Tesla ha presentado una patente que podría cambiar “de verdad” el sistema de carga para siempre

¿Llega la carga inalámbrica?
De la batería de caballos de batalla con los que tiene que lidiar el coche eléctrico en la actualidad, uno de los que están evolucionando más, pero que todavía no es comparable con el repostaje de los coches térmicos, es el de la recarga. A este respecto, Tesla acaba de registrar varias patentes que podrían indicar un cambio importante en este campo.
Sacadas a la luz por el usuario de ‘X’ llamado Sawyer Merritt, se trata de cuatro patentes relacionadas con un sistema de carga inalámbrica, un formato que otros fabricantes ya han trabajado, pero que por el momento no ha terminado de popularizarse.
El usuario explica que el funcionamiento del sistema será el ya conocido, en el que el coche simplemente se tiene que colocar sobre una plataforma para empezar a cargar de manera automática, sin necesidad de establecer una conexión física.
Según lo que se puede ver en las patentes, no hay referencia a qué modelos de la compañía estadounidense serían compatibles con este sistema, aunque Merritt comenta que podría estar enfocado al robotaxi autónomo que el fabricante supuestamente presentará en algún momento del presente año.
Es algo que tendría sentido ya que en estos vehículos sin conductor no hay nadie que conecte el cable a una estación de carga, por lo que crear una estación con múltiples sistemas de carga inalámbrica a los que puedan acceder los coches por sí mismos serviría para conseguir un proceso completamente automatizado que podría funcionar durante las 24 horas del día.
Las cuatro patentes comprenden distintos aspectos del sistema:
- Sensores de temperatura y aplicaciones para carga inalámbrica
- Interruptor de cortocircuito para reducir la fuga a tierra en la carga inductiva
- Topología del circuito de carga inalámbrica y métodos de fabricación relacionados.
- Estimación de parámetros para carga inalámbrica
Aunque las patentes han salido a la luz recientemente, fueron aplicadas a principios de año, lo que indica que el sistema podría estar ya bastante avanzado. Esto tendría sentido, ya que presentar la carga inalámbrica junto a la introducción del robotaxi supondría un golpe de efecto para Tesla.
Ahora bien, en ninguna de las patentes hay datos técnicos suficientes para saber información importante como, por ejemplo, a qué potencia opera el sistema. Tampoco se sabe cómo habrá lidiado la marca con el problema habitual de la carga por inducción: la eficiencia.
Comparado con un sistema de carga convencional por cable, la carga inalámbrica funciona con una potencia menor y, además, en el proceso, se desperdicia parte de la energía, lo que hace que el tiempo para recargar por completo un vehículo sea mayor y, además, más costoso, puesto que no toda la electricidad empleada llega al automóvil.
Lo segundo es un problema más importante, pero respecto a lo primero, aunque sería una molestia para cualquier usuario particular que tuviera que recargar su vehículo, no tendría tanta importancia si habláramos de coches autónomos que vuelven a la central y no tienen prisa para volver a estar operativos dando servicios.
Habrá que esperar, quizá no mucho tiempo, para conocer todos los detalles.
