He probado el BYD Dolphin Surf, un eléctrico urbano barato y con grandes cualidades

He probado el BYD Dolphin Surf, un eléctrico barato enfocado a la ciudad, pero que no deja de lado la posibilidad de echarse a la carretera gracias a una autonomía razonable.
Los coches eléctricos no son todavía la mejor opción para realizar viajes largos, pero en la ciudad no tienen rival. Al fin y al cabo, es donde estas mecánicas son más eficientes y donde se pueden concebir modelos con precios razonables que atraigan a los conductores. Esto es lo que representa el BYD Dolphin Surf.
Hasta hace relativamente poco tiempo, la oferta de coches de baterías se centraba en modelos caros y de gran tamaño, con alguna excepción urbana como el Dacia Spring. Sin embargo, poco a poco están llegando pequeños eléctricos más asequibles y BYD puede tener un éxito en sus manos.
Lo primero que llama la atención en el BYD Dolphin Surf es su diseño, muy anguloso y llamativo para no dejar a nadie indiferente. Por fuera se aprecia su tamaño contenido, pero sus 2,5 metros de batalla hacen que sorprenda para bien en el interior. El espacio es más que razonable en todas las plazas y la altura también favorece la habitabilidad.
Más allá de esto, el habitáculo del Dolphin Surf sigue el estilo de otros coches de BYD, pero con una elección de materiales más económicos. Reinan los plásticos duros, pero todo se siente bien ajustado.
Como en otros coches de la marca, hay una pantalla central que puedes orientar de forma vertical u horizontal. Funciona de forma fluida, transmite mejor calidad que la de otros modelos de la competencia y tiene más funciones de las que esperas.
Por ejemplo, tiene conexión con Apple CarPlay y Android Auto de serie e incluso puede servir como karaoke, gracias a una aplicación instalada y a unos micrófonos que se pueden conectar al coche. Además de este panel, hay un cuadro de instrumentos digital que muestra la información de forma clara.
En el apartado técnico, el BYD Dolphin Surf se puede encontrar con potencias de 88 y 156 CV. El modelo probado es el más potente, que monta la mayor batería disponible, de 43,2 kWh.
Con su cifra de potencia, el rendimiento es más que suficiente. La entrega de fuerza tiene un ligero retardo, pero es firme y varía claramente entre los modos de conducción Eco, Normal y Sport. De hecho, es el rasgo que más varía entre ellos, aunque lo más probable es que circules en el modo normal la mayor parte del tiempo. Es el más equilibrado, ya que el Sport tiene una respuesta algo brusca que puede hacer incluso que salgas patinando ligeramente desde parado si arrancas con mucho entusiasmo.
En ciudad, el Dolphin Surf se siente ágil, con una dirección que tiene algo más de peso que la de otros modelos similares y un chasis que sorprende para bien. Se siente estable en todo momento y transmite confianza, si bien la suspensión puede sentirse un poco seca en el eje trasero al pasar sobre resaltos y baches habituales en la conducción urbana.

Aun así, el tacto de conducción tiene el punto de diversión que se espera de un urbano y hay rasgos que no esperas y que se agradece encontrar en un eléctrico, como un freno que se siente eficaz desde el principio del recorrido del pedal y no tiene esa zona muerta inicial que sí tienen otros coches de baterías.
En cualquier caso, lo más habitual es aprovechar la retención, con dos niveles que puedes cambiar desde la pantalla y no desde unas levas o un botón. Eso lo haría más cómodo, como sucede en otros BEV, pero al menos puedes manejarlo desde el panel central.
Finalmente, con sus 310 km de autonomía, el Dolphin Surf no se ve limitado a la ciudad y te permite salir a la carretera con ciertas garantías. Ahora bien, no es un coche enfocado específicamente a ello. Aquí se hace notar el ruido del viento, la estabilidad es algo menor y el consumo sube de los 13-14 kWh que puedes alcanzar en ciudad, pero se siente más coche que algunos competidores y se siente cómodo, lo que deja más claro que es un rival duro para otros BEV urbanos.
Valoración
Nota 8
El BYD Dolphin Surf demuestra que los coches eléctricos urbanos no tienen por qué contar con grandes carencias. Está bien planteado y equipado. Desde menos de 12.000 euros con descuentos y Plan MOVES, es una muy buena opción.
Lo mejor
El tacto de conducción, la conectividad y el precio.
Lo peor
El diseño puede ser polarizador y en los materiales se nota el precio.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor





