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Prueba: Lamborghini Urus. El SUV más veloz del mundo

Prueba: Lamborghini Urus

Aún no está a la venta... ¡Y AUTOBILD ya lo ha probado!

Con el Urus, Lamborghini lanza el primer todocamino desde 1986, cuando concibió aquel todoterreno brutal llamado LM002. Entre ese año y 1993, solo se produjeron 328 unidades. Visto el precio del actual, que estará por encima de los 200.000 euros, es posible que no sea un coche superventas. Pero es seguro que va a causar sensación: será el SUV más veloz del mercado. Nosotros nos hemos puesto al volante de un modelo de preserie. Prueba: Lamborghini Urus. El SUV más veloz del mundo. 

El Lamborghini Urus tiene un motor de 650 CV y 850 Nm de par máximo. Por primera vez en la historia de la marca, recurre a un motor turboalimentado. Su velocidad punta es de 305 km/h, así que se pone por encima del Bentley Bentayga, que llega hasta los 301. Y eso, como hemos dicho, lo convertirá en el SUV más rápido del planeta. 

VÍDEO: Así responde el Urus en modo Corsa. ¡Bestial!

Su carrocería mide 5,11 metros, y su lateral tiene una sección acristalada muy delgada, sin marco en las puertas (en esto también es el primer SUV de la historia). Su frontal afilado tiene enormes entradas de aire, los faros muestran las típicas formas Lamborghini, igual que los nervios geométricos y angulosos que recorren toda la carrocería. 

La línea del techo cae dramáticamente en su sección trasera, el perfil casa más con un deportivo de raza que con un todocamino familiar. Dentro, eso sí, entran cuatro adultos de gran talla con desahogo. También los de las plazas traseras. Y con su equipaje, porque el maletero es muy generoso. Un detalle a tener en cuenta: las formas hexagonales de sus pasos de ruedas recuerdan poderosamente al Lamborghini Countach. El Urus se basa en el Audi Q8, que será presentado en primavera de 2018. Y también tendrá una línea coupé y puertas sin marco.

Aunque predominará su carácter deportivo, el Urus también tendrá cualidades para salir del asfalto. El paquete opcional Offroad incluirá el modo de conducción Terra y Sabia (arena). El Urus llegará a sus primeros clientes en primavera de 2018. Y será un duro rival para el Bentley Bentayga y el Porsche Cayenne Turbo

Por dentro

En el cockpit se ven más semejanzas con Audi. Por ejemplo, en las salidas de aire o en los mandos de la consola central. Pero apenas hay botones. Aquí tenemos dos pantallas gigantescas en la que podemos manejar hasta el climatizador. Con
sensación háptica al pulsarla. De modo que no es una pantalla táctil al uso como en Tesla, sino que una pequeña vibración te da la sensación de estar pulsando un botón físico. En general, aquí hay mucho de Audi y no tanto de Lamborghini, pero
la combinación le sienta realmente bien.

Cómo cambian los tiempos para Lamborghini. Me siento en las plazas traseras donde, normalmente, un Lambo lleva el motor. Aquí hay espacio de sobra para dos adultos de gran talla. Yo mido dos metros, y no toco con la cabeza en el techo, ni con las rodillas en el asiento delantero.

¡En marcha!

Prueba del Lamborghini Urus
Prueba del Lamborghini Urus

Nos hemos puesto al volante de un modelo de preserie. Le doy al botón de encendido, y el Lambo despierta con un buen rugido. Tengo delante de mí los 6,2 kilómetros del tramo 'handling' del circuito de Nardò. Al final de la recta, logro llegar a los 255 km/h. Paso por las curvas con fuerzas de hasta 1,5 g.

Cuando los 650 CV y 850 Nm hacen acto de presencia, el empuje desde atrás es sencillamente brutal. Hemos medido la aceleración: con el launch control activado, paso de 0 a 100 km/h en solo 3,35 segundos. ¿En serio que este coche pesa 2,2 toneladas? Al conducirlo, eso no lo notas. Tras un corto periodo de adaptación, la inserción en las curvas es inusitadamente ágil para un coche de este tamaño. El par motor de su V8 te propulsa a la salida de los giros con un efecto de catapulta: como si fueras a alcanzar la línea del horizonte una y otra vez. Y sin perder la trayectoria: se mantiene en la posición elegida  con absoluto estoicismo. El volante sigue firme sin necesidad de aferrarlo, y no amenaza en ningún momento con variar el ángulo que hayas elegido.

Los modos de conducción los selecciono moviendo a izquierda y derecha el botón de arranque. Lamborghini llama a este mando Tamburo, que en italiano significa tambor. Puedes calibrar seis modos de conducción: Strada, Sport, Corsa (circuito), Terra, Sabbia (arena) y Neve (nieve). Nosotros lo hemos probado en modo Corsa y, de los offroad, solo en Terra. En el primero todos los sistemas se afilan, desde el control de deslizamiento hasta el de estabilidad, y la respuesta de la dirección, los frenos y el chasis. El resultado es un cóctel de deslizamientos muy definidos y controlables, ligeros sub y sobrevirajes, precisos cambios de apoyo y frenadas aún más potentes. 

Y entonces, ¿todo es perfecto? No del todo. El convertidor automático de ocho velocidades tiene una respuesta demasiado civilizada. El tacto es más de Audi que de un salvaje Lambo. Y en curvas muy rápidas el eje delantero se vuelve un poco nervioso, mientras la dirección adaptativa, en ocasiones, se endurece más de lo deseado. Pero no olvidemos que estamos en un modelo de preserie. Hay margen de mejora. Y eso, en un coche como el Urus, donde todo es estratosférico, es mucho decir. 

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