Kun Agüero, exjugador de fútbol, y su Lamborghini Aventador: “Hice creo que 100 kilómetros y lo dejé en casa”

El día que el Kun Agüero se compró un Lamborghini elegido por sus compañeros
El día que el Kun Agüero se compró un Lamborghini elegido por sus compañerosAP

El argentino confiesa que no es un apasionado de los coches y desvela una anécdota sobre el día en el que sus compañeros le hicieron comprarse un superdeportivo.

Los futbolistas son verdaderamente apasionados de los coches, y hay miles de ejemplos de esto. El último que hemos visto ha sido Leo Messi y su Mercedes Maybach Clase S, pero el caso de hoy es muy distinto al de la mayoría de jugadores de fútbol. Estamos hablando del Kun Agüero, quien, a pesar de tener grandes modelos en su garaje, ha asegurado que no es ni mucho menos un amante de los deportivos.

El delantero argentino ha comentado que lo que a él verdaderamente le gusta son las camionetas, más que los vehículos deportivos. En este podcast ha desvelado una historia de una promesa que hizo con sus compañeros del Manchester City sobre comprarse un deportivo, cuando los futbolistas ingleses se reían del Range Rover con el que el goleador llegaba a entrenar. Ahora, muchos años después, analiza esa apuesta y se arrepiente de haberla cumplido. 

El Kun Agüero no es un amante de los coches

A pesar de que el exjugador del Atlético de Madrid y el Barcelona se haya dejado ver con modelos de todo tipo, el Kun ha confesado que no es un verdadero fanático de los automóviles. Aunque parece que el que sí lo es es su hijo Benjamín, que por su 17 cumpleaños ya ha recibido un regalo en forma de coche. Su padre le compró un Peugeot 208 y este es su primer vehículo. Cuando crezca, veremos si, a diferencia de su padre, se convierte en un fanático de este sector.

En el mundo del fútbol, la mayoría de jugadores destina sus salarios a sus garajes. Lo vimos con Messi, tal y como ya hemos comentado, y la semana pasada con Karim Benzema. Y así muchos casos más. Pero cada vez se da más la situación de ver a futbolistas que hablen en público sobre su gusto por conducir y aseguren que no son verdaderos apasionados de este mundillo. Lo hizo Vinicius hace unos meses y ahora ha sido el Kun Agüero quien ha hablado de este tema.

El argentino se tuvo que retirar por un problema respiratorio, y ahora comenta partidos del Mundial. En uno de estos es donde ha analizado su relación con los coches: “A mí me gustan las camionetas. Yo soy fan de las camionetas y los 'autitos' me gustan para divertirme, pero ni siquiera me llaman la atención”. Por camionetas se refiere a un vehículo de gran tamaño que le aporte comodidad y potencia a partes iguales.

Agüero se compró un Lamborghini por una apuesta

En esta retransmisión, el exfutbolista recuerda  su paso por Inglaterra, y allí fue donde sus compañeros le llamaron la atención por el coche que llevaba a entrenar. “En el 2014 con Pellegrini y los chicos, los ingleses, Richards, Barry, Joe Hart, Kompany y todos estos. Me vacilaban porque yo venía con una Land Rover, ¿viste? Y me decían: '¿Cómo no va a tener un auto bueno? Dale'”, recordaba el argentino. No es ni mucho menos un mal coche, pero parece que los jugadores ‘blues’ esperaban sacar el lado más deportivo del delantero. 

El Kun Agüero se acabó comprando un Lamborghini Aventador

Ante estas risas que desató el SUV que había elegido, el Kun les contestó ofreciendo un trato a sus compañeros. “Y bueno, yo jodiendo les digo: 'Si salimos campeón, ustedes me eligen el auto'”, propuso el atacante. De esta forma utilizó una técnica que hacen muchos deportistas que es asociar un logro deportivo a una nueva adquisición para su garaje. Aunque en este caso no era ni mucho menos por voluntad propia de Agüero, sino más bien para que le dejasen en paz.

Aquel equipo era un auténtico rodillo y salieron campeones de Liga con el técnico chileno. Esto no le dejó más remedio que acatar la decisión que tomasen sus compañeros: “Salimos campeones y me eligieron ellos la Lamborghini. Y bueno, la compré, la usé nada. Hice creo que 100 kilómetros y lo dejé en casa”. El modelo en concreto era un Aventador que tiene un precio superior a los 400.000 euros y al final lo acabó vendiendo. Se compró de esta forma un deportivo con 700 CV de potencia por las bromas de sus compañeros y prácticamente no lo utilizó.

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Javier Pazos

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España