Los 5 iconos, y su modos de conducción, en Need for Speed

27/11/2015 - 09:30

El nuevo Need for Speed es una oda a la cultura urbana y, por eso, su historia está construida en torno a cinco iconos del automovilismo callejero: Ken Block, Magnus Walker, Akira Nakai, Shinichi Morohoshi y Risky Devil. Os contamos todo lo que hay que saber sobre ellos antes de ganaros su respeto en el mejor juego de coches para vuestra consola.

El nuevo Need for Speed se puso a la venta hace unas semanas para PS4 y Xbox One. En AUTO BiILD os hemos contado ya unas cuantas cosas sobre el título, pero aún no habíamos incidido en la presencia de cinco iconos de la cultura 'racing' urbana que han sido fundamentales en el proceso de desarrollo. Se trata de Ken Block, Magnus Walker, Akira Nakai, Shinichi Morohoshi y Risky Devil. Todos ellos tienen un gran peso en el juego, pues Electronic Arts los ha incluido como actores de excepción en las numerosas escenas de imagen real que se han grabado para la ocasión. 

La historia de NFS está organizada en cinco arcos argumentales que se pueden ir superando de forma independiente, en el orden que se desee. Cada uno de ellos está enfocado hacia un tipo concreto de conducción (velocidad, estilo, tuneado, forajido y equipo), de modo que el objetivo es llamar la atención de esos cinco iconos del automovilismo urbano. Sin más dilaciones, aquí está todo lo que hay que saber sobre ellos antes de ganarte su respeto y su admiración. 

Ken Block, el rey de los derrapes

¿Quién no ha oído hablar de Ken Block? De todos los iconos que aparecen en el juego, el piloto estadounidense es el más mediático con mucha diferencia. Ha participado en el Mundial de Rallies y en pruebas de rally cross, pero, si por algo se le conoce, es por sus celebérrimas yincanas, en las que convierte diversos emplazamientos en un auténtico patio de recreo para realizar saltos, derrapes, donuts y cualquier otra maniobra que se preste.

Ken Block en Need for Speed

El piloto estadounidense ya inspiró yincanas en otros videojuegos, pero con Need for Speed ha dado un paso más, ya que forma parte del propio juego, como un personaje más. Concretamente, es el icono al que hay que impresionar en la vertiente de estilo, basada en los derrapes. Así, hay eventos en los que toca sumar el mayor número de puntos de derrape. La palma se la llevan las yincanas, en forma de largos recorrido urbanos en los que no sólo hay que encadenar puntos de derrape, sino también llegar a la meta antes de que se agote el tiempo.

Magnus Walker, el rey de la velocidad

Bajo las estrafalarias pintas que se gasta, este inglés afincado en Los Ángeles es uno de los mayores coleccionistas de Porsche que hay en el mundo. Desde que viera uno cuando apenas era un niño, se encariñó del 911, convertido en el coche de sus sueños. Tanto es así que, no contento con tener uno, se propuso tener un modelo de cada año de los lanzados entre 1964 y 1973, para restaurarlos y adecuarlos a su gusto. La fama que se ha labrado es tal que mantiene una relación comercial con el fabricante italiano Momo e incluso hay maquetas de Hot Wheels de sus modelos.

Dentro del juego, Magnus Walker es el icono de las pruebas de velocidad. Para conocerle, hay que labrarse un nombre en la ciudad de Ventura Bay, participando en carreras y pruebas contrarreloj. Si lo haces bien, Walker se acaba poniendo en contacto contigo y te reta a batir sus marcas en ciertos recorridos, incluso prestándote su Porsche 911 más famoso, uno pintado en blanco-rojo y coronado con el número 277.

Akira Nakai, el rey del tuning

Más conocido como Nakai-san, este tuneador japonés se empezó a labrar un nombre haciendo modificaciones sobre diversos modelos del mítico Toyota AE86, muy utilizado en pruebas de montaña del país del sol naciente (lo que se denomina ‘touge’). Más adelante, decidió crear su propio taller, RAUH-Welt, en el que sólo acepta a clientes muy selectos. Aunque está abierto a modificar cualquier modelo que merezca sus respetos, lo cierto es que su predilección es el Porsche 911 Turbo (o Porsche 930).

El nuevo Need for Speed ha recuperado la cultura del tuneo, algo que los usuarios venían pidiendo desde hace muchos años, y Nakai-san juega un papel fundamental en ese aspecto. Muchas de las pruebas del juego instan a hacer modificaciones de rendimiento y a personalizar la estética, de modo que, en la recta final de ese arco argumental, se tiene acceso al propio coche del creador japonés.

Shinichi Morohoshi, el forajido

Morohoshi-san se podría considerar un 'bala perdida', un amante de la velocidad que se define a sí mismo como un delincuente (no en vano, ha sido arrestado en más de una ocasión) y al que no le importa lo que piense la gente. Basta con ver sus controvertidos tuneos para confirmar ese extremo: su coche es una parafernalia de luces y diamantes. Antes, iba en moto, pero, a los diecisiete años vio pasar un Lamborghini Countach y se enamoró de él. Como consecuencia, se acabó comprando un Diablo GT que, ahora, exhibe por el barrio tokiota de Kabukicho, con un llamativo color fucsia.

Morohoshi-san es la persona cuya atención hay que atraer en la vertiente de forajido del juego. A través de un misterioso personaje, que te va haciendo propuestas indecentes, hay que poner en jaque a la policía. Como es habitual en la saga, las persecuciones policiales están a la orden del día y no resulta fácil escapar de las fuerzas del orden, deseosas de ponerle una buena multa a cualquiera que se exceda con el pedal del acelerador.

Risky Devil, los reyes del estilo en equipo

Para poner punto final al plantel de celebridades de Need for Speed, está Risky Devil, una banda callejera de Chicago formada por cinco amigos a los que les gusta divertirse en pandilla. Utilizando modelos como el Lexus IS300, el Subaru BRZ o el BMW E30, esta cuadrilla estadounidense goza haciendo derrapes en calles con poco tráfico o en circuitos más preparados para la materia.

Dentro del juego, su presencia está integrada dentro de la conducción en equipo, que, de hecho, es clave en la experiencia, pues es obligatorio estar conectado a internet para favorecer la formación de grupos. Así, hay numerosos eventos que combinan equipo y estilo, para hacer derrapes de forma conjunta, de modo que el multiplicador de puntos sólo se activa si la distancia entre los coches es mínima.

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