Prueba

Volvo V60 Plug-in Hybrid: no es para todos

Kike Ruiz

No solo por su elevado precio: si quieres sacarle todo el ‘jugo’ al sistema híbrido que ofrece el Volvo V60 Plug-in Hybrid, tendrás que tener siempre disponible un enchufe a mano. Y si no lo tienes...

Sinceramente, échale un vistazo al resto de la gama del Volvo V60, porque hay versiones diésel que también gastan muy poco y son mucho más asequibles. De todas formas, si el precio no es un impedimento para ti, puede que tampoco te recomiende este Volvo V60 Plug-in Hybrid.

¿Razón? Para que puedas explotar todas sus virtudes tienes que hacer un uso intensivo en ciudad y tener un enchufe a mano para cargar luego sus baterías (dependiendo de la potencia que dispongas, tardan en cargarse hasta casi ocho horas). Si cumples ese perfil, entonces ¡enhorabuena! Es posible que este V60 híbrido te pueda interesar.

¿Te cuento cómo va? Antes de ponerme a sus mandos, reconozco que lo que más me sorprende es su consumo homologado: ¡1,8 l/100 km! Una de dos: o estos de Volvo se han vuelto locos o han hecho las cosas muy bien. Eso es justo lo que voy a comprobar. Me acomodo en sus bien perfilados asientos de piel (cuestan 302 euros extra) y pulso el botón de arranque. Silencio total. Los 70 CV del motor eléctrico ya están dispuestos a moverme con absoluta suavidad.

El Volvo V60 Hybrid ofrece tres modos de conducción que afectan a su sistema híbrido: Pure, Hybrid y Power. En el primero, el margen de aceleración antes de que se active el motor diésel de cinco cilindros y 215 CV es grande. Permite aceleraciones grandes con un silencio total. En el segundo, ese margen se reduce, por lo que el  propulsor de combustión tiene más protagonismo si hundes más el pedal. En el modo Power se utilizan los dos motores para proporcionar siempre la máxima aceleración y respuesta. Todo ello se combina con una caja de cambios automática de seis velocidades que funciona con corrección y realiza las transiciones con suavidad.

Paso a la acción: moverse por ciudad con este Volvo es una auténtica delicia y solo tendrás que preocuparte del tacto del freno, algo artificial y sin mucha progresión. Si te lo trabajas bien y llevas las baterías cargadas podrás ir a cualquier punto de una ciudad grande sin consumir una gota de gasóleo. Eso sí, cubrir los 50 km de autonomía oficial es bastante difícil.

¿Consecuencia de esto? Que el motor de combustión va a actuar más y, por ende, el consumo va a subir. Conclusión: los 1,8 l/100 km que anuncia este Volvo V60 Hybrid son demasiado optimistas. Después de descargar las baterías y hacer un recorrido mixto por autovía y carreteras secundarias, el dato de consumo es demoledor: 4,2 l/100 km.

Bueno, quizá me haya pasado. Para tener 285 CV bajo mi pie derecho, esa cifra no está nada mal. Lo malo es que cuando el diésel se pone a trabajar debe mover casi 2.000 kilos el solito y eso acaba pasando factura. En definitiva, el V60 más ecológico me ha gustado, aunque  faltaría afinar unos cuantos detalles y, sobre todo, bajar su precio.

Imagen de perfil de Kike Ruiz

Redactor de AUTO BILD