Las marcas chinas se enfrentan a un problema de demanda interna. Tanto, que los principales fabricantes han vendido más coches fuera de casa

China empieza a multiplicar sus exportaciones.
China empieza a multiplicar sus exportaciones.CMA

Las marcas chinas no pueden sobrevivir solo vendiendo en su propio mercado, están prácticamente obligadas a aumentar las exportaciones fuera de sus fronteras.

China ha inundado la industria automovilística mundial de coches eléctricos baratos contra los que los fabricantes tradicionales no pueden competir. España no se ha quedado atrás con marcas como BYD o MG más que consolidadas en el mercado.

El gigante asiático mira hacia el extranjero, aunque tienen una serie de motivos de peso detrás. El mercado nacional se está desmoronando y necesitan encontrar compradores fuera de China casi a la desesperada.

La demanda de China cae en picado

BYD conoce de primera mano la situación de China. La marca envió aproximadamente 100.600 vehículos al extranjero, casi el 53 % de sus ventas totales del mes. Las exportaciones han superado por primera vez las entregas dentro de China.

Este cambio no fue casual. El fin de las enormes ayudas a los fabricantes, las guerras de precios internas, la reducción de los márgenes y un menor gasto de los conductores han influido. Las marcas chinas han transformado su modelo de negocio.

Great Wall Motor ha seguido el ejemplo de BYD con 72.600 unidades vendidas en febrero, más de 42.600 en el extranjero. El gigante chino es consciente de que el mercado interno no puede absorber la enorme producción de la industria.

La situación es muy diferente a la de apenas unos años atrás. Los fabricantes han dejado de operar exclusivamente dentro de China, ahora están casi obligados a expandirse fuera de sus fronteras.

Las exportaciones de China se disparan

Desde medios locales como South China Morning Post han confirmado este llamativo cambio de tendencia entre las marcas del gigante asiático. El comercio internacional ha dejado de ser una fuente de entrada de ingresos secundaria.

La exportación de coches fuera de China se ha convertido en un elemento clave de la estrategia de decenas de marcas. Los fabricantes chinos han exportado más de 2,6 millones de vehículos el año pasado, más del doble que las cifras del año anterior.

Tras la reducción de los enormes incentivos gubernamentales a la compra de coches eléctricos y una estabilización de los precios, China ha entrado en una nueva fase.

La demanda ahora se ha reducido, también el enorme interés que tenían los conductores por vehículos menos contaminantes a bajo coste. No son tan atractivos sin las ayudas a la compra.

China apuesta por el este de Asia, Latinoamérica y Oriente Medio, mercados en los que suelen tener menores barreras comerciales. Europa y Norteamérica son secundarias tras el aumento de los aranceles y normativas más estrictas.