¿Turistada o estafa? Dos turistas pagan 550 euros por un trayecto de 25 kilómetros

Los fraudes en el cobro de servicios de taxi son una problemática común en muchas ciudades turísticas. Te contamos un caso reciente que ha tenido lugar en Croacia.
Croacia es conocida como un destino veraniego ideal, lleno de diversidad, alegría y seguridad, tal como lo promociona su sitio oficial de turismo. No obstante, los turistas pueden enfrentar situaciones inesperadas que afectan su percepción de seguridad.
Y es que los fraudes en el cobro de servicios de taxi son una problemática común en muchas ciudades turísticas alrededor del mundo. Este tipo de estafas pueden variar en su forma, desde la manipulación del taxímetro hasta el cobro de tarifas excesivas que no corresponden a la distancia o el tiempo del trayecto realizado.
En algunos casos, los conductores aprovechan la falta de conocimiento de los turistas sobre las tarifas locales o las rutas más adecuadas para inflar los precios de manera desproporcionada. Uno de los métodos más frecuentes es el uso indebido del taxímetro, donde el conductor puede acelerar el contador para que marque una cifra mucho más alta de lo normal.
También es común que algunos taxistas cobren precios fijos arbitrarios, que suelen ser considerablemente superiores al coste real del trayecto. En ciertas situaciones, los estafadores incluso se niegan a entregar un recibo o intentan confundir al cliente durante el pago, ocultando la cifra real o alegando fallos en el sistema de pago electrónico para justificar cobros indebidos.
Las ciudades con un gran flujo de turistas son particularmente propensas a este tipo de fraudes. Lugares como París, Roma o Barcelona han sido escenario de numerosos reportes sobre estafas a turistas, donde los visitantes, por desconocimiento o confianza, terminan pagando sumas exorbitantes por trayectos cortos.
Para evitar ser víctima de estas estafas, es recomendable que los usuarios de taxis estén informados sobre las tarifas estándar y las rutas principales antes de tomar un taxi. Usar aplicaciones de transporte con tarifas preestablecidas o solicitar un recibo detallado al finalizar el viaje puede ayudar a prevenir sorpresas desagradables.
550 euros por un viaje de 25 kilómetros en taxi

Recientemente, la prensa italiana y croata ha reportado el caso de dos jóvenes italianas que, tras un viaje en taxi desde el centro de Split hasta el aeropuerto, se encontraron con una tarifa exorbitante de 550 euros por un trayecto de apenas 25 kilómetros, menos de treinta minutos.
Al llegar a su destino, las chicas no pudieron contener las lágrimas al recibir el recibo. Según un medio croata, en el país las tarifas de los taxis no están reguladas, lo que permite a los conductores establecer precios arbitrarios, ajustándolos según les convenga.
Los medios locales mencionan que esta práctica es común y que algunos taxistas aprovechan la vulnerabilidad de los turistas para inflar los precios de los trayectos. En Francia, la policía ha comenzado a investigar un posible fraude cometido por un taxista en París, quien está acusado de haber cobrado a un miembro de la delegación olímpica de Catar un monto excesivamente alto.
Este incidente ocurrió en plena celebración de los Juegos Olímpicos, durante un corto viaje desde un restaurante hasta la Torre Eiffel el 5 de agosto. Al finalizar el recorrido, el taxímetro indicaba un costo de 14 euros, pero el taxista exigió al pasajero 1.499 euros.
La víctima, al percatarse del abuso, presentó una denuncia en la comisaría del distrito 8 de París. Estas estafas son comunes en las ciudades que reciben gran afluencia de turistas. En París, no es el primer caso de este tipo; en otro episodio, un taxista cobró a un turista español 1.540 euros, aunque el taxímetro sólo marcaba 15,40 euros.
Varios casos de fraude en taxis
Investigaciones posteriores revelaron que el conductor manipuló la transacción cubriendo con su mano el importe real en el lector de tarjetas, argumentando que el sistema contactless no funcionaba, y obligando al cliente a introducir su tarjeta y PIN mientras cometía el engaño.
Asimismo, en España también se han reportado casos de fraude en taxis, aunque en la mayoría de las ocasiones son cometidos por conductores ilegales, conocidos como "taxistas pirata". Estos conductores suelen aprovecharse de los turistas, cobrando tarifas que pueden llegar a ser el doble o triple de lo normal.


