De 120 a 40 km/h: ahora los límites de velocidad los deciden los algoritmos y sensores instalados en estas carreteras españolas

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La Dirección General de Tráfico pone en marcha, de manera experimental, un método dinámico que ajusta los límites de velocidad en autopistas y autovías, dependiendo de diferentes factores.
Muchas cosas van a cambiar a partir del 1 de octubre, desde nuevas multas y prohibiciones hasta la nueva norma que permite a las motos circular por los arcenes en determinadas situaciones. Pero hay más: la DGT va a activar un sistema inteligente que adapta la velocidad máxima permitida en tiempo real a las condiciones de la vía.
Se trata de un sistema pionero en España que ajusta la velocidad en vías rápidas de forma dinámica, modificando los límites permitidos dependiendo de una serie de factores, como el estado del tráfico, accidentes o las condiciones meteorológicas.
Esta nueva tecnología adaptativa supone un cambio importante en la gestión de la red viaria, ya que, a partir de ahora, el límite de velocidad de 120 km/h no será el tope genérico.
De momento, el sistema de límite de velocidad adaptativo comenzará a funcionar en fase de prueba en dos vías de gran capacidad de Cataluña, como son la AP-7 y la AP-2.
Así funciona el sistema inteligente que adapta los límites de velocidad
El sistema inteligente que limita la velocidad en las carreteras funciona mediante una avanzada tecnología que combina sensores de tráfico, cámaras de análisis continuo y algoritmos dedicados. Con este despliegue, el sistema procesa al instante cualquier anomalía vial.
Cuando el dispositivo identifique un accidente, una situación de tráfico denso o una visibilidad reducida por causas meteorológicas, reducirá automáticamente la velocidad máxima permitida para prevenir colisiones en cadena.
La información dinámica aparecerá en los paneles de señalización luminosa y será de obligado cumplimiento, prevaleciendo sobre la norma general. De este modo, el límite de velocidad podrá cambiar varias veces en un mismo tramo a lo largo del día.
Una vez que desaparezcan las circunstancias que llevaron a cambiar la velocidad, dicho punto de la carretera recuperará su límite habitual, evitando mantener restricciones fijas durante todo el recorrido.
El sistema dinámico de velocidad se va a probar en la AP-7 y AP-2
La autopista AP-7 es una de las más transitadas de España y este nuevo mecanismo adaptativo permitirá adecuar la marcha según las condiciones de la circulación.
Como hemos señalado, en caso de tráfico lento, siniestro o malas condiciones meteorológicas (lluvia intensa, niebla, nieve…), el límite de velocidad se situará en máximos de 100, 80 o 60 km/h.
Por su parte, en la AP-2 se va a probar la tecnología dinámica de velocidad máxima en el tramo comprendido entre Castelldaséns y Borjas Blancas, en la provincia de Lérida, una zona donde son habituales los bancos de niebla intensa.
En este caso, el sistema inteligente ajustará el límite de velocidad de forma progresiva, con mínimos de hasta 40 km/h en los casos más severos.
Entre 120 y 60 km/h, con mínimos de 40 km/h
Como vemos, el rango de velocidades oscila entre los 120 y los 60 km/h, con mínimos de 40 km/h en los casos más extremos. Con este abanico de opciones, desde Tráfico quieren comprobar el comportamiento real de los conductores ante la señalización dinámica antes de decidir si exporta este modelo al resto de autopistas y autovías de España.
Durante esta fase experimental, la Dirección General de Tráfico va a recopilar todos los datos almacenados para estudiar una implantación progresiva a nivel nacional en los próximos años, aunque por el momento no se ha fijado un calendario definitivo para su extensión.
Mientras tanto, a partir del 1 de octubre, si vas a circular por una de las mencionadas autopistas, deberás estar atento a las indicaciones de los paneles que avisen de variaciones en el límite de velocidad.


