Aunque Elon Musk se lleva todas las luces, en España están desarrollando un Hyperloop: "entre 5 y 10 años la tecnología va a estar disponible"

Elon Musk no es el único que trabaja en el concepto Hyperloop. También hay otros proyectos, incluido el que la empresa Zeleros está desarrollando en España.
La forma en la que hasta ahora entendíamos los desplazamientos terrestres va a experimentar un importante cambio en los próximos años con el Hyperloop. Esta tecnología, que parece sacada de la chistera de ideas locas de Elon Musk, en realidad es un concepto mucho más antiguo y que abarca proyectos que van más allá del dueño de Tesla. Y es aquí donde entra en juego España.
Ha pasado ya más de una década desde que Musk habló por primera vez del Hyperloop. Fue en 2013 y entonces el magnate ya vaticinaba velocidades superiores a los 1.000 km/h en un medio de transporte que viaja en el interior de tubos de baja presión haciendo uso de un sistema de levitación magnética o neumática.
En España se está trabajando en un Hyperloop

Parece ciencia ficción, pero es un concepto que se remonta un siglo atrás y en el que hoy muchas empresas alrededor del mundo están invirtiendo fondos para desarrollarlo. Una de ellas es la compañía valenciana Zeleros, que trabaja en desarrollar su propio sistema Hyperloop con el que se podrá viajar entre las principales ciudades españolas en cuestión de minutos.
Zeleros está centrada en el diseño técnico de los tubos de baja presión, la cápsula en la que viajarán los pasajeros por el interior de los tubos y el sistema de levitación, que puede ser mediante imanes o con un sistema neumático. Así, la empresa pretende conectar Valencia y Madrid en tan solo 30 minutos, un tiempo que desbancaría a cualquier otro medio de transporte conocido.
David Pistoni es el CEO de Zeleros y recientemente habló acerca de la viabilidad de su proyecto con la @clau_qsi, presentadora del canal de divulgación científica Clau, quiero ser ingeniera, y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana.
“Creemos que entre 5 y 10 años la tecnología va a estar disponible para empezar a ejecutar las primeras rutas”, afirmó Pistoni en referencia a cuándo creen en Zeleros que van a llegar las primeras rutas comerciales, momento a partir del cual “la tecnología va a estar disponible para empezar a ejecutar las primeras rutas”.
El CEO de Zeleros también describe una segunda fase, aquella en la que la tecnología del Hyperloop se extienda a modo de red. “El objetivo de todo esto es que sea una especie de red de metro para conectar capitales”, señala, aunque también aclara que esta expansión requerirá más tiempo: “Podemos estar hablando de 20 o 30 años para ver redes más extendidas”.
La compañía nació en 2017 a consecuencia de un proyecto universitario de un grupo de estudiantes de la Universitat Politècnica de València. En lugar de quedar como un proyecto de carrera, Pistoni decidió dar forma a Zeleros con el objetivo de dar forma a este proyecto en principio teórico.
La idea no solo tan sólida como para desarrollarla, sino que llevó al equipo a participar en varias competiciones internacionales, donde obtuvo el reconocimiento de la NASA y llegó a ser seleccionada por Elon Musk para participar en un concurso sobre esta tecnología.
Los pros y contras de esta tecnología

El Hyperloop tiene varias ventajas a nivel de ahorro de tiempo y sostenibilidad. Por un lado, este medio de transporte futurista permitirá conectar puntos en principios separados por varios cientos de kilómetros en cuestión de minutos. De esta forma, se redefinirá la forma en la que los viajes se llevan a cabo.
Por otro lado, implica una reducción de la dependencia del transporte aéreo, tanto de pasajeros como de mercancías. Esta tecnología se puede utilizar para viajar y para llevar mercancías de un lugar a otro, especialmente dentro del territorio nacional, por lo que también se postula como una alternativa a la red ferroviaria de alta velocidad.
Además, limita las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera, ya que no necesita ningún tipo de combustible fósil para su funcionamiento, por lo que estamos ante otra de las ventajas clave que tiene este tipo de transporte.
En cambio, el concepto Hyperloop también presenta varios puntos débiles. Uno de ellos tiene que ver con la inversión necesaria para desplegar una red de tubos lo suficientemente extensa como para ir de una ciudad a otra. Y la idea es expandirlo fuera del territorio nacional, abarcando toda Europa.
Esto también conlleva algunos desafíos a nivel territorial, ya que se necesitan concesiones para la instalación de los tubos y un despliegue de gran magnitud. Además, no existe una normativa que regule este medio de transporte y todavía queda por definir la tecnología para que no solo sea eficaz, sino también segura durante todo el viaje.
