Volvo EX30 o Mini Aceman: las dos formas eléctricas más exclusivas para moverse por la ciudad... y más

Los SUV pequeños están de moda y las marcas premium también son conscientes de ello, algunas incluso han querido combinarlos con mecánicas eléctricas.
Los coches eléctricos están disponibles en todo tipo de formatos y, dada su popularidad, no es de extrañar que los SUV pequeños sean unos de ellos. De hecho, dentro de las marcas premium en muchos casos son la puerta de entrada a la gama de cero emisiones, con precio relativamente asequibles. Es el caso de los Volvo EX30 y Mini Aceman.
En el caso del primero hablamos de un modelo que sorprendió por su posicionamiento (Volvo nunca había tenido un B SUV) y por su tarifa, mientras que el británico llena el hueco existente entre los Mini Cooper y Mini Countryman. ¿Cuál es los dos es mejor opción?
Diseño
Estamos ante dos modelos muy bien parecidos que, eso sí, tienen enfoques muy diferentes.
El Aceman sigue una línea de diseño similar a la de sus hermanos, por lo que, aún siendo un coche nuevo, se siente familiar. Luce una estética ‘boxy’, pero con las aristas redondeadas para conseguir un estilo más amable, y elementos como el marco de la ‘no parrilla’, el formato de los faros o el diseño de los pasos de rueda le dan carácter propio.
El EX30 traslada a un formato muy compacto el estilo minimalista de la marca y el resultado es francamente bueno. Es un vehículo musculoso, con los paneles de la carrocería muy definidos, pero también atlético, calza llantas de gran tamaño y la caída del techo, aunque no muy práctica, le confiere una estética bastante coupé.
Dimensiones
Aunque ambos se encuadran dentro de los SUV pequeños, es el EX30 el que tiene unas dimensiones mayores. Mide 4.233 mm de largo, 1.837 mm de ancho y 1.549 mm de alto; con una distancia entre ejes de 2.650 mm.
En comparación, el Countryman tiene una longitud de 4.079 mm, una anchura de 1.754 mm y una altura de 1.514 mm; con una batalla de 2.606 mm.
El impacto del tamaño en la capacidad del maletero tampoco es excesivo, con el sueco ofreciendo 318 litros, por los solo 300 de su rival, pero al abatir los asientos traseros la situación se invierte (la caída del techo tiene mucho que ver) y pasan a ofrecer 904 y 1.005 litros, respectivamente.
Motores
En lo que a oferta mecánica se refiere, ambos son modelos exclusivamente eléctricos (los hermanos del Mini se ofrecen, en algunos casos, con mecánica de cero emisiones o térmica), pero es el sueco el que tiene una gama ligeramente más amplia, con tres opciones entre las que elegir, por solo las dos de su contrincante.
Empezando por el británico, su versión de acceso recibe el nombre de Mini Aceman E. Emplea un motor de 184 CV y 290 Nm, combinado con una batería de 42,5 kWh de capacidad y consiguiendo una autonomía homologada de 310 km. Soporta cargas rápidas de hasta 75 kW y pasa del 10 al 80% en menos de media hora.
La variante superior es el Mini Aceman SE, que desarrolla 218 CV y 330 Nm, monta una batería de 54,2 kWh y llega hasta los 406 km de autonomía. Además, aguanta cargas de hasta 95 kW.
En cuanto al sueco, arranca con la variante Single Motor, con un único motor trasero que desarrolla 272 CV, alimentado por una batería de 49 kWh que le otorga una autonomía de 344 km. Por encima está el Single Motor Extended Range, con el mismo sistema de propulsión, pero con una pila de 64 kWh y, en consecuencia, un rango de acción de 476 km.
Por último, la Twin Motor tiene un bloque en cada eje, tracción integral y una potencia de 428 CV. Emplea la batería grande y homologa 460 km de alcance. Esta pila soporta hasta 153 kW de potencia en carga rápida, mientras que el tope de la pequeña está en 134 kW.
Precio
Ambos modelos están tan parejos entre sí que, tratándose de modelos premium en los que el potencial comprador es consciente de que tiene que hacer un desembolso considerable, el precio aquí no es un factor decisivo.
Eso sí, el Mini Aceman es algo más barato, con una tarifa de partida de 37.250 euros, mientras que el Volvo EX30 arranca un poco más arriba, en los 39.050 euros.
¿Cuál es mejor?
Dado que el precio no es aquí un factor diferencial, por lo parejo de ambos casos, lo que sí importa es qué ofrece cada uno de los dos coches por esa tarifa y en ese punto el Volvo EX30 es imbatible.
Es algo más caro, pero ofrece una mecánica considerablemente más potente (casi 90 CV adicionales), una autonomía algo mejor (unos 35 km que tampoco es algo radical) y una velocidad de carga mucho mayor, lo que supone un punto adicional a la hora de encarar viajes.
Es cierto que tiene un tamaño superior, lo que en el aspecto urbano le penaliza, y que tampoco aprovecha ese mayor tamaño para ofrecer más maletero, pero a pesar de ello es el vencedor del duelo.

