La OCU critica el Plan Auto+: "La cuantía de estas últimas decrece y se eliminan las destinadas a la instalación de cargadores domésticos"

La OCU ha sido uno de los más críticos con el nuevo Plan Auto+ anunciado la semana pasada, y piden al Gobierno una serie de ajustes para mejorar el programa.
La semana pasada, el Gobierno presentó oficialmente el Plan Auto+, el nuevo programa de ayudas a la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables que sustituye al Plan MOVES III. Si bien esta iniciativa ha sido bien recibida ante la ausencia de incentivos oficiales desde el pasado 1 de enero, hay quienes ven insuficiente el programa, y uno de ellos es la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Dotado con 400 millones de euros y con incentivos de hasta 4.500 euros para turismos eléctricos, el Ejecutivo defendió el programa como una fórmula más sencilla, directa y rápida para impulsar la movilidad electrificada en España. Sin embargo, no todo el mundo comparte ese optimismo.
La OCU ha publicado un comunicado muy crítico en la que cuestiona el alcance real del nuevo plan y alerta de que, tal y como está planteado, puede dejar fuera a buena parte de los potenciales compradores.
Para la organización, el nuevo Programa Auto+ resulta claramente insuficiente para afrontar el principal problema que sigue teniendo el coche eléctrico en España: el precio. Aunque reconoce avances respecto al sistema anterior, especialmente en lo relativo a la simplificación administrativa y al acceso inmediato a la ayuda en el momento de la compra, la organización considera que el balance final es negativo para el consumidor medio.
Devolver el incentivo por achatarramiento para aumentar el importe de las ayudas
Uno de los primeros puntos que destaca la OCU es la reducción del importe máximo de las ayudas directas. Con el Plan MOVES III, la ayuda podía alcanzar los 7.000 euros en el caso de achatarrar un vehículo antiguo. Con el nuevo Plan Auto+, ese incentivo desaparece y la ayuda máxima se queda en 4.500 euros.
Según la OCU, esta eliminación no solo reduce el atractivo económico del programa, sino que también supone perder una herramienta clave para retirar de la circulación los vehículos más contaminantes y envejecidos. La organización recuerda que el parque móvil español es uno de los más antiguos de la Unión Europea, una circunstancia que afecta tanto a las emisiones como a la seguridad vial.
Desde la OCU subrayan que la ayuda por achatarramiento facilitaba el acceso a un coche eléctrico y, al mismo tiempo, ayudaba a renovar el parque automovilístico, reduciendo la edad media de los vehículos en circulación.
Suprimir este incentivo, advierten, va en la dirección contraria a ambos objetivos. Además, consideran que la ayuda adicional de 1.000 euros aportada por el concesionario, incluida en el Plan Auto+, no supone una mejora real, ya que ese tipo de descuentos ya eran habituales en muchas marcas antes de la entrada en vigor del programa.
Ayudas también para la instalación de puntos de carga
Otro de los aspectos más criticados por la organización es la eliminación de las ayudas a la instalación de cargadores domésticos. Para la OCU, esta decisión introduce una nueva barrera de acceso al vehículo eléctrico, especialmente para las familias con rentas bajas. Tener un punto de carga en casa es clave para poder beneficiarse de tarifas eléctricas más económicas, y sin ese apoyo público, el coste total de uso del coche eléctrico aumenta considerablemente.
El comunicado incide en que el Plan Auto+ sigue ignorando la situación de los hogares sin garaje o sin posibilidad de instalar un punto de carga propio. En este sentido, la OCU vuelve a reclamar una estrategia nacional de recarga que garantice un acceso real y equitativo al coche eléctrico.
Actualmente, recuerdan, la mayoría de los puntos de recarga en las ciudades pertenecen a operadores privados, con tarifas más elevadas que las domésticas y con una red que sigue siendo irregular, incluso en entornos urbanos donde no es raro encontrar estaciones inoperativas.
La organización considera especialmente preocupante que el nuevo programa no aborde de forma estructural esta carencia. Sin una red pública de recarga sólida y accesible, el coche eléctrico sigue siendo, en la práctica, una opción limitada a quienes disponen de garaje y recursos suficientes.
“La sostenibilidad no puede ser un lujo accesible solo para los más privilegiados”, subraya la OCU en su comunicado, recordando que lleva años advirtiendo de que el precio y la infraestructura son los principales frenos a la electrificación.
La OCU exige mejoras para el Plan Auto+
Más allá de las críticas, la OCU también detalla una serie de exigencias concretas al Gobierno para mejorar el Plan Auto+. Entre ellas, reclama recuperar la ayuda por achatarramiento de vehículos de combustión, reactivar las ayudas a la instalación de cargadores domésticos y desarrollar una Estrategia Nacional de Recarga que sea vinculante para todas las comunidades autónomas.
La organización también pone el foco en la transparencia de la información al consumidor. Exige que las marcas publiquen precios finales reales que integren todas las ayudas y deducciones, teniendo en cuenta factores como el precio final del vehículo, el país de fabricación, el ensamblaje de la batería y el tipo de motorización. Además, pide al Gobierno que vigile posibles prácticas de incremento artificial de precios en los modelos subvencionables mediante controles periódicos del mercado.
Por último, la OCU considera claramente insuficiente la dotación económica del programa. Los 400 millones de euros previstos para el Plan Auto+ podrían agotarse en pocos meses si se mantiene el ritmo actual de ventas de vehículos electrificados. Por ello, reclama un aumento del presupuesto para evitar que el plan se quede corto y vuelva a generar incertidumbre entre consumidores y fabricantes.
