La Policía advierte que los robos de catalizadores en este tipo de coches está aumentando

El catalizador del coche es una pieza muy cotizada entre los ladrones, especialmente en el caso de esta tipología de vehículos.
Los robos de catalizadores de coches son una práctica habitual, pero que, según los últimos datos, parece estar resurgiendo con fuerza. Después de varios años en los que este delito parecía haber ido a la baja, informes recientes señalan que está repuntando, algo que preocupa porque se trata de una pieza clave para los automóviles. Además, parece que hay un tipo de vehículo que está especialmente arriba en la lista de objetivos de los cacos.
El catalizador es una pieza esencial del sistema de escape de los vehículos de combustión. Su función consiste en reducir las emisiones contaminantes mediante una serie de reacciones químicas que utilizan metales de gran valor, como el platino, el paladio y el rodio. Es precisamente la presencia de estos materiales la que convierte al componente en un objetivo atractivo para los delincuentes.
Según recoge CARFAX en un estudio reciente, durante 2025 se registraron más de 137.000 robos de catalizadores en Estados Unidos. Aunque los datos sean específicos del país americano, lo cierto es que la tendencia que reflejan se puede extender a otros mercados también.
La cifra de robos sigue siendo inferior a los máximos alcanzados durante los años de mayor incidencia de este delito, pero la tendencia al alza se debe en el encarecimiento de algunos metales preciosos utilizados en estos dispositivos, especialmente el rodio, cuyo valor ha experimentado una fuerte subida durante los primeros meses de 2026.
Lo que sigue es cuestión de lógica: cuando el valor de los metales aumenta, los delincuentes encuentran más rentable sustraer estas piezas y venderlas posteriormente a intermediarios especializados en su reciclaje o despiece.
Sin embargo, no es algo que afecte de forma homogénea a todos los automóviles, los datos muestran una clara concentración en determinados tipos de vehículos. En concreto, las pickup y los SUV figuran entre los principales objetivos de los ladrones.

La lista de los diez modelos más afectados está encabezada por la Ford F-150, seguida por el Hyundai Tucson y el Ford Explorer. También aparecen la Ram 2500, la Chevrolet Silverado, la Chevrolet Traverse, la Ram 3500, el Ford EcoSport, el Ford Expedition y el Chevrolet Trax.
Muchos no se venden en Europa, pero la lista deja clara la preferencia por los SUV y pickup, algo que no es casualidad, sino que responde a características concretas que facilitan la actuación de los delincuentes.
Patrick Olsen, director editorial de CARFAX, explica el motivo: “Hay una amplia gama de vehículos afectados, y la mayoría son camionetas y SUV, que suelen tener mayor altura libre al suelo, lo que facilita que los ladrones entren y salgan”.
La altura libre al suelo es precisamente uno de los factores que más influyen en la selección de objetivos. Los vehículos más elevados permiten acceder al sistema de escape sin necesidad de utilizar herramientas adicionales para levantar el automóvil. Esto reduce considerablemente el tiempo necesario para completar el robo y disminuye las probabilidades de ser descubierto.
Los expertos explican que, en muchos casos, la extracción de un catalizador puede completarse en apenas unos minutos. Utilizando herramientas de corte portátiles, los delincuentes cortan los extremos del sistema de escape y retiran la pieza antes de abandonar el lugar. El propietario suele descubrir el robo cuando pone en marcha el vehículo y percibe un ruido mucho más intenso de lo habitual procedente de la zona del escape, pero en primera instancia no puede saber que ha ocurrido algo.
Además de por formato de coche, hay otro aspecto que hace que unos vehículos sean mayor objetivo de los ladrones que los otros: el tipo de sistema de propulsión que utilizan.

Olsen comenta: “Los expertos también nos dicen que, si bien los ladrones pueden ganar entre 25 y 300 dólares por un convertidor catalítico estándar, los convertidores de vehículos híbridos pueden venderse por hasta 1.400 dólares porque contienen aún más metales preciosos”.
Con estas características, parece que quienes tienen que preocuparse más son los propietarios de todocaminos que empleen sistemas de propulsión híbridos.
El robo de un catalizador es una faena importante, porque se trata de una reparación con un elevado coste, que varía según la complejidad del sistema de escape del vehículo.
Ante este escenario, las fuerzas de seguridad recomiendan extremar las precauciones dentro de lo posible: aparcar en lugares bien iluminados, utilizar garajes cerrados o instalar dispositivos de protección específicos, como cajas de metal que protejan el catalizador, sensores de movimiento en frente de casa si se aparca ahí, mejorar la sensibilidad de la alarma del coche para que salte ante cualquier manipulación, etc.


