Viaja de París a Marruecos con su hija y olvida a su esposa en una gasolinera y se da cuenta cuando ha recorrido 300 kilómetros

Olvidarse a alguien en una gasolinera parece de película, pero es lo que le pasó a un conductor y a su hija, que no se dieron cuenta de que faltaba la madre.
La escena de un coche saliendo de una estación de servicio dejando atrás a uno de sus ocupantes, normalmente un niño pequeño, es algo que suena a película de los años 90 y que parece imposible que ocurra en la realidad. Sin embargo, aunque cueste creerlo, a veces pasa y si no que se lo digan a este conductor que siguió 300 kilómetros sin echar en cuenta a su mujer.
Según informa Infobae, le ocurrió a un hombre que viajaba, con su familia, desde París hasta Marruecos. En el coche iban el padre, la madre y la hija de 22 años. Según parece, en un viaje tan largo como este, tuvieron que hacer varias paradas para descansar y continuar la marcha, pero una de ellas no salió como esperaban.
Por un motivo que no ha trascendido, en uno de los descansos, el padre y la hija se subieron al vehículo y reanudaron la marca sin darse cuenta de que la madre no estaba en él y, de hecho, no se percataron de ello en mucho tiempo. Aparentemente no fue hasta haber recorrido unos 300 km adicionales cuando vieron que no estaba en el coche y se preocuparon.
Hasta tal punto fue el desconcierto del conductor que incluso se puso en contacto con la policía para denunciar su desaparición, preocupado porque no la encontraban y sin saber que había sido de ella. El cuerpo de seguridad puso en marcha incluso a las unidades de carreteras para peinar la zona e intentar encontrarla, pero finalmente no hizo falta.
Fue la propia mujer la que se puso en contacto con su marido y le pidió que fuera a recogerla, deshaciendo el camino andado para retomar el viaje juntos. A efectos prácticos, tuvieron que añadir unos 600 km de trayecto a un periplo que no es que sea precisamente corto.
Lo cierto es que, que ocurra algo así parece inverosímil y genera bastantes dudas, porque, ¿cómo es posible que se puedan olvidar a alguien y no se de cuenta nadie de que no está en un espacio tan reducido como es un coche?
Es complicado de explicar, pero en autobild.es tenemos una teoría en la que juega un papel clave un factor: la hora.
Teniendo en cuenta que la llamada a la policía fue alas 8:30 y que se dieron cuenta unos 300 km después de abandonar sin querer a la mujer, a una velocidad de 100 km/h habrían parado unas 3 horas antes, es decir, alrededor de las 5:30 de la mañana.
Esto es importante porque, si padre e hija no se dieron cuenta es porque ambos irían en la parte delantera (no puedes olvidarte del copiloto porque ves que no está), así que la progenitora iría en los asientos de la parte de atrás. Si se suman ambos factores, lo más probable es que la mujer fuera durmiendo.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver eso con que la olvidaran? La única solución al enigma que se nos ocurre es la siguiente.
Cuando llegaran a hacer la parada en la gasolinera o estación de servicio, la madre debía estar durmiendo, así que tanto el padre como la hija saldrían del coche sin molestarla para dejar que siguiera descansando, mientras que fueran a hacer lo que tuvieran que hacer (estirar las piernas simplemente, ir al baño, ir a comprar algo a la tienda, etc.).
Sin embargo, en ese espacio de tiempo, la mujer debió de despertarse, darse cuenta de la situación y salir del coche para hacer alguna de las tareas ya mencionadas. El problema debió ser que en ese impasse, ninguno se cruzó con el otro, de manera que mientras padre e hija volvían al coche, no se dieron cuenta de que la madre ya no estaba dentro.
Debieron dar por supuesto que seguía durmiendo en los asientos traseros y reanudaron la marcha sin comprobar que estaba ahí, por eso 300 km más tarde tuvieron que llevarse un susto importante.
Esto aclararía más o menos toda la historia, pero seguiría dejando un fleco suelto que genera dudas: ¿por qué la abandonada no se puso en contacto con su familia de inmediato? La única opción que se nos ocurre es que hubiera olvidado el móvil dentro del coche, así que no tenía manera de hacerlo.
Podría pensarse que podría haber hablado con el personal de la estación de servicio para usar su teléfono, pero también es posible que, sencillamente, ésta estuviera cerrada y que no fuera hasta la hora de apertura, que podría rondar las 8:30 de la mañana, cuando tuviera acceso para hacer la llamada.
