10 errores que cometemos en verano y que afectan al coche

Estos son 10 errores que cometemos en verano y que afectan al coche. Presta especial atención porque pueden evitar que acabes sufriendo una avería.
El verano va ligado, por lo general, a las vacaciones y los viajes. Es temporada para desconectar de la rutina y del trabajo, por lo que es fácil que busquemos evadirnos haciendo un viaje por carretera con nuestro coche. Sin embargo, también podemos centrarnos únicamente en disfrutar y, a menudo, olvidamos que el coche puede necesitar unos cuidados básicos para evitar una posible avería. Hoy te muestro cuáles son los 10 errores que cometemos en verano y que afectan al coche.
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10 errores que cometemos en verano y que afectan al coche
La arena de la playa afecta a la pintura del coche, a los cristales e incluso a los faros. Evita aparcar demasiado cerca de la playa e intenta estacionar de espalda a la costa, en una zona con sombra. Además, la brisa del mar favorece la aparición de la corrosión, deteriorando incluso elementos metálicos y el motor.
Intenta proteger el coche del sol en todo momento. Aparca en un recinto cerrado e incluso tápalo con una funda para exteriores para que el salitre y el sol no afecten a la pintura y la carrocería. Además, ayuda a reducir el calor.
Es aconsejable limpiar periódicamente el vehículo, prestando especial atención al interior, donde pasamos la mayor parte del tiempo y donde se puede acumular suciedad como arena de playa. Limpia las alfombrillas, la carrocería, los retrovisores, faros y el parabrisas.
Es importante que, antes de subir al coche, nuestra ropa esté seca y no estemos cubiertos de arena. Se aconseja el uso de fundas si esto no va a ser posible.
Esto afecta de forma indirecta al coche, ya que, si se conduce, por ejemplo, con chancas, aumentan las posibilidades de sufrir un accidente de tráfico.
En primer lugar, hay que eliminar toda la arena antes de echar agua sobre el coche y frotar. Puedes utilizar aire a presión o un aspirador potente para el interior del coche, así como aire y agua a presión para limpiar el exterior. No olvides los bajos y las ruedas.
Si revisas el coche en profundidad, podrás descubrir si el sol, el calor y la humedad han afectado a partes importantes del vehículo. No olvides revisar el estado de los neumáticos, ya que las altas temperaturas pueden acelerar su desgaste.
En el interior, busca una temperatura agradable. Ni demasiado frío, ni demasiado calor. Así, los componentes del habitáculo no se verán deteriorados de forma prematura. En el exterior, el calor puede afectar a la presión de los neumáticos y los niveles de los líquidos.
Un exceso de humedad puede acabar afectando al sistema eléctrico del coche. Pueden surgir problemas en el alternador, motor de arranque, correas, latiguillos de los frenos, etc.
Por último, si el viaje es turístico, no se presta la debida atención o no se tiene en cuenta a los usuarios vulnerables. Al volante siempre hay que mantener la atención y la concentración.
Fuente: Norauto