Después del dron de mercancías, Kawasaki se instala en Silicon Valley y se asocia con Nvidia y Microsoft para crear 'Corleo', un robot león

Después del dron de mercancías, Kawasaki se instala en Silicon Valley y se asocia con Nvidia y Microsoft para crear 'Corleo', un robot león
Kawasaki es uno de los nombres más ilustres de la industria de las dos ruedas en Japón, pero también ha querido demostrar en más de una ocasión que su futuro va mucho más allá de las motocicletas. Tras experimentar con vehículos autónomos, sistemas de movilidad avanzada, robots industriales e incluso drones de transporte de mercancías, lo más llamativo dentro de toda la lista ha sido su prototipo más peculiar, la Kawasaki Corleo.
Decimos “la”, pero quizá hubiera que decir “el” Kawsaki Corleo, ya que se trata de un robot cuadrúpedo que mezcla conceptos de motocicleta, caballo mecánico y vehículo todoterreno del futuro; siendo algo único que nunca nadie había imaginado hasta la fecha.
El proyecto, presentado oficialmente durante la Expo Universal de Osaka 2025, causó sensación en su momento y ahora recibe un nuevo impulso gracias a la decisión de Kawasaki Heavy Industries de establecer un centro de desarrollo en Silicon Valley junto a gigantes como Nvidia, Microsoft, Fujitsu y Analog Devices.
Según ha informado Reuters, Kawasaki colaborará con Nvidia para desarrollar soluciones de robótica impulsadas por inteligencia artificial física, utilizando tecnologías de simulación avanzadas para acelerar el desarrollo de Corleo. Además, empresas como Microsoft, Fujitsu y Analog Devices también participarán en la iniciativa.
Corleo fue presentado por primera vez el 3 de abril de 2025 como una visión de la movilidad personal para el año 2050. El prototipo formaba parte de la exposición “Future Life Expo: Future City” de la Expo 2025 Osaka-Kansai y representaba una nueva categoría de vehículo diseñada para desplazarse por terrenos donde las ruedas tradicionales encuentran importantes limitaciones.
Kawasaki lo define como un “vehículo personal todoterreno de cuatro patas” capaz de combinar la experiencia de conducción de una motocicleta con las capacidades de la robótica avanzada. Según la propia compañía, Corleo ofrece “una excelente capacidad todoterreno impulsada por cuatro patas robóticas”, al tiempo que mantiene “la maniobrabilidad y estabilidad cultivadas a través de la tecnología de motocicletas”.

Visualmente, recuerda a una mezcla entre un gran felino mecánico y un caballo robótico. El vehículo se desplaza mediante cuatro extremidades articuladas capaces de adaptarse a superficies extremadamente irregulares. Cada una de ellas incorpora unas “pezuñas” fabricadas en goma con una estructura dividida lateralmente, diseñadas para absorber irregularidades del terreno y mejorar la adherencia sobre hierba, roca, grava o superficies accidentadas.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su sistema de conducción. A diferencia de una motocicleta convencional, el usuario no controla el vehículo mediante acelerador o freno tradicionales. Corleo interpreta los movimientos corporales del conductor y responde a los cambios de peso de manera similar a lo que ocurre en la equitación con caballos de verdad.
Kawasaki explica que “el conductor puede controlar la máquina mediante desplazamientos de peso detectados por los estribos y el manillar”, mientras que distintos sistemas electrónicos ayudan a mantener el equilibrio y la estabilidad incluso en terrenos complejos.
La arquitectura mecánica también incorpora soluciones heredadas directamente del mundo de las motocicletas. El sistema de suspensión utiliza un mecanismo que permite que las patas traseras se muevan verticalmente de forma independiente respecto a las delanteras. Según la marca, esto permite absorber impactos durante la marcha y facilita que el conductor mantenga una posición natural desde la que puede observar mejor el terreno que tiene delante.
A nivel energético, Corleo también es innovador, ya que se aleja de las baterías convencionales y apuesta por el hidrógeno. El vehículo incorpora un motor de 150 centímetros cúbicos encargado de generar electricidad para alimentar los sistemas de propulsión instalados en cada una de las patas, mientras que el combustible se almacena en un cartucho situado en la parte posterior del robot.
El robot también incorpora un avanzado sistema de navegación digital. Su panel de instrumentos muestra información como el nivel de hidrógeno disponible, la posición del centro de gravedad, la ruta seleccionada o las condiciones del terreno. Además, durante la conducción nocturna es capaz de proyectar señales luminosas sobre el suelo para indicar el camino a seguir, a la manera de un sistema de realidad aumentada.
Cuando se presentó, la opinión generalizada era que se trataba de un ejercicio de diseño futurista, pero Kawasaki confirmó a finales de 2025 que había iniciado oficialmente el desarrollo del proyecto con vistas a una futura comercialización. La empresa creó incluso una división específica para ello, denominada SAFE ADVENTURE Business Development Team, dependiente directamente de la presidencia del grupo.
El objetivo inicial pasa por utilizar versiones funcionales de Corleo durante la Expo 2030 de Riad, en Arabia Saudí. Es más, la previsión más ambiciosa de la compañía sitúa su posible llegada al mercado alrededor del año 2035, aunque todavía no existe una fecha definitiva de lanzamiento ni especificaciones cerradas sobre autonomía, velocidad máxima o capacidad de carga.


