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Motos

Prueba nueva BMW F850 GS 2018: una trail para escapar más lejos

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018
Nota

8

Mucha más moto que la BMW F800 GS a la que sustituye. Te contamos por qué.

Tras el éxito de la que es una casi segunda marca para el fabricante alemán y para los aficionados a la moto, BMW ha querido dar un paso más allá, con un vehículo a medio camino entre la icónica BMW R 1200 GS y la BMW F 750 GS de acceso a gama media (la más básica es, en realida, la G310 GS) . Por eso, hemos estado en la presentación y ahora probamos la nueva BMW F850 GS 2018, una trail para escapar más lejos que con su sucesora, la F 800 GS. 

Prueba de la BMW F 750 GS 2018

Esta última, era una buena opción para empezar en la moto de campo, pero se quedaba un poco corta para moverse sólo por asfalto. Por eso, mientras que su hermana pequeña, la BMW F 700 GS ha pegado el estirón en ese nivel, la nueva F 850 GS es 'mucha más moto', por fuera y por dentro. Esta bicilíndrica de 853 cc y 95 CV tiene mucha más presencia que antes, la mires por donde la mires. 

Desde delante, estrena faro delantero, que aun siendo asimétrico (sello de identidad que la firma de Múnich mantiene en la familia GS), ahora dispone de tecnología multi LED, con una luz diurna agresiva y original en forma de 'Y' horizontal que la hace reconocible por el retrovisor al primer vistazo. 

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018
Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

Casi todo lo demás también es nuevo: sus formas son ahora más contundentes y derivan un poco mejor el flujo aerodinámico hacia la parte trasera. El depósito de combustible es algo más voluminoso e incluye la boca de llenado (la F 800 GS lo tenía en un lateral de la parte posterior), con lo que puedes abrir la tapa y repostar tú mismo sin bajarte de la moto. 

Prueba de la BMW F 800 GS

El chasis ha sido rediseñado y alberga la otra de las grandes novedades, un motor bicilíndrico que, a falta de que pase el tiempo y tengamos datos sobre su fiabilidad, es más elástico, menos ruidoso, mejora en vibraciones y presume de ser mucho más adecuado para transitar por autopistas a diario o de fin de semana y, en definitiva, para marchar de una manera más cómoda y desahogada. 

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

La postura de conducción sigue siendo erguida, cómoda, 'juguetona' (porque te permite balancearte bien en las curvas, ponerte de pie al salir a pista, viajar sentado con los brazos medianamente reposados, echar mucho los pies al suelo en los semáforos en rojo propios de los trayectos urbanos...). 

En marcha a lomos de la nueva 850 GS

Mediante el sistema keyless de arranque sin llave que lleva esta unidad de pruebas, la pongo en marcha con el botón de arranque. Enseguida saluda la pantalla TFT de 6,5 pulgadas (otro extra) en la que tienes toda la información que necesitas de manera muy clara... y toda la que puedes tener en una motocicleta aunque no requieras de ella en todo momento (presión de los neumáticos, nivel del aceite, temperatura del refrigerante y exterior, autonomía estimada, tiempo en marcha, tiempo restante tras el que deberías descansar, velocidad media de tus últimos desplazamientos, cuándo tienes que pasar la próxima revisión...

En este súmum de la conectividad y el infotainment, también puedes sincronizar un smartphone mediante bluetooth para hablar por teléfono o escuchar tu música. Y todo se puede gestionar de un modo relativamente sencillo mediante los botones del puño izquierdo y la rueda del mismo lado con la que también se puede actuar sobre el navegador (en las fotos puedes ver sólo el soporte de la preinstalación).

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

Esta unidad de pruebas está dotada del cambio semipilotado que te permite subir (acelerando) y bajar marchas (sin acelerar) directamente con el pie, sin necesidad de actuar sobre la maneta izquierda. Y hay que reconocer que el par de esta mecánica es adecuado como para que no se requiera ir muy alto de vueltas. 

Así que meto primera, segunda... La moto tiene 'patada' sin demasiados excesos. Gracias al sistema de suspensión electrónica ZF llamado ESA, puedo combinar una amortiguación 'Road' (más sosegada y confortable) o 'Dynamic' (para una conducción más dinámica en la que aprovechar mejor su chasis) con los modos de conducción 'Road', 'Dynamic', 'Rain' (ideal para firmes deslizantes) y 'Enduro'. 

Al igual que pasa en los vehículos de cuatro ruedas tipo SUV, es probable que los propietarios de una trail de media o alta cilindrada no pisen nunca un camino de tierra, pero por imagen de marca, capacidad y tradición, BMW hace muy bien en mantener la esencia de la saga en todo aquello que se apellide GS. Así que, como podemos comprobar en esta prueba de la nueva BMW F 850 GS 2018, a la moto le sobran cualidades off-road si uno quiere, pues el cuidado chasis, la altura al suelo, el peso, las llantas de radios (esta unidad no tenía neumáticos de campo) el cubrecárter de plástico de serie, el ABS desconectable, el modo de conducción 'Enduro' hacen que sus cualidades camperas no se queden en una mera promesa estética. 

