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Prueba

Prueba usado: Citroën C4 Cactus 1ª generación, cuatro años después

Citroën C4 Cactus de 2ª mano
Nota

5

Mientras que otras novedades con diseños radicales pierden fuelle enseguida, el Citroën C4 Cactus y sus Airbumps laterales, en su segunda generación, sigue estando en la picota cuatro años después del lanzamiento de la primera. Pero lo que aquí vamos a comprobar es cómo se comporta, después de este tiempo, como coche de segunda mano. Nos ponemos al volante de la primera generación del Citroën C4 Cactus.  

A día de hoy, hay que decir que las cifras de ventas acompañan positivamente a la arriesgada apuesta de Citroën. Este modelo fabricado en la planta española de Villaverde mezcla un diseño diferente con un concepto minimalista que no lo vuelve austero, sino simpático. Las correas como tiradores de las puertas, los plásticos sencillos y las ventanillas traseras, que solo se pueden desplazar, pero no baja o subir, son claros guiños al 2 CV. Y detalles que hoy, con el paso del tiempo, siguen gustando.

VÍDEO: ¡Así es la segunda generación del Cactus!

Una pantalla vistosa, pero...

Pero una boca de carga demasiado elevada, el respaldo trasero que solo se puede abatir de una pieza y una sola y pobre luz en las plazas delanteras son detalles que no resultan tan simpático, y pueden enervar un poco en el día a día. También la pantalla central, en la que, entre otros elementos, se controla toda la climatización, y que cuyo manejo es bastante complicado. ¿Quién quiere ponerse a navegar por menús y submenús solo para tener algo de calor en el interior?

Citroën C4 Cactus de 2ª mano

Vayamos a los Airbumps, seña de identidad del C4 Cactus: no son solo estéticos, sino que tienen una clara función: absorber impactos de hasta 3 km/h. El motor básico de 75 CV solo se lo recomendamos a aquellos que tengan mucho tiempo. La variante de 82 CV es claramente más viva. Pero solo encontrarás diversión al volante con el turbo de 110 CV, que gracias a sus generosos 205 Nm de par te ahorra muchas reducciones de marcha.

Confort a la francesa

Tanto el chasis como los asientos tienen un enfoque muy a la francesa, esto es, hacia el confort, lo cierto es que el Cactus transmite una sorprendente relajación. Su espacio interior, es más que suficiente para cuatro ocupantes. La exigente dieta en costes y peso, eso sí, se nota, al primer vistazo, en los detalles. Por ejemplo, en la parte inferior de los cantos de las puertas, empiezan a surgir los primeros síntomas de corrosión.

Citroën C4 Cactus de 2ª mano

También en los bajos, que se extiende a los ejes y el chasis. Hablando del chasis: no está concebido para la eternidad, y los cojinetes se desgastan rápido, algo que ya ha quedado reflejado en el informe TÜV de fiabilidad. La caja de cinco velocidades de los primeros modelos puede romperse con facilidad. Citroën la mejoró más tarde con unos engranajes reforzados.

Conclusión

El Cactus de primera generación era diferente a todo lo demás. Aún lo sigue siendo. Está dirigido a quienes gusta el lado más simpático y atrevido de la marca, el que inició el 2 CV. Por desgracia, también mantiene el espíritu clásico de Citroën en los acabados. En esto, el Cactus no es una excepción. Mi consejo: ¡Abre bien los ojos!

¿Cuál es tu coche ideal?

Conclusión

Lo mejor

Diseño, Airbumps, confort de marcha y asientos, originalidad.

Lo peor

Acabados algo descuidados, corrosión en los bajos del coche.

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