¿Sabías que la suspensión también influye en la seguridad?

¿Sabías que la suspensión también influye en la seguridad?

29/05/2017 - 14:32

La suspensión no sólo hace que la circulación sea más o menos cómoda para los ocupantes de un coche; además, es un elemento clave para la seguridad. A pesar de esto, los amortiguadores son, junto con los neumáticos, los grandes olvidados de los conductores que, en un alto porcentaje, solo les prestan atención cuando el problema es más que evidente.

¿Sabías que la suspensión afecta a la seguridad de la conducción?

Hay estudios que aseguran que uno de cada 10 coches no supera la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) porque el mal estado del sistema de suspensión. Lo que prueba que, a pesar de su importancia, los amortiguadores son, junto con los neumáticos, los grandes olvidados de los conductores en lo que a mantenimiento y seguridad pasiva se refiere.

¿Cuás es la función del sistema de suspensión?

Las suspensiones están ubicadas entre las ruedas y el chasis y su función principal es la de amortiguar las oscilaciones de la carrocería. Además, son esenciales para mantener la dirección cuando el coche coge una curva cerrada o pasa por encima de un bache.

Cumplen seis funciones esenciales:

Los amortiguadores cumplen estas 6 importantes funciones:

1. Soporte de la carga del vehículo.

2. Absorber las irregulares del terreno y ofrecer un determinado grado de confort a los ocupantes del vehículo.

3. Control de la dirección del vehículo, para tomar mejor las curvas.

4. Trabajar en conjunto con los neumáticos para ofrecer una buena adherencia, lo que también influye en la estabilidad y frenada.

5. Mantenimiento de la alineación de la ruedas. Si tu coche gasta de forma anormal un neumático, puede ser causado por el amortiguador.

6. Ofrecer la altura óptima del vehículo, cuando están destrozados, el coche estará más bajo de lo normal. Es decir, ya no tiene ninguna amortiguación y está apoyado en el suelo por los mismísimos muelles.

Con esta explicación, resultará más fácil comprender que cuando las suspensiones están en mal estado y se conduce a una velocidad elevada, existen grandes probabilidades de perder el control del vehículo y terminar fuera de la carretera.

Además, unas suspensiones defectuosas aumentan la distancia de frenado haciendo que el sistema ABS pierda su eficacia y, en días de lluvia, aumenta el riesgo de sufrir aquaplanning.

Si todo lo anterior no te parece suficiente para echar un vistazo al estado de tus amortiguadores, te daré varias razones más:

- las suspensiones deterioradas provocan una vibración excesiva de los faros delanteros, lo que puede llegar a ser muy molesto para los conductores

- también inciden en la vida útil de los neumáticos reduciéndola hasta en un 20%

¿Cuándo hay que cambiar los amortiguadores?

Ten en cuenta que un amortiguador se comprime entre 5.000 7.000 veces por minutos, trabajan de forman constante y es conveniente revisarlos cada cuatro años o unos 60.000 kilómetros. Durante este periodo, los amortiguadores de tu coche se habrán comprimido 420.000.000 veces.

Hay un truco casero para saber si ha llegado la hora de poner amortiguadores nuevos al coche o pueden aguantar todavía unos cuantos baches: ejerce una fuerte presión hacia el suelo en cualquier extremo de tu coche. Si la carrocería baja pero luego vuelve a su posición original de forma lenta y estable (sin pegar rebotes), los amortiguadores están en buen estado.

Las recomendaciones de los expertos se resumen en seis:

1. Comprueba su estado cada 20.000 kilómetros

2. Cuando realices la revisión, aprovecha para echarle un vistazo al resto de elementos de la suspensión.

3. Asegúrate que no tengan fugas de aceite. Si es así, deberías sustituirlos o repararlos al instante

4. Si circulas en zonas en la que suelen esparcir mucha sal en la carretera, comprueba que no tengan óxido.

5. Como norma general, cada 5 años o 60.000 kilómetros conviene sustituirlos por unos nuevos.

6. También influye en la vida útil de tus neumáticos la carga que hayan tenido que soportar, si has conducido mucho con remolque, el tipo de conducción y, por supuesto, la clase de carreteras por las que has circulado.