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Prueba

Prueba: Nissan Nismo GT-R 2018. Nunca un Nissan fue tan veloz

Nissan Nismo GT-R 2018
Nota

9

Nismo, el preparador de la casa, ha convertido al Nissan GT-R en el Nissan más rápido de todos los tiempos. En AUTOBILD ya nos hemos puesto al volante de la última versión. Prueba: Nissan Nismo GT-R 2018.

La pulsaciones se me aceleran, y siento un cosquilleo en la nariz. Uno no puede enfrentarse a un coche como el Nissan GT-R de forma neutral. Y más aún si estamos ante la última variante pasada por las manos de Nismo. Porque todo en este bólido huele a velocidad, con sus detalles en rojo en los bajos del frontal, y esa branquias en el capó.

Si el GT-R normal ya es un Godzilla, la versión Nismo es Godzilla con esteroides. Un deportivo brutal al que hay que domar para poder adaptarse al tráfico rodado y no dar mucho en cante entre el resto de los mortales. El corazón es un V6 de 3,8 litros con dos turbo, que en el modelo base ya rinde nada menos que 570 CV. El equipo de Nismo le ha metido mano para extraer 30 más y, con sus 600 CV, es el Nissan de calle más potente que ha existido nunca en la historia de la marca.

En este facelift el número de botones ha bajado de 27 a 11 porque ahora tiene una pantalla táctil más grande y completa, pero eso es lo de menos. El par motor máximo escala de 637 a 652 Nm, y como el peso baja en 27 kilos por el uso profuso de carbono, la estela de humo tras las ruedas cuando pisas el acelerador a fondo está garantizada. Hablamos de unas gomas de 255 delante y 285 detrás que no tardan en coger grip y propulsan hacia delante a este GT-R, que pasa de 0 a 100 km/h en unos vertiginosos 2,8 segundos. Y si tuvieras margen suficiente, no dejarías de aumentar la velocidad hasta tocar los 315 km/h.

Un comportamiento celestial

Nissan Nismo GT-R 2018

El GT-R es ancho, bajo y aplomado, y no te obliga a luchar contra as leyes de la física para mantener la trayectoria idónea. Su precisa dirección, su sólida tracción integral y su cambio de doble embrague, endiabladamente rápido, permite tener embridado a este caballo salvaje en todo momento. Pasa por las curvas como si las trazara con compás, y la salida de cada giro es como una catapulta que te lanza contra la siguiente casi antes de que te quieras dar cuenta.

La vida pasa muy deprisa aquí dentro, o más bien, lo de fuera pasa demasiado lento. Por eso, en carretera abierta, hay que anticiparse mucho. Los adelantamientos son fulminantes y eso da muchas garantía por carreteras comarcales, pero hay que calibrar las distancias con el coche precedente con anticipación. Por suerte, los frenos están a la altura, tiene un tacto firme y estable y detienen al GT-R con fiereza, sin acusar cansancio cuando aunque lleves un rato exigiéndoles.

VÍDEO: Aquí tienes la prueba del Nissan GT-R "normal"

Después de pasar un día con el Nissan Nismo GT-R, uno puede afirmar sin lugar a dudas que se ha ganado el título de duro rival para Ferrari y compañía. Por desgracia, no solo en prestaciones y comportamiento. Si bien el GT-R normal es el "chollo" entre los superdeportivos, por esta variante hay que pagar casi 200.000 euros. En eso, también se ha puesto a la altura de lo más granado de la competencia.

¿Quieres conocer las otras versiones del Nissan GT-R? Aquí las tienes.

Conclusión

Lo mejor

Potencia, comportamiento, dirección, frenada, postura al volante

Lo peor

Precio y consumo. En esto, también está a la altura de Ferrari.

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