Europa relanza el corredor H2Med Barcelona-Marsella de hidrógeno verde

La Unión Europea incluye en su lista de Proyectos de Interés Común el tramo BarMar del corredor H2Med que une ambas ciudades para transportar hidrógeno sostenible.
Hace un mes Bruselas daba el visto bueno con sus 440 millones de euros para el programa de ayudas públicas español para la producción de hidrógeno verde, pero no terminan aquí las buenas noticias. Ahora, Europa relanza el corredor H2Med Barcelona-Marsella de hidrógeno renovable.
La Unión Europea ha publicado en su Boletín Oficial (BOUE) el proyecto para el primer corredor de hidrógeno sostenible que unirá España con Francia y Alemania, incluyéndolo así en su listado de Proyectos de Interés Común (PCI) y Proyectos de Interés Mutuo (PMI), propuestos por la Comisión Europea.
El H2 Med ya se incluyó por primera vez en el PCI en noviembre de 2023 y, de esta forma, renueva su condición de proyecto de interés. No obstante, comenzó a gestarse a finales de 2022 y tiene un coste estimado de 2.500 millones de euros.
Se trata de un proyecto transfronterizo en materia de energía impulsado por la empresa Enagás, que refuerza los objetivos climáticos de la Unión Europea. La lista, con 18 elementos españoles, entrará en vigor dentro de 20 días.
La distinción de PCI es importante, porque conlleva ventajas clave con trámites de autorización simplificados y acelerados, así como acceso a financiación europea a través del fondo Connecting Europe Facility (CEF).
Además, la inclusión del proyecto en el PCI sitúa a España en el centro de la infraestructura energética europea, con participación en casi una veintena de proyectos estratégicos, entre los que destacan algunos como Beariz-Fontefría (Portugal-España), Biscay Gulf (Gatika-Cubnezais) y los enlaces transpirenaicos Navarra-Landes y Aragón-Marsillon.
El corredor de hidrógeno verde H2Med renueva los tramos Barcelona-Marsella

El corredor de hidrógeno verde H2Med renueva su categoría para los tramos Barcelona‑Marsella (BarMar) y CelZa (Celorico da Beira‑Zamora). La iniciativa forma parte de las Energy Highways, la estrategia de la Comisión Europa que presentó Ursula von der Leyen en su discurso sobre el Estado de la Unión en septiembre pasado.
El listado también incluye el backbone portugués y español y sus dos almacenamientos asociados (North 1 y North 2), los proyectos franceses HY‑FEN, MosaHyc, RHYn, HySoW y MidHY, y el alemán H2ercules South‑West.
La pieza clave del corredor H2Med es el BarMar, es decir, el tramo entre Barcelona y Marsella a través de un gasoducto submarino de hidrógeno.
Este tramo tiene la misión de transportar hidrógeno renovable entre España y Francia, fortalecer la interconexión energética e impulsar un mercado europeo de hidrógeno sostenible, con impacto en la transición energética y la descarbonización industrial en los territorios donde se extiende.
El pasado mes de enero, BarMar reforzó su estructura para afrontar la ingeniería, los permisos ambientales y la coordinación transfronteriza, así como la gobernanza del proyecto.
Posteriormente, se creó una empresa conjunta en la que Enagás tiene 50% de la propiedad, NaTran el 33,3% y Teréga el 16,7% restante. La empresa tiene sede en el sur de Francia.
Hidrógeno verde, clave en la deseada descarbonización del planeta

El hidrógeno verde se postula como uno de los candidatos más fuertes para colaborar en la deseada descarbonización del planeta, especialmente, de aquellos sectores en los que la electrificación es más difícil, como, por ejemplo, el transporte terrestre de vehículos pesados o marítimo.
Este elemento se obtiene mediante el uso de energías renovables en su producción, lo que lo convierte en un combustible limpio, sostenible y con un índice de contaminación cero que puede ser clave no solo como vector energético, sino como materia prima.
El hidrógeno renovable se consigue a través de un proceso químico llamado electrólisis, impulsada con energías renovables como la eólica o la solar. Dicho proceso consiste en utilizar una corriente eléctrica para descomponer la molécula del agua en oxígeno e hidrógeno, mediante electrodos.
El gran valor del hidrógeno verde para que la descarbonización del planeta sea más rápida reside en su capacidad para sustituir a los combustibles fósiles en aquellos sectores y usos en los que la electrificación es más difícil de alcanzar, además de su potencial como sistema de almacenamiento de energía.


