He probado el Renault Rafale E-Tech 300 4x4, un SUV con Etiqueta Cero que llama la atención por la calle

El Rafale 300 4x4 es el nuevo buque insignia de Renault. Con 300 CV, tracción y dirección a las cuatro ruedas y mucho más. Ya lo hemos probado. 

El Renault Rafale llega con un diseño afilado y anguloso; el color Azul Cumbre Satinado opcional le sienta de maravilla. Tecnológicamente está estrechamente emparentado con el Renault Austral y el Espace. He probado la versión más llamativa, el Rafale de 300 caballos con etiqueta ECO y tecnología híbrida enchufable.

Un coche de líneas deportivas, con una caída coupé muy atractiva y un frontal poderoso que hace girar las miradas cuando pasa por la calle. También el interior se asemeja a sus dos hermanos, pero está mejorado y hecho con esmero en los detalles. Ahora te cuento todo lo que me ha gustado (y lo que no) en esta prueba.

Las pantallas para los instrumentos (12,3 pulgadas) y el sistema de infoentretenimiento (12 pulgadas) son ampliamente configurables, los servicios de Google están integrados en el sistema multimedia. A bordo venía el enorme techo panorámico de cristal llamado Solarbay, que se puede oscurecer progresivamente con solo pulsar un botón.

El espacio es desahogado. Delante hay asientos firmes, con buen agarre y cómodos; en la sorprendentemente aireada parte trasera se va sentado bastante bajo respecto al suelo. El maletero tiene una capacidad de 539 hasta un máximo de 1826 litros; en el híbrido de 200 CV son 627 hasta 1.910 litros.

Motor

Detrás del gran rombo de Renault se esconde una tecnología compleja: el sistema de propulsión incluye un motor tricilíndrico de 1,2 litros con 150 CV, dos motores eléctricos (uno de 69 CV, otro generador de arranque con 34 CV), una batería de 22 kWh y una caja de cambios multimodo sin embrague. En la versión de 300 CV se añade ahora un tercer motor eléctrico de 136 CV en el eje trasero.

El Rafale recorre grandes distancias en modo eléctrico —en ciudad, en carretera secundaria—, lo cual resulta silencioso y ágil. Si se quiere ir más rápido y con mayor empuje —por ejemplo, en autopista—, entra en acción el tricilíndrico con un sonido ronco y algo áspero.

El complejo sistema de propulsión responde con rapidez; la interacción entre los motores eléctricos y el de combustión funciona con mayor fluidez que en anteriores modelos Renault con transmisión multimodo, que tenían transiciones algo bruscas.

En la puesta a punto del chasis participó Alpine, conocida entre otras cosas por la Fórmula 1; se incluye una amortiguación adaptativa con escaneo por cámara anticipado, que está realmente lograda.

Comportamiento

El Rafale se siente firme, incluso en modo Confort, y aún más en modo Sport. Pero nunca resulta exagerado, aunque las llantas de 21 pulgadas tengan una rodadura bastante dura. Gracias a la dirección a las cuatro ruedas, directa y de rápida respuesta, se conduce de forma ágil y manejable.

Y los 300 CV no son una promesa vacía: Renault anuncia una rápida aceleración de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos. Si se quiere, se puede conducir de manera enérgica y contundente, especialmente con la batería completamente cargada. Cuando se agota y solo queda el pequeño tricilíndrico, el ímpetu disminuye; el Rafale también está limitado electrónicamente a 180 km/h. Renault indica un consumo utópico de 0,6 litros, y de 6,2 litros con la batería descargada. Por supuesto, lo mediremos con precisión en nuestra próxima prueba a fondo. 

Factores para decidir la compra

Diseño emocionante, mucha tecnología, propulsión sofisticada, y además tiene espacio. El modelo tope de gama del Rafale convence en el primer contacto. Eso sí, por más de 50.000 euros, sin extras. 

Valoración

Nota 8

Lo mejor

Motorización híbrida eficaz, prestacional y ahorradora. Comportamiento equilibrado. Tecnología. 

Lo peor

Precio algo elevado. 

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David López

Director de Auto Bild

David López está especializado en pruebas de coches de combustión, híbridos y eléctricos. Comparativas y distintos formatos audiovisuales