Y desde luego, el conjunto es mucho más bajo (la altura del asiento estándar es de 860 mm, aunque puedes pedir como extras uno especialmente bajo o especialmente 'confort'), ligero y manejable que la BMW R 1200 GS -el buque insignia de la familia, hasta que llegue la BMW R 1250 GS-). 

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

La pata de cabra, como es habitual en estas motos, es un plus de comodidad para no tener que subirla a pulso sobre el caballete cada vez que la utilicemos. La única pega es que, al ponerla, esta GS se queda poco inclinada hacia el lado izquierdo. Esto supone una ventaja al aparcar en zonas estrellas porque necesitas menos espacio para montar y desmontar o a la hora de colocar las maletas. Sin embargo, en terrenos irregulares o inclinados, has de tener especial cuidado a la hora de estacionarla, porque es más fácil que pierda el equilibrio hacia el lado derecho (consejo: sé especialmente cauto a la hora de colocar y cerrar las maletas para evitar sustos). 

Ciudad 'vs' carretera: F 850 GS 'vs' F 750 GS

Por ciudad, uno se da cuenta enseguida de que, sin ser un maxiscooter, dispones de ligereza, agilidad, cierta economía en los consumos, posibilidad de llevar maletas...; por carretera, aunque la protección aerodinámica de serie no es demasiada, basta para que la fricción del aire no sea excesiva en los desplazamientos diarios al trabajo.

En carreteras viradas, su dinamismo está fuera de toda duda, si bien, bajo el aguacero que nos cayó en la presentación por las carreteras de Cuenca, ya pudimos constatar que era algo más 'torpe' que su hermana pequeña, la BMW F 750 GS. No obstante, sólo llegas a esta conclusión después de hilar muy fino tras haber hecho muchos kilómetros con las dos monturas. 

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

En cambio, mientras que la menor de las dos GS puede sacarle a la otra los colores en territorios urbanos o campestres (siempre que esté dotada de algún elemento más que lo que viene de serie), hay que reconocer que la 850 destaca, sobre esta su rival, en lo que se refiere a los viajes de media y larga distancia. Así, la moto que ves en estas imágenes (en tonos 'Rallye') es mucho más apropiada que la 'siete y medio' a la hora de mantener sus cualidades ruteras, por no hablar de si viajas con el sobrepeso de un pasajero y/o equipaje. 

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018
Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

Por cierto, respecto a la antigua F 800 GS, nos ha sorprendido gratamente que, probablemente debido a la mejor protección contra el viento de la mitad delantera que mencionábamos al principio, las maletas oficiales de BMW que ves aquí, incluso a velocidades muy elevadas, ya no tienden a ofrecer tanta resistencia aerodinámica ni a provocar ese efecto 'vela' (movimientos laterales alternativos) que sí que uno notaba en esa moto en circunstancias puntuales.  

Por contra, si lo tuyo van a ser las escapadas, sí que has de tener en cuenta que, si bien el consumo de combustible no es excesivo, la autonomía de esta BMW tampoco es para tirar cohetes (unos 300 km según nuestras mediciones). Es uno de los pocos 'defectos' reseñables de la última creación bávara, sí, pero quien avisa...  

Seguridad y confort

Asimismo, en el apartado del confort y la seguridad de esta unidad de pruebas, no podemos olvidarnos de los LEDs de los intermitentes, el control de velocidad, el control de tracción (ASC), las luces automáticas, los cubre puños (que protegen tanto del frío como de las ramas), los puños calefactables y el botón del eCall (llamada automática de emergencia) en caso de accidente, que se activa de forma manual o automática y que resulta un elemento especialmente tranquilizador al usar un vehículo de dos ruedas.  

Además, volviendo a los modos de conducción y a las posibilidades del sistema electrónico de suspensión, hay que reconocer que la nueva F 800 GS está bien construida, con lo que aunque te la compraras 'pelada', sin extras ni asistencias, puedes circular perfectamente en 'Road' y disponer de una moto dinámica y cómoda tanto al rodar rápido por buen asfalto como al superar baches, badenes o caminos con el firme en mal estado. 

Precios

Los precios de la nueva BMW F 850 GS arrancan de los 11.950 euros, con tres años de garantía. La BMW F 750 GS está disponible desde los 9.650.

Prueba nueva BMW F 850 GS 2018

Conclusión

Lo mejor

Motor, estética, comodidad, reducción de vibraciones, capacidades ruteras y offroad.

Lo peor

Depósito algo pequeño para viajar, cupula de serie fija y pequeña.

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