Prueba

Tres VW Polo radicales de casi 400 CV

Luis Meyer

Tres preparadores se han atrevido con la versión más poderosa del VW Polo: el R WRC de homologación para el Mundial de Rally. Sensaciones aún más radicales solo aptas para nervios de acero.

¿Un VW Polo que se acerca a los 400 CV, con chasis de competición y poco apto para el día a día? Estos tres preparadores te dan la opción de sacar tu utilitario de la ciudad para meterlo en un circuito y sentirte un piloto del Mundial de Rally.

¡Nosotros condujimos el auténtico Polo R WRC! ¿Quieres verlo?

B&B Polo R WRC 

Ofrece cuatro opciones de incremento de potencia que van de 280 a 362 CV, que combina, a voluntad (3.990 euros) con sistema de llenado GPL. La unidad probada lleva boca de aspiración optimizada, tubo de bifurcación en Y de mayor capacidad y una presión de carga aumentada en 0,25 bares que eleva la potencia a 326 CV y el par a 475 Nm. 

El ‘handling’ se mejora con suspensiones Bilstein. Del sonido se encarga un kit completo de catalizador, la estética mediante espoilers de creación propia al estilo WRC, así como unas llantas de 18 pulgadas de OZ y neumáticos 215 con la forma de los Pirelli P Zero Nero.

KL Racing Polo R WRC 

Aumenta la potencia en cuatro fases, y toma la experiencia de sus socios de BTS Racing. Los kits van de 280 a 390 CV, y nuestro coche de pruebas lleva el máximo. La modificación en la centralita, el refrigerador del turbo, la bomba de combustible de alta presión, el sistema de succión y el  de la centralita cuesta 9.495 euros. Por el ‘downpipe’ y la reducción de la altura del chasis en 76 mm hay que pagar otros 2.650 euros, y 2.850 por un diferencial autoblocante mecánico unido a un embrague deportivo. Las ruedas con llantas de 18 pulgadas BBS y neumáticos Dunlop SP Sport Maxx de 215/35 R van ligadas a un chasis Clubsport de KW, y delante monta discos de frenos de 340 milímetros.

MTM Polo R WRC

Las potencias ofertadas van de 315 a 380 CV. Nuestro coche de pruebas es el término medio con un escape de bifurcación en Y más grande y la electrónica modificada. A eso añade un chasis Clubsport de KW, frenos de cuatro pistones con discos delanteros perforados de 330 milímetros y llantas de aluminio de 18 pulgadas con neumáticos Michelin Pilot Super Sport. Opcionalmente, puedes añadir un bloqueo del diferencial, que puede parecer imprescindible a primera vista teniendo en cuenta la relación peso/potencia, pero lo cierto es que sin este elemento también resulta muy controlable. Y es que a pesar de la brutal entrega de potencia, el Polo la asimila realmente bien.

CONCLUSIÓN

Recetas similares, resultados muy diferentes: MTM ofrece la combinación más equilibrada de incremento de potencia y añadidos mecánicos, tiene los mejores neumáticos, logra el ‘handling’ más ágil, pero hemos detectado un error inaceptable: las gomas rozan en los pasos de rueda. El de B&B es el más lento en circuito, pero es el más cómodo para el día a día y ofrece la preparación más barata. Si hablamos de emociones puras, se lleva la palma el KL Racing. No es ni de lejos el más refinado, pero sin duda es el más salvaje de su especie. Y lograr algo así supone que sea el más caro.