¿Multiplicar por tres o cuatro el límite de alcohol y librarse de la multa? Es el síndrome de la autocervecería

Un conductor belga se libra de varias multas por superar el límite de alcohol después de demostrar que tiene una enfermedad rara: el síndrome de la autocervecería.
El Gobierno ha anunciado que pretende reducir el límite máximo de alcohol permitido al volante con mayores restricciones. El límite actual se encuentra en 0,50 gr/litro de alcohol en sangre y pretenden bajarlo a 0,20 gr/litro o 0,25 mg/litro en aire espirado a 0,1 mg/litros.
La absorción del alcohol varía según la morfología: los hombres podrían tomar una copa de vino y algunos no darían positivo, mientras que muchas mujeres sí lo harían. El Gobierno no ha propuesto una tasa 0,0 como en otros países de la Unión Europea para evitar los líos legales con los falsos positivo.
Los conductores pueden dar positivo si han comido un plato cocinado con una bebida alcohólica, pero el alcohol en sangre estaría por debajo de esos 0,2 gr/litro. A esto se suman situaciones muy poco habituales que pueden dar un falso positivo como enfermedades como la de un conductor belga.
Este hombre se hizo célebre el año pasado cuando recurrió cuatro sanciones por supuestamente conducir bajo los efectos del alcohol y la justicia le dio la razón después de acumular una multa tras otra: tiene el síndrome de la autocervecería.
Esta enfermedad conocida en inglés como auto-brewery syndrome es extremadamente rara y provoca que el cuerpo produzca etanol cuando metaboliza los azúcares. Un plato con elevado contenido en hidratos como la pasta puede hacer que su cuerpo genere alcohol y dé positivo en un control sin haber probado una gota.
El conductor se ha librado de pagar las multas
El conductor sufre las consecuencias propias de una intoxicación por alcohol, que aumentan conforme sube el consumo de azúcares. El hombre ha llegado a cuadruplicar la tasa máxima permitida en sangre, según recoge The New York Times.
El protagonista de la historia se tendría que enfrentar en España a una multa de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet, a lo que se suma la posibilidad de una pena de prisión de tres a seis meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días. Si es reincidente, podría sumarse la retirada del carnet entre uno y cuatro años.
El conductor belga se ha librado de la multa después de obtener el diagnóstico por tres médicos independientes que han certificado que sufre la enfermedad. El lado negativo del caso es que no existe cura; la única solución es seguir una estricta dieta.