Skip to main content

Prueba

Prueba Citroën C3 Aircross BlueHDi 100

Prueba Citroën C3 Aircross BlueHDi 100
Nota

7

Llega el momento de vivir, de conocer sitios nuevos, paisajes dignos de una postal y, sobre todo, escaparte de la ciudad los fines de semana. Necesitas un compañero y con el Citroën C3 Aircross puedes encontrar un buen aliado para tus aventuras.

No te pierdas: Precios del nuevo Citroën C3 Aircross 2017

Vamos a probar el Citroën C3 Aircross BlueHDi 100, pero antes te pongo en situación. Es viernes, el despertador ha sonado a las 6:00 de la mañana, es el momento de pegar un salto de la cama e ir al trabajo. Pero hoy es un día diferente, solo te toca estar en la oficina hasta las 15:00 horas, así que te llevas la maleta, ya que tienes preparada una escapada de fin de semana. 

Media hora más tarde, estás en el lugar de trabajo de tu pareja. La ves a lo lejos, te espera al final de la calle y también tiene su equipaje preparado. Sus bultos son más grandes y también viene con una bolsa extra que no esperabas. ¡Que no cunda el pánico! Con tu nuevo SUV y su maletero de 410 litros (ampliables a 1.289 litros) no tendrás problema. Dos besos, comenzáis a hablar de lo bien que os lo vais a pasar el fin de semana y seleccionas la nueva lista de reproducción de Spotify que creaste la noche anterior. ¡Empieza el fin de semana perfecto! 

Vídeo: así es al detalle el nuevo Citroën C3 Aircross:

Esta situación idílica es la que nos quieren vender las marcas de coches: aventuras, viajes inolvidables, evadirse de la rutina y un mundo de emociones. Los departamentos de marketing han encontrado una mina de oro con los SUV. Los monovolúmenes no transmiten pasión (por eso están de capa caída) mientras que los todocamino sí tienen una estética deportiva que entra por los ojos. Por ello, cualquier fabricante que se precie, tiene que tener uno de estos coches en todos los segmentos. Ahora, el de los SUV de cuatro metros es el que está más de moda. Mantienen esa posición de conducción más elevada que tanto gusta, pero gracias a sus dimensiones más compactas son más fáciles de aparcar en las grandes ciudades. ¿Te has fijado la cantidad de antiguos Audi Q7 o BMW X5 que hay arañados? Estos coches (y sus conductores) no se llevan nada bien con los parkings estrechos.

Citroën ya estaba representada en el segmento con el Citroën C4 Cactus. Este coche, que se fabrica en exclusiva para todo el mundo en la planta de Villaverde (Madrid) se vende como rosquillas y está prevista la contratación de más trabajadores para satisfacer la demanda. Pues bien, ahora llega el Citroën C3 Aircross, que se fabrica en Figueruelas (Zaragoza), en las instalaciones de Opel en las que también se ensambla el Crossland X. Como ya has podido deducir, se trata del mismo coche, ya que comparten plataforma. ¿Y ahora qué va a pasar con el Cactus? Pues como ya habrás podido leer en número anteriores de AUTO BILD, se va a renovar con un diseño menos campero y así no rivalizar con sus propios hermanos.

Una estética muy personalizable

El SUV de Citroën se apunta a la tendencia de coches con un alto grado de personalización. Solo en el exterior puedes escoger entre ocho colores diferentes para la carrocería y combinar el techo en cuatro tonos. También hay unos vinilos en color blanco o plata para la tercera ventanilla (luna de custodia), marco de los faros delanteros, retrovisores y tapatornillos en el centro de las llantas. Personalmente, no me gustan las formas exteriores del C3 Aircross, lo encuentro algo desproporcionado: demasiado alto (1.597 mm) para su anchura (1.756 mm). Prefiero el aspecto más musculoso y deportivo que ofrece un Seat Arona: 1.552 milímetros de alto por un ancho de 1.780. Pero, lo cierto, es que el espacio interior del Citroën está correctamente aprovechado. 

Me parece muy interesante el sistema que desplaza los asientos traseros 15 cm longitudinalmente. De este modo, es capaz de incrementar el espacio del maletero de 410 a 520 litros. Este interesante elemento es de serie. Además, también puedes abatir los respaldos de los asientos traseros y obtener hasta 1.289 litros de espacio. Otra muestra más de la practicidad del C3 Aircross (parece no tener fin) es el paquete Family Safety (300 euros), que incluye un respaldo abatible para el asiento del copiloto. De este modo podrás introducir objetos con una longitud de hasta 2,4 metros. También me ha llamado la atención la excelente capacidad de carga de 622 kilogramos. Hay berlinas de mayor tamaño que este Citroën que no ofrecen tanto.   

