Llevo un mes probando un coche eléctrico y he aprendido todo lo bueno y malo para decidir si comprarlo

Kia EV3 más barato
Kia EV3 más barato

He escrito mucho sobre coches eléctricos, tanto a nivel de noticias como de presentaciones y pruebas de modelos. Incluso te he ido contando como me parecía que se estaba recorriendo el camino hacia esta nueva tecnología. Pero hoy puede escribir de ello de manera distinta, de una forma mucho más concreta y en primera persona.

Porque llevo un mes moviéndome solo con un coche eléctrico y esa es, sin ninguna duda, la mejor manera de descubrir cuáles son las ventajas e inconvenientes de esta propulsión que cada vez va a ser más común en nuestras vidas.

En España hay suficientes cargadores

Y para ello lo primero es saber, sin exageraciones (en un sentido o en otro) ni alarmismos infundados qué implica hoy en día en España comprarse un coche eléctrico. Lo primero, obviamente, es invertir en la comprar, un proceso que cada vez es menos doloroso gracias unos precios más competitivos y que el año que viene vivirán un nuevo capítulo con la llegada de una oleada de modelos  por debajo de los 25.000 euros, donde veremos al Cupra Raval, al Skoda Epiq… unirse a otros coches eléctricos ya económicos como el Hyundai Inster o el BYD Dolphin.

Porque para moverse con un coche eléctrico debes aprender primero algunas “lecciones” sobre todo de las cargas. El manejo ya sabemos que es muy sencillo, tanto como su construcción, con una batería que recorre el piso de eje delantero  a eje trasero y un habitáculo muy espacioso gracias a ello en la mayoría de los casos (y especialmente en el Kia EV3 de formas muy cuadradas).

Lecciones a aprender

Las sensaciones de conducción resultan verdaderamente agradables, con el silencio y la suavidad por bandera. Además, como entrega la potencia de forma inmediata si pisas a fondo el pedal derecho, te puedes divertir dejando a más de uno con la cara a cuadros a la salida de un semáforo.

Primera lección, conocer bien la autonomía del de coche, en este caso marca 600 kilómetros y con una conducción normal en ciudad los consigues sin problemas y así eliminas el primer miedo de todo aquel que piensa en un eléctrico: quedarse sin energía. No te debes preparar, es simplemente acostumbrar a ver caer los kilómetros igual que lo haces con un motor de combustión y cuando el depósito (batería en este  caso) se repisa a agotar, pensar en la recarga.

Un proceso en sí muy sencillo. Vaya por delante que pienso que cualquiera con coche eléctrico tendrá un cargador en su casa, que así además sale más económico, pero si tienes una emergencia o un viaje largo y necesitas recurrir a un cargador público… prepárate para descubrir el lado oscuro.

Consejo para las autoridades competentes, tanto españolas como europeas: faciliten y unifiquen el proceso de carga de un coche eléctrico. A día de hoy, debes descargar una aplicación distinta para cada operador, algunos incluso dos y luego cada una tiene su procedimiento. Esto debería ser mucho más sencillo, como cargar cualquier tipo de dispositivo electrónico (imagina que cada marca de teléfono móvil tuviera un cargador distinto) o como repostar combustible en cualquier estación de servicio (imagina que Moeve, Repsol, Galp o BP tuvieran aplicaciones distintas para pagar). O, simplemente usar tu tarjeta de crédito con independencia del cargador en el que hayas parado.

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David López

Director de Auto Bild

David López está especializado en pruebas de coches de combustión, híbridos y eléctricos. Comparativas y distintos formatos audiovisuales

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