Convierten una excavadora diésel de 650 toneladas, 12 metros de alto y 3.000 CV en una 100% eléctrica

La Liebherr R 996 es una excavadora gigantesca con motor diésel, pero ahora monta un sistema de propulsión eléctrico que mantiene la misma capacidad de rendimiento.
Además de la industria del automóvil, la electrificación avanza también en ámbitos como el camión eléctrico o, como este caso, la maquinaria pesada. Una importante empresa india del sector de la minería y la siderurgia ha transformado una excavadora diésel de gran tonelaje en eléctrica.
La empresa en cuestión es Lloyds Metals and Energy y la excavadora es una Liebherr R 996 de 650 toneladas, 12 metros de alto y una potencia de 3.000 CV.
Con este movimiento, la compañía india refuerza la idea de que la electrificación de maquinaria extrema ya no es cosa de prototipos solamente, sino que puede dar el salto al mundo real, según informa el medio Electrek.
Al mismo tiempo, la empresa asiática vincula esta reconversión de diésel a eléctrico a una estrategia más amplia para reducir emisiones, recortar costes operativos y depender menos del diésel.
Transforman una Liebherr R 996 diésel en eléctrica
Lloyds Metals and Energy ha convertido con éxito una de sus enormes excavadoras diésel a eléctrica, la Liebherr R 996 de 650 toneladas.
En realidad, este proceso de conversión no es nuevo. Liebherr comenzó a ofrecer opciones para pasar de diésel a eléctrico en sus excavadoras de gran tonelaje en 2024, cuando presentó la excavadora de minería R 9400 convertida en la operación minera Christmas Creek de Fortescue en Australia Occidental.
Sin embargo, aunque Liebherr lideró el programa, la conversión que ha llevado a cabo Lloyds ha sido con su propia tecnología y equipos de ingeniería internos, lo que implicó un rediseño completo de la arquitectura de potencia, control y sistemas de seguridad de la gran excavadora.
La empresa cree que proyectos de electrificación de equipos a gran escala como este ayudarán a eliminar miles de toneladas de emisiones de carbono dañinas anualmente, al mismo tiempo que proporcionarán ahorros operativos sustanciales y reducirán la dependencia del diésel.
Según explicó el director general de Lloyds Metals and Energy, B. Prabhakaran, “no se trata solamente de electrificar una máquina, sino de reimaginar el futuro de la minería. En LMEL creemos que la minería responsable y la sostenibilidad deben ir de la mano”.
“Este hito demuestra la capacidad de India para ofrecer soluciones de clase mundial y cero emisiones, incluso en los entornos más complejos y de alta carga. Estamos orgullosos de contribuir a un futuro donde la minería sea tanto productiva como ambientalmente responsable”, añadió Prabhakaran.
Programa ‘Make in India’
Seguramente, esta sea la primera transformación de muchas que llegarán más adelante. La iniciativa de Lloyd de "ir solo" en el desarrollo de la nueva tecnología de conversión para su excavadora apoya firmemente su compromiso con el programa ‘Make in India’, desarrollando y obteniendo todos sus subsistemas principales a nivel nacional.
Aunque la compañía no ha desvelado detalles técnicos sobre la Liebherr R 996 eléctrica, se espera que sea igual de competente que la versión original con motor diésel, que puede mover entre 60 y 70 toneladas por pasada, en un cazo estándar de 36 metros cúbicos, y una potencia de 3.000 CV.
Con miles de millones de dólares en juego y la presión por reducir la dependencia del diésel proveniente de diferentes fuentes (especialmente, con la actual crisis en Oriente Próximo), no debería sorprender que esté en marcha la carrera para llevar al mercado equipos pesados de minería prácticos, eléctricos y autónomos.
Reducir los costes
Durante el CES de Las Vegas celebrado en 2024, fabricantes como Hyundai, Bobcat, Volvo CE y Caterpillar presentaron una serie de prototipos que llamaron mucho la atención, y analistas como IDTechEx estiman que un sólo camión de carga de 150 toneladas puede requerir más de 850.000 dólares al año en combustible.
Sin embargo, los grandes camiones eléctricos como la unidad de 240 toneladas de Caterpillar pueden, en ciertos casos de uso con altas cantidades de frenado regenerativo, operar sin ningún costo significativo para recargarse.
En ese punto, la reducción del mantenimiento y el tiempo de inactividad de los vehículos eléctricos, en comparación con los equivalentes de motor diésel, se convierte en la guinda del pastel del coste total de propiedad.
