Stella Li (54), vicepresidenta ejecutiva de BYD, ha confirmado que quieren convertirse en “algo así como la Apple de la industria automotriz”

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Stella Li ha dado una extensa entrevista al medio alemán Handelsblatt, en la que ha hablado sobre la posición de BYD en los mercados europeos.

Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, se ha convertido en poco tiempo en una de las personalidades del sector del motor. No se corta a la hora de hablar, lo que da lugar a declaraciones que suelen ser bastante interesantes. Eso, sumado, al auge de BYD en los mercados europeos ha hecho que se convierta en una persona de especial interés.

Recientemente ha dado una entrevista al Handelsblatt en el que ha hablado un poco de todo: los objetivos de la marca, la importancia de Europa en sus planes, la situación con los aranceles, etc.

Tratándose de un medio alemán, una de las primeras preguntas que le hicieron fue la de cuáles son sus objetivos para Alemania. Su respuesta se salió algo de la tangente, pero dio lugar a un titular bastante llamativo.

“Queremos convertirnos en uno de los principales actores del mercado alemán. No nos dirigimos a un competidor específico, sino que queremos abrir el mercado con tecnología. Nuestra ambición es ser algo así como la Apple de la industria automotriz”, señalaba.

De hecho, cuando el periodista le insistió por los objetivos de ventas concretos, se mostró tajante: “Sí los tenemos. Pero los comunicamos a nuestros distribuidores, no a los medios”.

Sin embargo, sí que se mostró más comunicativa en otras cuestiones. No se podía dejar pasar el tema de los aranceles que la Unión Europea ha impuesto a los coches eléctricos chinos, una cuestión sobre la que opina que “los aranceles no son un problema para nosotros. Produciremos en Europa el año que viene. Entonces ya no tendremos que preocuparnos por ellos”.

A esto, el periodista señala que desde el anuncio de los aranceles no solo BYD, si no que otras marcas chinas han empezado a enviar un mayor número de híbridos enchufables a Europa, señalando que no podía ser una casualidad.

Ante esto, Li apuntaba en otra dirección: “No puedo hablar por otros fabricantes. Sin embargo, la razón por la que ofrecemos híbridos no son los aranceles, sino la demanda del mercado. En Alemania, por ejemplo, más del 70 % de los clientes nunca ha probado un coche totalmente eléctrico. Gracias a los híbridos, podemos acercarles la tecnología y nuestra marca”.

Actualmente BYD está construyendo fábricas en Hungría y Turquía, así que le preguntaron si hay una tercera en camino: “Estamos evaluando ubicaciones, pero aún no hay nada decidido. Por el momento, nos centramos en los dos proyectos en curso. La fábrica en Hungría avanza según lo previsto y comenzará a operar a finales de este año. El primer modelo que produciremos allí será el Dolphin Surf”.

La llegada a Europa ha sido clave para BYD, pero el medio quería saber cómo de difícil había sido llegar al mercado natal de Mercedes, Volkswagen y BMW.

Li explica: “Dividimos Europa en dos mercados. En el norte de Europa, la electrificación ya es muy alta y los políticos están impulsando con fuerza la transición. En Europa central y meridional, incluida Alemania, la penetración aún es baja, donde predominan los motores de combustión. Nuestra estrategia es conquistar estas regiones con nuestra tecnología superhíbrida DM-i y convencer a la gente de que se cambie”.

Por el momento son las dos ramas que tocan, pero en el horizonte no llegarán híbridos convencionales porque “no, ese no es nuestro estándar. Podríamos considerar extensores de autonomía en Europa si el mercado crece. De lo contrario, seguiremos centrándonos en los híbridos enchufables junto con los vehículos totalmente eléctricos”.

La siguiente área en el que se centraron fue el de los precios, señalando que un BYD es significativamente más caro en Europa que en China, algo que la vicepresidenta justifica diciendo: “Cada país tiene una estructura de costos diferente. Nuestros precios reflejan esta realidad”.

Sin embargo, el periodista insistió en que los precios a veces son hasta un 100 % superior al de China, insistiendo en que si quería decir que no hay margen para rebajas.

De nuevo, Li sacó a pasear su dureza: “No nos interesa ser los más baratos. Nos posicionamos no como una marca de bajo coste, sino como una empresa tecnológica con aspiraciones premium; lo llamamos ‘la mejor relación calidad-precio’. Comparados con las marcas locales, somos muy competitivos.

Para terminar, le preguntaron cuándo cree que va a terminar la guerra de precios con China, a lo que contestó: “Creo que el final está a la vista. El gobierno ya ha implementado medidas para combatir la presión de los precios, y están dando resultados. Para BYD, la feroz competencia es un problema menor que para otros. Somos líderes en innovación y estamos muy bien posicionados”.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España