Vídeo: Citroën C3 2016, así nos introducen su original utilitario:

Tan solo he encontrado un punto mejorable en la practicidad de este coche: su mínima capacidad de arrastre. Solo puede tirar de un remolque con freno con un peso máximo de 840 kilos. Si tenemos en cuenta que una plataforma de este tipo ya viene a pesar 400 kilos, únicamente podrás transportar algo que pese 440 kilos. Así que olvídate de la posibilidad de trasladar tu pequeño Citroën 2CV clásico con el C3.

¿Qué tal el diésel?

Tampoco tiene un motor para grandes alegrías. Pero no lo dilapidemos tan rápido, el diésel BlueHDI de 100 CV es una opción muy lógica y equilibrada dentro de la gama. No ofrece altas prestaciones pero es que el Aircross no las necesita. Su función es la de ser suave, adelantar con seguridad, ser capaz de mantener un ritmo adecuado en carretera, superar en quinta pendientes pronunciadas como el Puerto de Somosierra y consumir poco (he medido un consumo real de 6,1 l/100 km). Este propulsor cumple con todos los requisitos que he detallado y, sinceramente, no necesitas más. Si te quieres dar el capricho, puedes comparte el BlueHDi de 120 CV, que a igualdad de equipamiento (Shine) tiene un precio extra de 1.050 euros. Pero no te olvides de los motores de gasolina PureTech de tres cilindros turboalimentados, el de 130 CV es más barato (250 euros menos) que el BlueHDi 100 que tienes en estas páginas, sus prestaciones son superiores y el consumo medio tampoco es mucho más elevado. Además, los motores de gasolina no sufren tanto las restricciones de los diésel en las grandes ciudades como Madrid. 

Dinámicamente, el Citroën C3 Aircross no es un coche brillante. No ofrece el tacto deportivo de un Kia Stonic ni aporta el equilibrado comportamiento de un Mazda CX-3. El coche francés, sencillamente, te desplaza de un sitio para otro con total seguridad y no transmite muchas sensaciones a su conductor. La dirección, por ejemplo, está demasiado asistida y resta precisión en las curvas. La suspensión tiene un tarado confortable pero, inesperadamente, resulta algo seca cuando circulas por carreteras bacheadas. Hablando de zonas en mal estado, el Aircross se saca una carta maestra de la manga con su sistema Grip Control (1.000 euros). Este elemento te permite tener ciertas licencias offroad con las que sueñan algunos de los competidores directos del C3 Aircross. Te permite, por ejemplo, tener una motricidad adecuada en superficies deslizantes y, sin duda, es una excelente solución en ausencia de un complejo sistema de tracción total. Por cierto, también incluye un control de descensos que, sinceramente, no creo que uses mucho.  

Muy bien equipado de serie

Citroën tiene una lógica política de opciones en sus coches. Todos los acabados vienen correctamente equipados de serie y, lo más importante, el precio de los extras resulta muy razonable: 300 euros por un sistema de recarga inalámbrica para tu teléfono móvil y un sistema de sonido HiFi; 450 euros por una cámara de visión trasera de 360º, ayuda al estacionamiento trasero y delantero junto con un sistema devigilancia del ángulo muerto. Como ves, son precios para todos los bolsillos, no los 3.500 euros que te piden algunas marcas premium por un sistema de navegación. Por cierto, en el C3 Aircross con acabado Shine es de serie.

¿Será un éxito este Citroën? Sí, pero va a tener que jugar con la ventaja del precio. No es mejor producto que algunos de sus rivales. 

Opinión

Una estética divertida para conquistar la ciudad y disfrutar los fines de semana. Esa es la fórmula por la que apuestan muchas marcas de coches y Citroën ha decidido también usar estas cartas. El C3 Aircross es un coche interesante, sobre todo, por lo práctico que resulta su interior. Te hará más sencillo ir al súper, al cole...

Conclusión

Lo mejor

Imagen diferente, confort de marcha en toda circunstancia

Lo peor

Balanceos de la carrocería en apoyos demasiado pronunciados

Lecturas recomendadas