Mate Rimac, que es un “quemado”, sonríe, hasta el punto de que presume de ello en sus redes sociales.


