Estas son las nuevas restricciones para los coches con etiqueta B a partir del 15 de junio

La ZBE de esta ciudad lleva casi un año activa y en su aniversario será más estricta, sacando a los etiqueta B de sus calles.

Aunque, en teoría, fue en 2023 cuando todas las ciudades de más de 50.000 habitantes tenían que activar sus respectivas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), lo cierto es que su implantación se ha llevado a cabo con mucha (pero con mucha calma). Hasta tal punto es así, que en pleno 2025 todavía sigue habiendo cambios en las restricciones que tienen los coches.

El próximo 15 de junio es una fecha marcada en el calendario a este respecto, aunque solo por una parte muy pequeña de la población: será el momento en el que los coches con etiqueta B tendrán vetado el acceso a la ZBE de Bilbao.

No es que la ciudad vaya a activarla ahora, pero sí que va a subir un punto más su nivel de restricción. 

Fue el 17 de junio de 2024 cuando empezó su actividad, aunque durante su primer año de aplicación solo ha afectado a los coches sin etiqueta, los mal llamados como “coches con etiqueta A”.

Sin embargo, desde el próximo 15 de junio también estarán incluidos en el veto los etiqueta B, es decir, según la web de la propia Dirección General de Tráfico (DGT), los “vehículos de combustión interna que si bien no cumplen con las últimas especificaciones de las emisiones EURO, sí que lo hacen con anteriores. Tendrán derecho a esta etiqueta turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas desde el 1 de enero de 2001 y diésel a partir de 2006. Vehículos de más de 8 plazas y pesados tanto de gasolina como diésel, matriculados desde 2006”.

La propia web del ayuntamiento cuenta con toda la información relativa a la Zona de Bajas Emisiones de Bilbao.

Se estipula que “la Zona de Bajas Emisiones de Bilbao es un área de cerca de 2 km² que incluye el distrito de Abando y que está delimitada por la propia ría como frontera natural y las calles de Sabino Arana, Avenida del Ferrocarril, Autonomía, San Francisco y Bailén”.

También explica cuál es el objetivo por el que se ha creado: “La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Bilbao tiene por objeto mejorar la calidad del aire y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que implica, entre otras medidas, restricciones de acceso, circulación y estacionamiento a los vehículos más contaminantes según la etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico”.

Todavía más importante es, ahora que se han ampliado las restricciones a un número de vehículos mucho mayor, saber cuando está activa y cuando no ésta ZBE.

No es permanente (por llamarlo de alguna manera) como ocurre en Madrid, donde está activa continuamente las 24 horas al día durante los 365 días del año, si no que opta por un formato intermitente similar al que se aplica en Barcelona (en la ciudad condal está operativa entre las 7:00 y las 20:00 horas).

En Bilbao la ZBE solo funciona los días laborables, de lunes a viernes, entre las 7:00 y las 20:00 horas. Tanto los fines de semana como los días festivos “no están operativas las restricciones de acceso, circulación y estacionamiento dentro de la ZBE”.

El futuro de los coches con etiqueta B

Quienes tengan un vehículo con este distintivo medioambiental, por el momento están bastante a salvo. Actualmente, dado que en la ZBE de Bilbao todavía no está activa la prohibición, solo tienen vetado el acceso a la ZBEDEP Distrito Centro de Madrid. Sin embargo, en los próximos años habrá más ciudades que no les dejen pasar.

A partir de 2026 en Cataluña no podrán acceder a las ZBE dependiendo del nivel de contaminación y en 2028 tendrán completamente prohibido el acceso, en Palma de Mallorca la prohibición será a partir de enero de 2027, en Málaga tienen fijada exactamente la misma fecha y en San Sebastián han marcado 2028 como límite, aunque en su caso se contemplarán algunas excepciones.

Es posible que en los próximos meses y años otras ciudades se sumen a este movimiento, puesto que el objetivo es ir sacando a los coches más contaminantes del centro de los núcleos urbanos. Quienes tengan una etiqueta B actualmente todavía tienen margen en gran parte de las grandes urbes, mientras que en núcleos poblacionales menores no debería haber problema ni siquiera a medio plazo.

Es por eso que plantearse la compra de un coche de segunda mano con esta etiqueta medioambiental todavía tiene sentido, pero es algo que depende mucho de la región en la que se viva (o a la que se tenga que acudir para, por ejemplo, trabajar).

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España