Ya he probado el Mercedes CLA 250+: cuando un eléctrico puede ser (casi) perfecto

Con conectividad de alto nivel, una generosa carga eléctrica y un comportamiento de conducción refinado, la nueva berlina alemana llega a los concesionarios. Ya la hemos probado.
Voy a empezar con un spoiler: la flamante berlina eléctrica es muuuy buena. Mercedes promete 792 kilómetros de autonomía: algo que un Mercedes 190 E con 118 CV jamás habría logrado en su vida. Y 800 voltios de tensión chisporroteante y contundente; el tren urbano de Berlín circula por la ciudad con el mismo voltaje.
Seguimos: 320 kW de potencia de carga; ni un solo Tesla soporta tanto caudal en el cable . Si reuniéramos todos los elementos sobresalientes del CLA eléctrico en una sola palabra, sería: hito. ¡Felicidades, Mercedes! Pero eso también tiene su precio: el CLA EQ 250+ cuesta como mínimo más de 55.000 euros. Para el vehículo de prueba con todos los extras relevantes hay que pagar más de 66.000.
Interior
El CLA ya se gana una nota de sobresaliente por su impresionante y muy inteligente conectividad. Mercedes Operating System es como los suabos llaman a la base digital: en ella se integran el MBUX de cuarta generación, la conectividad con IA (ChatGPT), funciones de Google y un asistente virtual extraordinariamente comprensivo.
Todo ello se concentra visualmente en una gigantesca pantalla táctil: aquí, conductor y acompañante deslizan aplicaciones y funciones como en un smartphone, activan sistemas con un toque de dedo o mediante la voz. En principio es lógico, pero (salvo si solo lo usas mediante comandos de voz) requiere aun así cierto periodo de adaptación y un brazo largo.

Las pequeñas y poco agradables al tacto “teclas deslizantes” en los radios del volante ya las conocemos de otros modelos. En el nuevo CLA, sin embargo, nos resultan aún más sensibles y difíciles de controlar.
Espacio
Para el conductor y el acompañante hay asientos muy cómodos que al mismo tiempo ofrecen una sujeción firme gracias a robustos apoyos laterales. Delante, el CLA ofrece suficiente espacio; detrás, en cambio, se estrecha de forma notable.
El acceso a las plazas traseras, pasando por debajo del voluminoso pilar del techo, solo se logra tras contorsiones poco dignas; las ventanillas de las puertas traseras solo se pueden bajar hasta la mitad, y los pasajeros de la segunda fila deben apoyarse en un reposabrazos central incómodo, ocupado por portavasos de formas angulosas.

Los apenas 405 litros de volumen del maletero y una carga útil de 464 kilogramos los calificamos como, a lo sumo, moderados. Poco práctico: los respaldos del asiento trasero no se pueden abatir desde el maletero. Eso sí: delante, en el frunk, hay un compartimento profundo para el cable de carga. Esta cavidad, bien integrada, admite otros 100 litros.
Autonomía: más de 500 kilómetros reales, que pueden ser más
Sus capacidades eléctricas están a un nivel igualmente alto que su conectividad. Es cierto que el vehículo de prueba no alcanzó en nuestra medición los prometidos 792 kilómetros de autonomía (válidos para el modelo base 250+), pero hay razones para ello. Por un lado, influyen los neumáticos. Nuestro coche de prueba estaba equipado con neumáticos deportivos que consumen más energía (Michelin Pilot Sport 5). Solo con los neumáticos de baja resistencia, adaptados específicamente al 250+, sería posible “alcanzar” el valor WLTP.
Además, el peso del equipamiento adicional (AMG Line) penaliza. Medimos alrededor de 70 kilogramos más de masa de lo prometido por fábrica. En conjunto, el CLA se sitúa así en un consumo de 17,8 kWh por cada 100 kilómetros (en lugar de los prometidos 13,8 kWh). Esto se traduce en unos “reales” 508 kilómetros de autonomía. Quien conduzca con suavidad puede sacar algo más: con una conducción delicada son posibles 13,9 kWh, lo que equivaldría a un radio de acción de unos 600 kilómetros.

Las rápidas paradas de carga del CLA son el resultado de una alta capacidad de absorción de corriente. 320 kW de potencia a 800 voltios de tensión acortan una “pausa de repostaje”, pese al paquete de baterías bastante generoso (85 kWh), a unos buenos 22 minutos. Una bomba de calor y una inteligente planificación de rutas, incluida la preacondicionamiento de la batería, vienen de serie.
Comportamiento
También el confort de marcha es convincente. Se avanza con suficiente silencio; incluso a alta velocidad (la electrónica permite hasta 210 km/h), el viento rodea la cabina de forma moderada. Sin embargo, los neumáticos anchos aportan en todos los ritmos un claro rumor de fondo.
El coche filtra las irregularidades de manera extraordinariamente fina, tiene reservas frente a baches severos y rueda con suavidad incluso con neumáticos de 18 pulgadas. A pesar de unas dos toneladas de peso en vacío, el CLA se siente ágil y activo; la dirección reacciona de forma curiosamente difusa alrededor del punto central, pero a partir de un ligero giro resulta agradablemente sensible y directa, igualmente sin reacciones nerviosas a alta velocidad.
El comportamiento en maniobras de esquiva —regulado además por un ESP que reacciona casi de forma telepática— lo calificamos como perfecto gracias al centro de gravedad bajo y a un buen equilibrio. A ello se suma la típica capacidad de aceleración espontánea y especialmente potente del motor eléctrico. Hasta la velocidad máxima, el CLA acelera de forma muy lineal y sostenida, con la excepción de una diminuta pausa de cambio, perceptible como un leve tirón, justo por encima de los 100 km/h al pasar a la segunda marcha.

Tan soberano como empuja hacia adelante, tan fiable y eficaz se detiene también este compacto eléctrico. Registramos 33 metros desde 100 km/h hasta detenerse por completo: un valor excelente.
Conclusión
Un automóvil excepcionalmente moderno, seguro y confortable. Las capacidades eléctricas son excelentes, aunque no tan optimistas como prometen las cifras WLTP. Absolutamente destacable: la alta potencia de carga.
Valoración
Nota 9,2
Lo mejor
Autonomía, velocidad de carga, prestaciones, comportamiento refinado y dinámico al mismo tiempo, conectividad, acabados.
Lo peor
Precio de adquisición y de extras muy elevado, espacio y acceso a las plazas traseras demasiado justo, maletero solo correcto.