De Madrid a Valencia en un Porsche Taycan: ¿un eléctrico deportivo sirve para viajar?

Viajar en un coche eléctrico sigue dando vértigo, pero los coches de baterías han mejorado mucho. Lo hemos comprobado al viajar de Madrid a Valencia con un coche no enfocado principalmente a los viajes: un Porsche Taycan Turbo Cross Turismo.
353 kilómetros. Esa es la distancia que separa el Centro Porsche Madrid Norte y el Centro Porsche Valencia. Se trata de unas 3 horas y 20 minutos y, aunque se puede realizar con cualquier tipo de coche, hay quien puede tener reparos en usar para ello un coche eléctrico. Sin embargo, es posible y hemos ido de Madrid a Valencia en un Porsche Taycan para demostrarlo.
El modelo de Porsche llegó en 2019 y es capaz de ofrecer cerca de 600 kilómetros de autonomía en su versión más básica. Ahora bien, sabemos que estas cifras menguan claramente al conducir por autopista y también cuando no realizas una conducción eficiente. Estas son dos variables que definirán este viaje.
La idea es conducir como se conduce un coche de la marca alemana, a buen ritmo y aprovechando sus prestaciones cuando las condiciones y los límites de velocidad lo impidan. Nada de conducir a bajo ritmo, sin aire acondicionado y detrás de camiones para tener menor resistencia al aire. Vamos a movernos sin preocuparnos por la eficiencia.

Para ello, como ya he adelantado al principio, el protagonista será un Porsche Taycan. En concreto, un Turbo Cross Turismo de 707 CV (884 CV como potencia máxima) que es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y de ofrecer unos 601 kilómetros de autonomía.
Con la batería al 97% y 402 km de autonomía estimada (dato calculado en función del tipo de conducción en los últimos 600 km), nos ponemos en marcha. En teoría, podríamos llegar sin parar, pero haremos una parada corta para descansar y hacer una carga rápida.
Ya con el estresante tráfico de la hora punta madrileña disipado, las carreteras están más despejadas y los primeros kilómetros de la salida de la capital los podemos realizar a un ritmo constante y sin atascos. Así, primero en las calles y posteriormente en carretera, el Taycan destaca por las mismas bondades que ofrecen otros eléctricos: mucho silencio, suavidad y una respuesta inmediata.
Aun así, algo que me llama la atención es el tacto de conducción, mucho más interesante que el que suele caracterizar a un BEV. La aceleración se puede modular muy bien con el pedal y la dirección me resulta muy agradable, con un cierto peso y un grado de comunicación que me recuerda al de los Porsche térmicos modernos.
Con este tacto de conducción y sus prestaciones, está claro que el Taycan Turbo Cross Turismo no es un mero coche para ir del punto A al punto B, como muchos eléctricos. Sin embargo, también puede cumplir esa función, con un muy buen confort a bordo incluso en tramos de carretera que ya van pidiendo ser reasfaltados.
Más allá de todo esto, el eléctrico alemán se las arregla de maravilla en autopista y hace que sea difícil respetar escrupulosamente los límites de velocidad, ya que ofrece una respuesta sorprendente. Es así especialmente con modos de conducción como el Sport y el Sport Plus o con la función ‘Push-to-pass’, que te da toda la potencia durante 10 segundos.
Una parada rápida para descansar

Así, la deportividad está muy presente y podemos explorarla en cierta medida sin fijarnos en la eficiencia de la conducción. Es de esta forma como marcamos unos consumos de unos 27 kWh cada 100 km, algo que se mantiene hasta que llegamos a nuestra parada, en un área de descanso de Honrubia. Tras una hora y 34 minutos, llegamos con 50% de batería y 197 km de autonomía.
Una novedad del nuevo Taycan está en el indicador de la batería, que te muestra a la izquierda la potencia máxima a la que podrías cargar en base a parámetros como la capacidad que tengas en ese momento o la temperatura. Indica un máximo de 150 kW, pero cargamos aproximadamente a 120 kW.

La parada es rápida: apenas 23 minutos, que es lo que tardamos en tomar algo y hacer una visita rápida al baño. Así, al salir contamos con un 88% de batería y 368 kilómetros de autonomía, según el cálculo del coche. De nuevo, iniciamos la marcha, ya con destino al Centro Porsche Valencia, donde el navegador indica que llegaremos con un 50% de energía.
Como antes, el recorrido por autopista lo realizamos a un ritmo alegre, como se realizaría con cualquier otro coche. También utilizamos sistemas como el de la climatización y trasteamos con los modos de conducción del Taycan, ya que sería un sacrilegio no intentar explorar su lado prestacional. Esto hace que la previsión de la batería a la llegada caiga al 40%, eso sí.
Sea como fuere, llegamos sin problemas al concesionario de la firma alemana al cabo de tres horas y 44 minutos, contando con la parada para descansar. Como auguraba el coche, hemos llegado con un 40% de batería, lo que nos permitiría recorrer otros 137 km. De hecho, podríamos haber hecho todo el viaje sin recargar, aunque es esperable en un coche así.

Es evidente que no todo el mundo puede gastarse los 105.682 euros que cuesta el Taycan más barato o los 182.674 euros que cuesta el Turbo Sport Turismo que hemos conducido. Sin embargo, es solo un ejemplo y hay otros eléctricos más asequibles capaces de recorrer distancias similares sin que debas hacer el viaje con agobios por quedarte sin batería.
Sin lugar a dudas, todavía los eléctricos no pueden sustituir a los coches térmicos y ciertos trayectos largos aún escapan a su alcance. Sin embargo, poco a poco son vehículos más polivalentes y, aunque todavía sea necesaria una mejora, especialmente en los tiempos de carga y la infraestructura, la evolución está ahí.
Por supuesto, en unos años será todo más fácil, pero ya es posible viajar en un coche eléctrico y cumplir multitud de recorridos. La clave está en la planificación, ya que eso es lo que te hará evitar sorpresas desagradables y disfrutar del trayecto.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor