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Reportaje

Radares de ruido: qué son, dónde están y, sobre todo, ¿te pueden multar?

Radares de ruido

En España no están, pero ¿llegarán?

Dice el refrán que cuando las barbas de tu vecino veas la pelar... echa las tuyas a remojar. Significado, que lo que hace/le pasa al de al lado te puede llegar a ti en cualquier momento, asi que hay que estar informados y prevenidos. Eso es, precisamente, lo que vamos a hacer en este reportaje: contarte todo lo que debes saber sobre los radares de ruido, qué son, para qué se utilizan, dónde funcionan y, sobre todo, si a ti te pueden multar.

Contaminación acústica: el por qué de los radares de ruido

Aunque se hable mucho más de la ambiental, la sociedad actual se enfrenta también al problema que supone soportar más decibelios de los aconsejados. Es lo que se conoce como contaminación acústica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa a la contaminación acústica en el segundo escalón del ranking de problemas medioambientales a los que se enfrente Europa, justo detrás de la contaminación del aire por partículas que es contra la que luchan normas como la Euro 6 o todas las restricciones de circulación actuales.

Respecto al ruido también hay leyes que marcan los máximos permitidos.

La norma europea establece que son contaminantes todos los ruidos con una intensidad superior a 55 decibelios (dB) durante el día y a los 50 dB por la noche. Para que te hagas una idea hemos buscado equivalencias:

  • 10 dB es el nivel de ruido de la respiración humana 
  • cuando entras en un biblioteca el nivel de ruido suele ser de unos 20 dB
  • una calle con tráfico ligera soporta un nivel de 30 dB
  • el nivel de ruido de una conversación es de 40 dB
  • 50 dB es el tono que alcanza un grupo de personas hablando

Para llegar al nivel de ruido de una carretera de tráfico intenso hay que subir hasta los 90 dB, un poco más que los 80 dB de un tres y solo 10 dB menos que una perforadora eléctrica.

Lo malo de todo esto es cómo afecta la contaminación acústica a las personas. Y es que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estar expuestos a altos niveles de ruido puede provocar estrés, insomnio, enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

Qué son y cómo funcionan los radares de ruido

Con todo lo anterior, queda de sobra explicada la razón de ser de los radares de ruido.

La definición de los radares de ruido sería algo así como aparatos preparados para medir y registrar el nivel de ruido de los vehículos en circulación; también para lanzar una alerta cuando detecte un coche con más decibelios de los permitidos.

No tenemos foto, pero entendemos que deben ser similares a los aparatos que se utilizan para medir la rumorosidad de los neumáticos:

Test de neumáticos ruido
Test de neumáticos ruido

Los radares sonoros cuentan con un sistema de micrófonos repartidos por toda su superficie y una videocámara de apoyo. Cuando el sistema detecta un ruido fuera de lo común, el radar puede determinar el momento y el lugar de los hechos. La imagen tomada previamente por el vídeo permite acceder a los datos del vehículo. Una vez realizada la identificación, se envía un ticket con los datos a la oficina central donde se procesa toda la información y se tramita la sanción si procede.

¿Qué multas pueden poner?

Que los radares de ruido puedan multar o no depende de la legislación que regule el lugar donde están ubicados.

De momento, que sepamos, solo funcionan en fase de pruebas en Ginebra (Suiza). Durante las próximas semanas recabarán todos los datos necesarios para mejorar los sistemas y se espera que estén listos para empezar a multar en un plazo de dos a cuatro años. Es más, dicen que para entonces estarán tan perfeccionados que hasta podrán saber a qué velocidad pasa un coche por el ruido que produce.

¿Y en España?

En nuestro país, de momento, no hay noticias de que la DGT o algún ayuntamiento esté valorando la posibilidad de instalar radares de ruido.

Lo más parecido son los radares de contaminación que han asustado a más de un conductor en las últimas semanas en ciudades como Madrid o Bilbao. Nos quedamos con lo que nos dijeron desde el Ayuntamiento de Madrid cuando preguntamos por estos medidores: "aunque quisiéramos, no podríamos usarlos para multar porque no hay legislación al respecto". Con los radares de ruido, lo mismo.

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